Los siete errores a evitar antes de una carrera de resistencia

Francisco María García · 24 abril, 2019
Llevar una buena alimentación, alcanzar la preparación física necesaria, dormir y descansar lo suficiente y mucho más. Hay algunos errores básicos que se suelen cometer en el entrenamiento de una carrera de resistencia.

Una carrera de resistencia es aquella que requiere cubrir distancias largas a pie. Por ello, es preciso contar con un entrenamiento particular, que incluya mucha concentración y disciplina.

Los amantes de este deporte deben practicar la prudencia, la paciencia y el vigor físico. Lo recomendable es elaborar una buena estrategia, a fin de responder a la alta demanda y evitar errores.

7 equivocaciones al preparar una carrera de resistencia

1. No realizar ejercicios de estiramiento, acondicionamiento y relajación

Los ejercicios de estiramiento previos a las sesiones de trabajo son necesarios porque los músculos necesitan entrar en calor antes de someterse a las cargas de estrés que suponen los entrenamientos y las competencias. En caso contrario, accidentes como los desgarros musculares suelen ocurrir con frecuencia.

Al finalizar, también es vital realizar movimientos de extensión y elongación muscular. Esto con el propósito de conseguir que todos los tejidos se relajen y liberen las tensiones que inevitablemente acumulan al recorrer largas distancias.

2. Sobrentrenamiento: ¿exceso de velocidad?

En una carrera de resistencia, como en cualquier otra competición, llegar a la meta es el objetivo del corredor. El afán de llegar de primero (una aspiración legítima) puede impulsar al deportista a subir la velocidad de forma descontrolada y sin estrategia.

Esto lleva a muchos atletas a sobrentrenar y forzar el ritmo durante los entrenamientos, con el propósito de ir más rápido en menos tiempo. Sin embargo, suele ocurrir justo lo contrario, puesto que se produce un desgaste no controlado de fuerza, lo que termina por descompensar al organismo.

La actividad sexual puede repercutir en cansancio en el entrenamiento.

Para evitar lesiones y conseguir el máximo rendimiento, se debe ir un paso a la vez para que el cuerpo se adapte y responda ante las exigencias. Ya sea en el entrenamiento o en la competición, hemos de ser cautelosos y progresar paulatinamente.

3. De cero a cien, sin escalas

Este es un error muy relacionado con el mencionado anteriormente. Así como algunos aspiran a alcanzar la ‘velocidad crucero’ en la segunda sesión de entrenamientos, otros quieren desarrollar resistencia para completar un maratón de un día para otro.

Por ello, se extiende bruscamente la cantidad de kilómetros recorridos y no de forma progresiva. La resistencia se obtiene con ejercicios que van de menos a más, a medida que el cuerpo responda a la presión. Hay que respetar el ritmo de adaptación con prudencia y sin extralimitarse.

4. ¿Dónde es la competición?

No es lo mismo correr a nivel del mar, en regiones sin demasiada densidad poblacional, que hacerlo a más de 2 000 metros de altura y en urbes altamente contaminadas como Ciudad de México. Tampoco será lo mismo un recorrido entre montañas que otro que se desarrolle sobre asfalto o cemento, siempre sobre trazos planos.

Por ello, cada entrenamiento debe estar enfocado inevitablemente en las condiciones propias de cada competición. De lo contrario, estará destinado al fracaso y puede llegar incluso a poner en riesgo la integridad de las personas a razón de una preparación inadecuada.

5. No descansar antes de una carrera de resistencia

Otra equivocación propia de atletas aficionados. Pasar por alto los momentos de descanso es un gran error para aquellos que participan de una carrera de resistencia.

Es necesario dormir entre siete y ocho horas ininterrumpidamente para que el cuerpo se recupere del estrés del entrenamiento. Reposar es parte de la rutina diaria de un buen deportista.

Sin el descanso suficiente, el organismo no puede regenerar los tejidos dañados y reconstruir los músculos. Este procedimiento es justamente el que permite tener la energía necesaria para afrontar la agenda diaria.

6. Hidratación deficiente

Aunque es una ‘cosa obvia’, muchas de las deficiencias de los corredores tienen su origen en carencias crónicas de líquidos en el organismo. Tomar agua no es un lujo para ninguna persona, mucho menos para deportistas.

Se trata de una necesidad vital que, más allá de marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso competitivo, tienen influencia directa en la buena salud de las personas.

No obstante, el agua también debe ser consumida en su justa medida; en exceso, es igual de contraproducente. Tomar demasiada agua puede dar lugar a escenarios realmente peligrosos, e incluso potencialmente mortales.

Consejos para evitar la deshidratación corriendo.

7. La mala alimentación conduce al fracaso en una carrera de resistencia

¿Los deportistas son personas con regímenes alimenticios perfectamente balanceados? No necesariamente. Las cifras de colapsos en medio de entrenamientos o competiciones producidos por la falta de nutrientes es más alta de lo que se pudiese imaginar.

Por lo tanto, es importante mantener los niveles de glucógeno adecuados, debido a que este tipo de competencia exige mucho al organismo. No es conveniente la ingesta de alimentos ricos en calorías antes de correr, porque la digestión se dificulta y el cuerpo no reacciona bien al ejercitarse.

En definitiva, tener presentes estos errores para no caer en ellos puede mejorar notablemente el rendimiento de una persona. Además, como alcanzará los resultados deseados, el deportista ganará en motivación y se verá impulsado a redoblar los esfuerzos.

  • Corre Montevideo. Consejos básicos para el entrenamiento y para enfrentar una carrera. Extraído de: http://corremontevideo.com.uy/wp-content/uploads/2014/05/CONSEJOS-PRODEPORTE.pdf
  • Ana Ogueta-Alday, Juan García-López. Factores que afectan al rendimiento en carreras de fondo. Extraído de: https://www.redalyc.org/pdf/710/71046278006.pdf