¿De qué manera debo mover mis brazos al correr?

Yamila Papa Pintor · 1 diciembre, 2018
Perfeccionar la manera de correr puede hacer que aumentemos el rendimiento y disminuyamos el cansancio, por lo que es importante conocer la colocación y los movimientos correctos que deben hacer los brazos mientras corremos

La técnica de los corredores puede variar en función del tipo de carrera (no es lo mismo una de fondo que una maratón). Pero lo que no puede cambiar es el movimiento de los brazos al correr. ¡Te contamos todos los detalles sobre la técnica correcta para mover los brazos al correr!

¿Cómo tengo que mover los brazos al correr?

Una de las preguntas más comunes en relación a la técnica del running no tiene que ver con la respiración ni con la velocidad, sino con los brazos. ¿Cómo hay que moverlos mientras corremos?

Debemos saber que si cumplimos con lo que ‘indican los libros’ seremos más eficientes porque no gastaremos tanta energía y no necesitaremos tanto esfuerzo para llegar a la meta.

Quizás hace tiempo que nos dedicamos a correr y hasta ahora lo hemos hecho mal. En ese caso cambiar el hábito te llevará varias semanas. Pero no importa, tarde o temprano lo conseguirás.

Beneficios de correr.

Tenemos que observarnos y prestar atención a los demás en una carrera. ¿Qué hacen aquellos que consiguen mejores tiempos o terminar la maratón menos agotados? ¡Mueven los brazos de una forma determinada!

Siempre debemos encontrar ese equilibrio perfecto entre la comodidad y la eficacia. En definitiva, el movimiento de las extremidades es igual al de caminar, pero más rápido al correr. En cualquier caso debemos mantener una postura relajada,  porque por más técnica que tengamos si nos sentimos incómodos podemos luego sufrir una contractura o lesión.

La importancia de saber mover los brazos al correr

Seguramente hayas visto muchas carreras y además de observar el movimiento de las piernas, cómo se movían los brazos de los atletas ha llamado tu atención. El ‘braceo’ durante la competición permite impulsarnos pero al mismo tiempo equilibrar el resto del cuerpo e, incluso, conservar energía.

Ese ‘ir y venir’ de los brazos en simbiosis perfecta con las piernas ayuda a que lleguemos antes a la meta. Presta mucha atención a la técnica que utilizan los expertos corredores:

1. Los brazos han de formar un ángulo de 90 grados

Es fundamental que los hombros estén relajados (no encogidos) y que el movimiento sea fluido, acompañando el cuerpo, para nada forzado ni incómodo.

2. No separes los brazos del tronco

Un error muy habitual de los corredores principiantes es alejar los codos del torso creyendo que así irán más rápido (al mejor estilo pájaro volando). Sin embargo, es todo lo contrario, ya que el esfuerzo para ‘romper’ la resistencia del viento tendrá que ser mayor.

Si los brazos se mantienen lo más cerca posible del tronco entonces se podrá avanzar más fácilmente.

3. Manos siempre relajadas

Algunos runners suelen cerrar los puños cuando corren. Tal vez se deba a que quieren mantener el calor, pero lo malo es que con este hábito tensan las muñecas y los antebrazos… ¡Y les hace gastar más energía de lo que creen!

Correr solo o en grupo.

4. Sincroniza los movimientos

Los brazos deben moverse de manera sincronizada con el de las piernas. Pero cuidado, tampoco es cuestión de exagerar los braceos y las zancadas porque eso nos cansaría todavía más. Que los movimientos sean armónicos es fundamental. Se trata de asimilar la manera de hacerlo sin pensar en exceso en corregir el movimiento.

5. No sobrepases las orejas

Puede que hayas visto algunos corredores con movimientos de brazos algo extraños, donde las manos se cruzan por delante del cuerpo hasta la mitad del torso (o más). Si bien es una técnica aceptada, lo cierto es que no se recomienda. ¡Porque no nos hará ir más rápido!

Mucho mejor si los brazos suben hasta la altura del pecho pero las manos no llegan más dentro que la línea imaginaria de las orejas. Además cuando bajamos los brazos estas no pueden descender más que la cintura. De lo contrario seremos poco eficaces y correremos más despacio.

Por último, no cometas el error de rotar excesivamente el tronco y lleves los brazos demasiado hacia atrás. En ese caso, el cuerpo debe hacer un esfuerzo adicional para equilibrarse y esto restará milisegundos en tu actuación… que luego serán los que te hagan perder la oportunidad de estar en el podio.

Si al terminar el entrenamiento o la carrera notas que los brazos y hombros están contracturados o demasiado cansados (incluso más que las piernas) es porque tu técnica no es del todo correcta. Puedes pedirle a alguien que te filme para ver en qué estás fallando y poder solucionarlo con la práctica.

CAVAZOS, L. (2013). Correr está de moda - Grupo Milenio.