Beneficios de correr en la montaña

Óscar Dorado · 29 marzo, 2019
Correr en la montaña es muy beneficioso para el cuerpo y para la mente. En el siguiente texto, vamos a repasar cuáles son los beneficios más destacados de esta actividad.

Si eres un corredor habitual, es posible que estés buscando nuevos retos constantemente y decidas llevar a cabo tu entrenamiento en distintas superficies, como puede ser la montaña. Con el objetivo de ayudarte a estimular tu motivación y mejorar tu rendimiento físico, en este artículo vamos a repasar cuáles son los beneficios de correr en la montaña.

Se trata de una actividad ideal para despejar la mente y disfrutar de un entorno natural; es perfecta para romper con la rutina y evadirse del ritmo trepidante y del estrés habitual de las grandes ciudades. Por si fuera poco, es muy beneficioso para el cuerpo, sobre todo a nivel cardiovascular, además de aportar una progresión en el ritmo de carrera.

Sin embargo, siempre se recomienda que los atletas que deseen correr en la montaña lo hagan cuando exista buena iluminación y las condiciones sean las idóneas. De lo contrario, existe el riesgo de que los corredores sufran lesiones o que tengan problemas de orientación.

En cualquier caso, correr en la montaña es excepcional porque permite a cualquier persona disfrutar del silencio y respirar aire fresco mientras se ejercita.

Beneficios de correr en la montaña

1. Un ambiente excepcional

No hay ninguna duda de que correr en la montaña permite sumergirse en un ambiente ideal para percibir el placer de correr mientras disfrutas de un entorno fabuloso.

En términos de salud, la montaña está menos contaminada que la ciudad; entonces, correr en estos paisajes te permitirá potenciar tu rendimiento. ¡Verás cómo una vez que finalices tus sesiones de entrenamiento te sentirás mucho más relajado!

Los beneficios de correr en la montaña son muchos, y tienen relación directa con este ambiente natural.

2. Mejora tu rendimiento

Correr en la montaña requiere más subidas y cambios en el ritmo y la dirección, debido a las distintas elevaciones. Durante las subidas, fortalecerás tu musculatura, lo que te hará aún más poderoso durante las pruebas en carretera.

Con esto, tus músculos crecerán y se adaptarán a la inclinación y declinación del terreno; también ganarás velocidad explosiva al evitar los obstáculos naturales. Después de varios días de entrenamiento en la montaña, notarás que corres mucho más rápido en superficies planas.

3. Respiras aire más puro

Esta actividad física te permite alejarte de las emanaciones de los centros urbanos, lo que hace que sea más fácil aumentar el volumen, así como la intensidad del entrenamiento. Tu sistema respiratorio disfrutará del aire fresco de la montaña en lugar de las emisiones constantes de monóxido de carbono de los automóviles que abarrotan las ciudades.

4. Compromete diferentes músculos

A diferencia de ejercitar en el asfalto como lo hacen la mayoría de corredores, correr en la montaña ofrece nuevos ángulos para los pies que demandan de manera diferente los músculos que sirven para impulsarte al siguiente paso.

Tanto los cambios en el terreno como las colinas que a menudo rodean los senderos, este tipo de running requiere la participación de diferentes grupos musculares con mayor frecuencia de lo que lo harías simplemente corriendo en carreteras planas.

Esto es un gran impulso para tu resistencia práctica y funcionará con grupos musculares que ni siquiera sabías que podías ejercitar. Asimismo, en la montaña, los glúteos trabajan en mayor medida que en un terreno plano, ya que el pie debe elevarse más alto que durante una carrera normal.

Además, la parte superior del cuerpo está más inclinada hacia adelante que para correr horizontalmente; esta postura permite que trabajes los músculos de la espalda, de los brazos y de los hombros.

Correr en grupo puede motivar a las personas más sociables.

5. Quemas más calorías al correr en la montaña

El mayor esfuerzo por la elevación y la altitud ayudará a tu cuerpo a quemar más calorías. Si quieres perder peso rápidamente, quemarás grasa mucho más rápido haciendo un entrenamiento de alta intensidad en la montaña que en las pistas de superficie plana.

En síntesis, correr en la montaña te permite tener la mente y el cuerpo sanos, además de aportar numerosos beneficios. Si eres un corredor experimentado, puede ser ideal para romper la rutina y disfrutar de un entorno natural.

Al igual que en cualquier otro escenario, no olvides realizar una buena sesión de estiramientos antes y después de cada entrenamiento. En caso de lesión, debes retomar la actividad deportiva gradualmente, favorecer la práctica en un terreno llano y evitar las carreras cuesta abajo.

  • Ferris, D. P., Louie, M., & Farley, C. T. (1998). Running in the real world: Adjusting leg stiffness for different surfaces. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 265(1400), 989–994. https://doi.org/10.1098/rspb.1998.0388
  • McMahon, T. A., Biewener, A. A., Kerdok, A. E., Weyand, P. G., & Herr, H. M. (2015). Energetics and mechanics of human running on surfaces of different stiffnesses. Journal of Applied Physiology, 92(2), 469–478. https://doi.org/10.1152/japplphysiol.01164.2000
  • McMahon, T. A., & Greene, P. R. (1979). The influence of track compliance on running. Journal of Biomechanics, 12(12), 893–904. https://doi.org/10.1016/0021-9290(79)90057-5