Todo lo que necesitas saber para correr bajo la lluvia

Francisco María García · 28 marzo, 2019
Correr bajo la lluvia puede volverse una actividad incómoda, y son muchos los aficionados al running que suspenden sus entrenamientos diarios ante el mal tiempo. En la práctica, hay una serie de medidas que pueden tenerse en cuenta.

Los verdaderos aficionados al running no tienen mayores problemas para correr bajo la lluvia. Solo motivos de fuerza mayor los llevarían a saltarse un día de entrenamiento. Siempre que no se trate de un diluvio bíblico o de algún huracán, un aguacero no es razón para parar.

Quienes apenas se inician en esta actividad o simplemente lo hacen porque deben ejercitarse, se lo piensan un poco más. En busca de excusas para no moverse sin que esto genere un sentimiento de culpa o alguna reprimenda por parte del especialista supervisor, un día pasado con agua es casi un motivo para celebrar.

Salvo casos extremos, una jornada con lluvia no debería ser motivo para no salir a entrenar. Claro que se han de tomar en cuenta algunas medidas especiales para garantizar la seguridad personal y evitar lesiones. Además, debemos buscar que la experiencia (que casi siempre suele ser muy divertida y gratificante) no derive en un resfriado.

Mejor en grupo

Suele ocurrir con los menos entusiastas que el correr bajo la lluvia en soledad no es precisamente una idea demasiado atractiva. Por ello, buscar el apoyo de compañeros de ejercicios es un buen plan. Siempre el ejercicio en grupo supone una motivación extra.

Es menos probable quedarse en casa si el entrenamiento se convierte en una salida entre amigos. Es una estrategia que puede aplicarse siempre para no dejar de hacer ejercicio, sin importar la actividad que se realice o las condiciones ambientales.

Ropa adecuada para correr bajo la lluvia

Para hacer running, la vestimenta es una parte esencial. Por supuesto, en ningún caso debería convertirse en una razón para suspender un entrenamiento.

Cuando llueve, el concluir con éxito los recorridos depende en gran medida de las prendas elegidas. Un poco de sentido común siempre es necesario, en cualquier actividad.

Al correr bajo la lluvia no es buena idea intentar romper nuestras marcas, ni siquiera en una competencia.

Hemos de usar ropa ni muy ancha, ni ajustada en extremo. Además, hay que desechar la idea de ir forrado bajo bolsas plásticas. Se debe recurrir a materiales que ofrezcan alto grado de impermeabilidad sin que obstruyan la transpiración. Los componentes sintéticos son la mejor opción.

Si la temperatura es muy baja, se puede llevar una chaqueta, preferiblemente no muy pesada. Igualmente, toca considerar la posibilidad de que a mitad del recorrido escampe y salga el sol. En ese caso, el sofoco producto de la humedad ambiental y el sudor acumulado entre las capas de tela y la piel será un nuevo problema.

Para proteger los ojos, una visera es un elemento que no hay que olvidar. Adicionalmente, se debe hacer uso de prendas con colores llamativos, principalmente si los desplazamientos tendrán lugar sobre calzadas compartidas con coches, bicicletas o motocicletas. No hay que olvidar que, bajo agua, la visibilidad se reduce de manera considerable.

No pasar por alto los estiramientos previos

Cada vez que se salga a correr, se debe acondicionar al cuerpo para el esfuerzo físico al que se lo va a someter. Saltarse este paso es uno de los motivos más citados entre traumatólogos y fisioterapeutas de lesiones ligadas al running.

Con condiciones climatológicas desfavorables, estas rutinas deben realizarse bajo techo, lejos del agua. Lo mismo que los estiramientos finales, otra parte vital que debe estar incluida en cualquier entrenamiento y que facilita de manera importante los procesos de recuperación muscular.

Sin apuros

Cuando se corre bajo la lluvia en cualquier tipo de deporte, no es el mejor momento para intentar mejorar marcas personales, aún en casos de competiciones. Lo ideal es llevar un paso moderado pero constante, para reducir los riesgos de pisar mal o resbalarse sobre las superficies mojadas.

Hidratarse en todo momento

El agua que se desliza sobre la piel no incide de ninguna forma en la hidratación del organismo. Por lo tanto, la botella de agua que debe acompañar una sesión de entrenamiento bajo el sol o las estrellas no puede quedar olvidada en casa cuando se sale con lluvia.

El método Galloway hace mención a uno de los grandes atletas de la década del setenta.

Después de correr bajo la lluvia: el cambio de ropa es urgente

Si se dispone del espacio o los medios para hacerlo antes de los estiramientos finales, es mucho mejor. De igual forma, toca tomar una ducha con agua tibia apenas después de terminar con todas las rutinas.

Al salir del baño, hay que abrigarse bien e ingerir alguna bebida caliente, junto con alimentos ricos en calorías. Se trata de medidas básicas pero necesarias para evitar los molestos resfriados comunes.

En definitiva, vemos que se puede perfectamente salir a correr bajo la lluvia. Desde luego, esto demanda unos cuidados adicionales; ¡pero sin dudas te divertirás haciéndolo!

  • Nike. Guía completa de iniciación al running. 2015. Extraído de: https://content.nike.com/content/dam/one-nike/en_us/season-2015-ho/running/NRC/RSG/1029_update/RSG_GUIDE_101415_es-ES.pdf
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