¿Qué es el powerwalking?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 25 marzo, 2019
Francisco María García · 25 marzo, 2019
Las caminatas son buenas para la salud cardiovascular. Aunque parezca que caminar no equivale a ejercitarse, los beneficios para la salud están probados. En este ámbito de rutinas de ejercicios se encuadra el powerwalking.

Es una idea muy arraigada entre algunas personas: caminar no representa ningún ejercicio. Al menos, no comparado con otras actividades como correr o montar bicicleta. El powerwalking es mucho más que simplemente andar o salir de paseo; y la lista de beneficios que su práctica regular trae para el organismo es amplia.

Se trata de una alternativa para aquellos que desean hacer deporte, pero que no quieren o no pueden correr. Además, representa una rutina sencilla y muy personalizable, por lo que se adapta a las capacidades de cada individuo.

Alejarse del sedentarismo: el objetivo de muchos

El ritmo de vida avasallante de las grandes ciudades es capaz de acabar con la paz mental de cualquier persona. Muchas veces, cuando se dispone de tiempo libre, lo que se desea es pasar el día en pijama, sin salir de la casa en lugar de aprovecharlo para ejercitarse al aire libre.

Uno de los factores que más aumenta los riesgos de mortalidad prematura es el sedentarismo. Por lo tanto, para huir de su estela, lo recomendado es comenzar en lo inmediato mover el cuerpo con regularidad. En este sentido, el powerwalking es una excelente opción.

Donde y como sea

Puede realizarse en cualquier espacio de la ciudad: parques, plazas, senderos por el campo o paseos. No es necesario suspender la práctica al salir de vacaciones (sobre la arena, a la orilla del mar es un buen plan) o en un viaje de negocios.

Por otro lado, no requiere de equipamiento especial. Para incluir esta actividad dentro de las rutinas diarias, solo serán necesarios tiempo y determinación.

No obstante, es importante la ropa deportiva, acorde a la época del año, y usar zapatos cómodos y no muy pesados, con los que se pueda caminar por largos trechos sin afectar la integridad de los pies.

Postura y ritmo del powerwalking

Una de las claves a la hora de implementar esta técnica es mantener una buena postura. Con esto, se evitan cualquier tipo de lesiones, además de optimizar el rendimiento del organismo.

En la práctica, el powerwalking es igual a quemar más grasas, tonificar los músculos (principalmente los del tren inferior) y fortalecer los sistemas respiratorio, cardiovascular e inmunitario.

El powerwalking es similar al pedestrismo normal, pero con mayor intensidad.

La caminata debe realizarse con pasos rápidos, teniendo plena conciencia de la respiración. Asimismo, hay que mantener la espalda recta, el pecho arriba, la mirada al frente y los hombros atrás y ligeramente hacia abajo.

Todo esto debe acompañarse con una tensión constante sobre la pared abdominal y los glúteos. Esto, además de actuar directamente sobre estas áreas, también sirve para proteger la zona lumbar.

Lo ideal es desarrollar una velocidad aproximada a los siete kilómetros por hora. Los más experimentados suelen incluir algunas variantes, como acelerar progresivamente o implementar constantes cambios de ritmo.

¿Un paso previo antes del running?

El powerwalking es una buena opción para aquellos que quieren adentrarse en el mundo del running, pero no cuentan con las condiciones físicas mínimas.

Del mismo modo, esta actividad está recomendada para aquellos corredores que vienen saliendo de procesos de recuperación de alguna lesión. También como descanso activo para facilitar los procesos de recuperación y regeneración muscular después de competencias o entrenamientos intensos.

Como toda actividad deportiva, se debe contemplar un calentamiento previo que permita al aparato muscular prepararse para la sesión de ejercicios; también hace falta un programa de estiramiento para finalizar, con movimientos que faciliten la relajación de los músculos.

Otros beneficios

En combinación con una dieta balanceada, es un método ideal para perder y mantener el peso corporal. En una sola sesión, pueden llegar a quemarse alrededor de 400 calorías. Entre 45 y 60 minutos de caminata, tres o cuatro días a la semana, serán más que suficientes para que se convierta en una rutina muy saludable.

Dos chicas caminando por un parque.

El powerwalking ayuda a aumentar la capacidad respiratoria, la resistencia y contribuye a disminuir la tensión arterial. Fortalece los glúteos, define los gemelos y facilita la construcción de un abdomen plano, además de influir positivamente sobre todo el core.

Como buena actividad aeróbica, permite mantener bajo control el colesterol malo. También estimula la segregación de endorfinas. Este es un factor que propicia un estado de placer, relajación y bienestar después del ejercicio.

Finalmente, este ejercicio estimula el equilibrio entre el cuerpo y la mente sin fatigar en exceso ni generar estrés sobre los tejidos musculares y las articulaciones. Estos, justamente, son aspectos que son considerados por algunos especialistas como contraproducentes para los corredores.