¿Puedo entrenar en una bicicleta eléctrica?

Se trata de un instrumento muy moderno que hace posible viajar distancias largas sin recurrir al coche, la motocicleta o el transporte público, y que además de ecológico, colabora con los usuarios en ahorrar mucho dinero si se usa regularmente

La tecnología ha llegado para cambiarnos la vida; y cada vez lo logra con más efectividad. En los últimos años, se ha encontrado un uso nuevo a un medio de transporte que solo parecía capaz de llevarnos de un lugar a otro. Ahora, la bicicleta eléctrica también forma parte de las rutinas de cardio.

A medida que el mundo —primero Europa y ahora también América— se acostumbró a ellas, aparecieron nuevas utilidades. Fue así como se llegó a la conclusión de que este tipo de bicis pueden ser muy buenas para el ejercicio físico.

Sí, de seguro te estarás preguntando cómo un medio de transporte eléctrico puede servir para entrenar. A continuación, te contamos sobre su funcionamiento y beneficios para tu salud.

¿Qué es una bicicleta eléctrica?

Bicicleta eléctrica.

Básicamente, una bicicleta eléctrica es una bici normal pero con un motor incorporado. Este suele colocarse sujeto al cuadro, ya sea en su parte superior —la que va de la potencia al sillín— o más cerca de los pedales.

No obstante, también se pueden conseguir kits para añadir estas partes a bicicletas convencionales. En estos casos, además de los ya mencionados, hay disponibles otros motores que se conectan a la buje trasera de la bicicleta.

Generalmente, se utilizan para esta clase de rodados motores de 250 vatios de potencia máxima. Asimismo, la Unión Europea ha establecido una serie de obligaciones que estas han de cumplir:

  • Pueden tener acelerador, pero este solo funcionará mientras el usuario pedalea.
  • Su potencia no podrá superar los 250 vatios —las montañeras pueden tener el doble o más— y su velocidad nunca deberá ser mayor a 25 kilómetros por hora.
  • Su peso no será mayor a 40 kilos.

Otros detalles tienen que ver con la energía, que es suministrada por una batería desmontable; y un sensor que detecta la potencia del pedaleo y transmite esta información al motor para regular el avance.

Ventajas de la bicicleta eléctrica

  • Permiten hacer uso de la asistencia eléctrica cuando sea necesario. Así, podremos tomarnos un descanso o evitar exigencias demasiado grandes al enfrentarnos a una gran pendiente.
  • Se puede extender el entrenamiento por más tiempo. Así, se llega a la duración mínima para comenzar la quema de grasas y combatir los kilos de más.
  • Hace posible quemar todas las energías recorriendo un trayecto largo; al fin y al cabo, la vuelta a casa de manera segura estará garantizada. Nada de temerle a los calambres y las lesiones.
  • Posibilita una adaptación progresiva al entrenamiento. Entonces, el tiempo de asistencia puede disminuir a medida que se alcanzan los objetivos realistas y a corto plazo.
  • Su mantenimiento es muy económico.

Un dato complementario, pero no menor, es que hay disponibles diseños muy bonitos. Podrás sentirte orgulloso de tu bici eligiendo el que más te agrade.

Ventajas de la bicicleta eléctrica.

Desventajas de la bicicleta eléctrica

A la hora de enumerar los aspectos negativos de la bicicleta eléctrica, el primero que surge es el de la batería. Estas tienen un rango de duración que se estima entre los 50 y los 160 kilómetros de uso, según el modelo. Para un ciclista cotidiano, es verdaderamente poco.

Por otra parte, su alto valor las hace un objeto de deseo para ladrones de bicicletas; su hurto es igual de ‘sencillo’, con el añadido de que su precio de reventa es mucho mayor.

Finalmente, también hemos de mencionar la cuestión de su peso. Como mínimo, a comparación de las bicis normales, las bicicletas eléctricas pesan 7 u 8 kilos más. Si debes transportarla por escaleras o garages, esto es una dificultad considerable.

Consideraciones finales

En primer lugar, vale la pena aclarar que la asistencia de las bicicletas eléctricas solo funciona si el usuario pedalea. Por lo tanto, no es correcto decir que podría desalentar el ejercicio físico si falta voluntad al momento de exigirse.

Por otro lado, también es necesario aclarar que, como todo ejercicio aeróbico de baja intensidad, serán necesarios al menos 40 minutos de pedaleo para notar los efectos. Este tiempo disminuye cuando antes se ha realizado una sesión de entrenamiento anaeróbico.

Como conclusión, podemos establecer que las bicicletas eléctricas presentan grandes ventajas, pero también requieren cuidados específicos. La verdad es que dependerá largamente del uso que le da cada persona.

Si el trayecto a tu trabajo es largo o si quieres ganar minutos de entrenamiento con más tranquilidad, sin dudas te serán de ayuda. En cambio, si piensas que le darás un uso limitado y no la necesitas para el entrenamiento, deberías repensar si vale la pena el gasto y los detalles de mantenimiento.

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