Correr por la playa, consejos para no cansarte antes de tiempo

Oscar Dorado · 13 octubre, 2018
Correr por la playa es un entrenamiento de cuerpo completo que compromete todos los músculos de tu cuerpo. A continuación, vamos a darte algunos consejos para que no te canses antes de tiempo.

Correr en la playa significa correr en otro tipo de superficie distinta a lo habitual. Lo que sucede en estos casos es que el cuerpo no está preparado para mantener la misma intensidad y duración de las sesiones. Así que si deseas correr por la playa lo primero que debes tener claro es que no debes excederte. De todos modos, hemos preparado una lista con los mejores consejos para no cansarte antes de tiempo. ¡Estamos convencidos que serán muy útiles para ti!

Ciertamente la arena de la playa no es una de las superficies donde es más fácil correr. Se trata de un terreno natural, suave e irregular en el que los músculos, ligamentos y tendones se fortalecen en mayor medida. Por si fuera poco, correr por la playa permite ganar mayor resistencia. Además, es difícil superar el placer y la motivación que produce el hecho de correr a lo largo de la orilla del agua, disfrutando del paisaje, de la brisa y del sonido de las olas.

Los mejores consejos para correr por la playa

A continuación, hemos preparado una lista con los mejores tips para no cansarte antes de tiempo cuando corres en la playa. ¡Toma nota!

1.-Un buen calentamiento

El primero de los consejos que debes tener en cuenta es llevar a cabo un buen calentamiento. Correr en la playa hace que los músculos de las piernas trabajen mucho más, por lo que aún es más importante que hagas tiempo para realizar un buen calentamiento dinámico de cuerpo completo, con especial mención a las piernas.

Entrenar en una playa.

Como en cualquier actividad deportiva, el calentamiento es primordial. Aunque en este caso, es especialmente necesario para reducir el riesgo de lesiones. De hecho, un estudio ha demostrado que el cuerpo trabaja un 10% más duro en la arena que en otras superficies como el césped, por lo que será importante prepararlo para la actividad.

2.-Elige tu camino

Tras llevar a cabo un buen calentamiento, es el momento de empezar a correr tus primeros kilómetros en esta nueva superficie. Debes saber que correr sobre la arena mojada es el mejor lugar, ya que no te exigirá tanto esfuerzo como puede ser la arena blanda, que suele estar mucho más inclinada e irregular.

Por el contrario, si decides correr por arena blanda, es importante que encuentras el camino lleno de huellas de otros corredores. Observarás como tu entrenamiento aumentará notablemente la intensidad. Así que ajusta tu ritmo y no te preocupes si vas algo más lento que lo normal, ya que el ejercicio compromete mucho más a tus músculos.

3.-Buena hidratación

Correr en la playa provoca que estés expuesto a los rayos del sol. Por lo que si decides salir a correr, además de utilizar una buena crema protectora deberás mantenerte bien hidratado.

Ciertamente, esto hará posible prevenir la deshidratación y otras enfermedades relaciones con el calor. Por ello, asegúrate de tener contigo suficiente agua, localizar las fuentes de agua que tengas disponibles cerca de ti durante los entrenamientos o llevar algo de dinero para comprar agua embotellada.

4.-Utiliza las zapatillas de correr

Por último, uno de los consejos que debes tener en cuenta es que debes usar calzado para correr durante los primeros días. En primer lugar, el uso de zapatillas de deporte ayudará a mantener sus pies a salvo de la gran variedad de escombros que puede encontrar en la orilla. En cuanto al rendimiento, el calzado te dará un poco más de soporte y estabilidad en el tobillo antes de ir a toda velocidad con los pies descalzos.

Correr por la playa.

Y es que un buen par de deportivas te aportará estabilidad en el tobillo y soporte general para los pies. Correr sin ellas en un nuevo terreno puede provocar algún tipo de lesión. Por ello, te recomendamos habituarte al terreno antes de descalzarte, además de pasar tiempo en la arena más dura antes de pasar a la más suave. Así que si realmente deseas correr descalzo para aumentar la fuerza de tus pies, te aconsejamos comenzar con carreras cortas.

Antes de acabar, te recordamos que que si deseas correr en la playa debes aumentar el ritmo de manera paulatina para conseguir que los pequeños músculos del pie se acostumbren a realizar más trabajo de lo habitual. Del mismo modo, no olvides tomarte un día de descanso, entre las sesiones, para recuperarte hasta que te sientas listo nuevamente para ejercitarte.