7 consejos para usar la bicicleta estática en casa

17 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Una bicicleta estática en casa es una excelente manera de hacer ejercicio. Sin embargo, a veces queda olvidada en un rincón. La mejor manera de evitarlo es elegir una buena rutina.

¿Sabes por qué la bicicleta estática en casa termina usándose para colgar ropa en la habitación? Entre otros motivos, se debe a que no hemos adquirido un equipo acorde o a que no realizamos la rutina que más nos gusta.

Para evitar esta situación tan frustrante, en el siguiente artículo te daremos algunos consejos para que aproveches al máximo ese aparato que has comprado o te han regalado.

Bicicleta estática en casa: antes de comprar

No tienes mucho tiempo como para ir al gimnasio, pero deseas al menos algo de ejercicio diario —o algunas veces por semana. Entonces, piensas que tener una bicicleta estática en casa será la solución mágica a tu problema.

Sin embargo, debes saber que, en la mayoría de los casos, este aparato termina olvidado en un rincón de la habitación tapado por una montaña de ropa. El fin de este artículo no es desalentarte, sino que tengas en cuenta lo que puede suceder si no le das a la bicicleta estática el lugar que se merece. Por eso, antes de comprar una, te recomendamos lo siguiente:

1. Pide una prestada

Siempre hay algún amigo, primo o colega de la oficina que se ha comprado una bicicleta estática y no la usa. Una buena idea es pedírsela prestada y probarla unas semanas antes de adquirir una, o incluso puedes terminar comprándosela a esa persona. De esta manera, puedes probar si te gusta hacer este tipo de ejercicio en casa o si el pedaleo no es lo tuyo.

2. No compres sin ver la bicicleta

Quizá creas que las bicicletas estáticas son todas iguales, pero esto no es así. Existen decenas de modelos en el mercado y, aunque no lo parezca, la mayoría de ellas no serán cómodas para ti.

Por lo tanto, antes de comprar te recomendamos que la pruebes en una tienda o que vayas a un gimnasio y uses alguna de las que se encuentran en la sala de spinning o de aparatos.

No solo los ejercicios de fuerza y el cardio afectan la producción de hormonas, sino que cualquier actividad física puede tener este efecto.

Si bien es bueno prestar atención al precio, no te guíes tanto por el valor de la bici, sino por las prestaciones que tiene. Considera la comodidad y la posibilidad de ajustar el sillín o el manillar. En definitiva, son esas características las que harán que uses la bicicleta estática en casa o no.

3. Evita las plegables

Han sido promocionadas como ‘la salvación’ para pisos pequeños de la ciudad o para espacios reducidos. No obstante, una bicicleta plegable tiene más posibilidades de quedar guardada bajo la cama que de ser usada, y la idea es que la aproveches al máximo.

4. Elige dónde colocarla

Así como no se recomienda la bici plegable, tampoco es bueno que la ‘escondas’ o dejes en un rincón de tu casa. Es necesario que tome cierto protagonismo para que recuerdes que debes ejercitar y, al mismo tiempo, que no desentone con la decoración. Puedes elegir una bicicleta de cierto color o diseño y terminará gustándote que esté en medio de la sala.

Además, te aconsejamos que al elegir el sitio este sea el definitivo; es decir, no la cambies de lugar a cada rato más allá de moverla un poco para limpiar. Opta por dejarla cerca de una ventana para que cuando ejercites puedas respirar mejor.

Ya tengo una bicicleta estática en casa: ¿y ahora?

Quizás la hayas recibido como regalo por tu cumpleaños, te la han prestado o la has comprado en un arrebato de espíritu atlético… pero hace semanas que está allí a la espera de que la aproveches. Algunos consejos para que no termine siendo un perchero:

1. Arma una rutina

Por ejemplo, lunes, miércoles y viernes de 18 a 19 hs, anota en la agenda que es la hora de usar la bicicleta estática. Nada de improvisar porque siempre habrá miles de cosas más divertidas —o no— para hacer.

Saber cómo elegir una bicicleta de spinning puede ahorrarte incomodidades al usarla.

2. Ponla frente a la televisión

Una excelente manera de aprovechar tu bici estática es hacer ejercicio mientras ves un capítulo de tu serie favorita o una película cómica. Casi ni te darás cuenta que estás pedaleando y evitarás la pérdida de tiempo que conlleva quedarse una o dos horas sentado frente al televisor tumbado en el sofá —y probablemente comiendo.

3. Pon buena música para usar la bicicleta estática en casa

Tienen que ser canciones movidas y entretenidas, del ritmo que sea. Puedes usar los cambios en la música para acelerar el movimiento del pedaleo. ¡Y la clase personal no será tan aburrida!

Por último, te recomendamos que empieces con una rutina de media hora y que de a poco vayas aumentando la velocidad y complejidad del ejercicio. Así podrás evitar lesiones y las consecuencias del sobrentrenamiento. ¡Lo que resta es solo voluntad y mucho ánimo!

  • Orlando Quintero Flores. 2001. Spinning. Fundación Clínica del Valle de Lili. https://repository.icesi.edu.co/biblioteca_digital/bitstream/10906/4491/1/063_Spinning.pdf