Aqua running: qué es y en qué nos beneficia

Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga en Educación Física Elisa Morales
9 julio, 2019
Para ejercitar nuestra musculación y tener el mínimo riesgo de lesión, podemos poner en práctica rutinas de aqua running. Se trata de un ejercicio muy recomendable para personas que se han operado recientemente y que se ha ido extendiendo como tendencia deportiva.

El pedestrismo en aguas profundas, una actividad denominada aqua running, puede formar parte de la rutina aeróbica con gran eficacia. Entre sus ventajas está la de evitar lesiones en las articulaciones, ya que no existe impacto en el movimiento. De lo que se trata es de jerarquizar otras ejecuciones musculares sin riesgos de lesión.

El aqua running comenzó como un ejercicio terapéutico en el marco de procesos de rehabilitación para personas con distintas intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, sus recursos se han trasladado al ámbito deportivo a nivel general, en tanto ofrecen la posibilidad de ejercitar de manera intensa todos los músculos del cuerpo sin riesgo alguno.

Aqua running: una técnica propia de atletas

El ejercicio de correr en aguas profundas comenzó a ser conocido como entrenamiento deportivo gracias a la atleta olímpica Kelly Holmes. Antes de ganar su bronce en los JJOO de Sidney 2000, la británica sufrió una lesión que le impidió realizar sus carreras de media distancia.

Fue el aqua jogging lo que le permitió a esta atleta superar el diagnóstico y ponerse en forma para la competición mundial. Desde entonces, la técnica de correr en aguas profundas fue puliéndose y mejorándose para aprovechar todos sus beneficios.

No solo atletas profesionales emplean este método para disfrutar de otra manera y sin riesgos el entrenamiento; también se han adaptado las clases para personas que simplemente desean mejorar su calidad de vida.

En qué consiste este ejercicio

El deep-water running —carrera de aguas profundas— implica realizar los movimientos propios del running, pero en estado de inmersión acuática. El requisito es que los pies no deben tocar el fondo de la piscina. También puede realizarse en aguas naturales, ríos o lagos donde haya profundidad.

Al correr flotando, sin tocar el suelo, se evita el impacto del mismo en las articulaciones de las piernas. En este sentido, no es la velocidad del ejercicio lo que determina su efectividad, sino la calidad de la técnica. El objetivo es tonificar los músculos con una resistencia como el agua, que a la vez permite un medio donde el cuerpo es ligero.

El aqua running es una actividad aeróbica muy moderna y efectiva.
Imagen: swimming.org

El único elemento necesario para correr en aguas profundas es un cinturón de aqua jogging, diseñado especialmente con estos fines a base de espuma. Este dispositivo puede adquirirse a través de internet y es la mejor manera de conservar la postura erguida y en equilibrio para favorecer el movimiento adecuado.

Es cierto que es posible sostener la flotación sin necesidad de equipos complementarios, ya que el aire de los pulmones impide al cuerpo hundirse. Sin embargo, para poder correr en aguas profundas como ejercicio aeróbico, debe apelarse a un movimiento constante y sostenido durante al menos 10 minutos seguidos.

Mediante estos cinturones flotadores, la cabeza queda fuera del agua de manera cómoda y erguida. Son los brazos los que llevan la mayor parte de la carga del ejercicio.

Técnica para realizar aqua running

En primer lugar, hay que adoptar la posición adecuada. No se trata de nadar; al contrario, como su nombre lo indica, el ejercicio consiste en simular una simular una caminata.

La cabeza debe estar un poco inclinada hacia adelante; lo único que deben moverse son las piernas, por lo que conviene cerrar los puños y evitar la tentación de ayudarse con las manos.

El efecto recuerda a los movimientos de alguien corriendo sobre un barril. Por eso, el avance a través del agua es muy lento. Incluso dando grandes zancadas y utilizando toda la fuerza del cuerpo, la sensación de caminar en cámara lenta es la que predomina.

Beneficios de correr en aguas profundas

Lo importante es que, en el lapso de tiempo en el que se realiza el ejercicio, se están trabajando de manera intensa todos los músculos del cuerpo. Otro beneficio es que las articulaciones no solo no se dañan, sino que, además, se fortalecen. Con este entrenamiento se tonifican los cuádriceps, los gemelos, los abdominales, dorsales y oblicuos, entre otros.

Para practicar aqua running hace falta un cinturón que impida que el cuerpo se hunda.
Imagen: triatlonweb.es

Al ser la resistencia contra el agua mayor que contra el aire, el efecto sobre el cuerpo se multiplica. Por eso los resultados de correr en aguas profundas se notan en muy poco tiempo. Los músculos adquieren tal potencia que, una vez en tierra, se sentirán el doble de fuertes.

Como conclusión, se recomienda siempre asesorarse con guías profesionales en actividad física. Las sesiones de trote acuático pueden realizarse con descansos o intervalos de 30 segundos. Al igual que con cualquier deporte, es fundamental hidratarse adecuadamente antes, durante y después del ejercicio.

  • Ponencia sobre la hidroterapia. 2000. Cabanillas del Campo. Extraído de: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-fis/hidro_y_lesiones_neurol.pdf
  • Manuel Palomo Toucedo. 2008. Aquarunning. Junta de Andalucía. Extraído de: http://www.munideporte.com/imagenes/documentacion/ficheros/20080604175028actuacion_servicios_deportivos.pdf