Correr en la pista vs correr en la cinta del gimnasio

Cualquiera de las dos opciones siempre será saludable, pero cada uno nos aporta características especiales que pueden gustarnos más o menos, por lo que nuestra preferencia será el factor más determinante para decantarse entre ambas

Por un lado tenemos a los amantes del ejercicio indoor. Por el otro, los aficionados a hacer ejercicio al aire libre en cualquier época del año. ¿Qué es mejor? ¿Correr en pista o en una cinta? En este artículo te contamos ventajas y desventajas de cada opción.

Correr en la pista: pros y contras

Comenzamos con la opción, si se quiere, más ‘profesional’ de correr: en pista. Atención porque no es lo mismo que salir a correr al aire libre, ya sea a un parque o a la playa. En este caso nos referimos a esa superficie lisa y sin irregularidades que podemos encontrar en zonas recreativas o de entrenamiento.

Medir la frecuencia cardíaca.

Entre las ventajas de correr en pista podemos destacar que no dependemos de un horario. Si bien es verdad que los gimnasios hoy en día permanecen abiertos hasta tarde (y hay algunos que no cierran), también es verdad que por ejemplo los domingos y feriados están cerrados.

En cambio, las pistas de atletismo públicas suelen estar disponibles las 24 horas del día los 365 días de la semana. En cualquier momento que te desocupas, te pones el calzado adecuado y a correr se ha dicho.

Esta actividad permite quemar más calorías que una que se realice de forma indoor. ¿Por qué? Porque nuestros músculos tienen que hacer un esfuerzo diferente para desplazarse, algo que con la cinta, aunque esté inclinada, no sucede.

Otra cuestión que no podemos dejar de lado es el factor naturaleza. Hacer ejercicio al aire libre es más beneficioso que dentro de una academia o gimnasio. Podemos disfrutar del paisaje y respirar aire más puro, por lo cual tendremos mayor resistencia.

Correr en pista tiene también la ventaja de permitirnos tomar el sol y eliminar el déficit de vitamina D, tan frecuente en estos días que nos pasamos encerrados en una oficina o en casa. Ten en cuenta que debes hacer ejercicio fuera de las horas de más calor y de sol y no te olvides de usar un buen factor de protección, gorro y gafas de sol.

Por supuesto que se trata de una actividad muy beneficiosa, que al mismo tiempo tiene algunas contras. El factor clima es realmente determinante: si hace mucho frío, nieva o llueve, es probable que desertemos. Lo mismo si hace demasiado calor o está muy soleado.

Correr en la cinta: ventajas y desventajas

Pasemos ahora a hablar de otra de las opciones disponibles para correr. Ir a un gimnasio y hacer ejercicio en la famosa cinta, la cual se puede programar a diferentes velocidades.

Entre los principales beneficios de esta actividad podemos destacar que puede ser menos agresivo que correr en la pista. La superficie de la cinta está amortiguada y genera menos tensión en las plantas de los pies, los tobillos y las rodillas. Perfecto para aquellos que han tenido alguna lesión o padecen un problema como la tendinitis.

Al tratarse de un terreno regular requiere de menor esfuerzo muscular o de equilibrio, incluso cuando la cinta va rápido o está inclinada. Por eso se recomienda para los que recién empiezan en el mundo del running.

Cuando estamos en pleno invierno y afuera nieva, llueve o hace frío eso no es problema: ir al gimnasio para correr nos permite cumplir con nuestra rutina sin importar el clima. Lo mismo si tenemos libre al mediodía y hace demasiado calor.

Claro que también tenemos que indicar las contras de correr en una cinta. Como primera medida, para muchos se trata de una actividad aburrida y monótona. Por más de que hagamos decenas de kilómetros… ¡El paisaje nunca cambia! Por ello algunos gimnasios tienen televisión y música y varios atletas optan por usar el móvil para ver alguna película, serie o vídeo.

En cuestiones estrictamente físicas, las zancadas y los movimientos de los brazos se limitan bastante. Y también se sabe que se queman menos calorías que si se corre al aire libre.

Entonces, ¿es mejor correr en pista o en una cinta? Todo depende de los gustos de cada uno. Quizás deberíamos contar con ambas alternativas, como para tener un plan B. Así, si siempre corremos al aire libre pero llueve, podemos cumplir con la rutina yendo al gimnasio. Y si nos aburrimos de la cinta, podemos probar con algunos días a la semana correr en pista o en el parque.

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