Señales de que tus ejercicios cardiovasculares te están haciendo daño

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 16 diciembre, 2018
Todos repetimos que los ejercicios cardiovasculares son beneficiosos para la salud y que debemos practicarlos a diario. Sin embargo, el sobreentrenamiento puede hacernos daños a nivel físico y mental.

Todos afirmamos que los ejercicios cardiovasculares son beneficiosos para la salud y lo repetimos cual si fuera un mantra. Sin embargo, ¿sabías que el cardio también te puede estar haciendo daño? En este artículo, te contaremos cuáles son las señales del cuerpo para identificarlo.

El lado negativo de los ejercicios cardiovasculares

Como primera medida, tenemos que remarcar que los ejercicios cardiovasculares no son “malos”. El problema reside en la intensidad o en la periodicidad con que los practicamos.

Muchas veces caemos en las fauces de una actividad que supuestamente es beneficiosa se mire por donde se la mire y terminamos perjudicando nuestro cuerpo.

¿Te gustaría saber si estás haciendo demasiado cardio o si tu esfuerzo está por encima de tus capacidades? Entonces, presta atención a las señales que te da el cuerpo. ¿Cuáles son?

1. Dejas de lado otras actividades

¿Una cita romántica? ¿Una cena con amigos? ¿Estudio? Nada es más importante que ir a entrenar. No importa que se trate del cumpleaños de tu madre, de un examen final o de una reunión que puede cambiar tu vida laboral.

El gimnasio, salir a correr o la clase de spinning está primero. Esa es una señal de que los ejercicios cardiovasculares te están haciendo daño a nivel social y personal.

2. Te sientes siempre cansado

Esta semana has “cumplido” con todas las sesiones que te habías propuesto —es decir, cinco o seis—, pero es domingo y no puedes ni levantarte de la cama… ni hablar de lo que te ha sucedido en toda la semana: llegas tarde al trabajo, te quedas dormido mientras ves una película con tu pareja, no puedes mantenerte despierto en el metro.

El agotamiento es tal que crees que necesitas dormir una semana entera. Y aunque crees que ya no puedes más, organizas todo para que el gimnasio no quede pendiente.

Otra de las señales de que estás haciendo demasiados ejercicios cardiovasculares es que sientes las piernas “cansadas” y caminas más lento de lo que pretendes. Esto se debe a que el sobreentrenamiento provoca la pérdida de la capacidad neuromuscular y las extremidades no reciben la orden de moverse más a prisa.

Sensación de cansancio.

3. Tienes obsesión por cierta parte de cuerpo

“Hago cardio para reducir las piernas” o “Este abdomen solo se marcará si hago 1 000 abdominales por día”. Son frases muy comunes que aparecen en aquellos que se obsesionan con mejorar cierta parte de su cuerpo que les desagrada.

Por eso es que te has puesto como objetivo ir todos los días al gimnasio y entrenar “a tope” hasta bajar la panza, tener las piernas tonificadas o reducir la celulitis. Esa obsesión te está haciendo mal al cuerpo y a la mente.

4. Te duele todo

No estamos hablando de un dolor específico en la pantorrilla o en el hombro después de los ejercicios cardiovasculares, sino de un dolor constante que no cesa por más de que descansemos, nos demos un baño de inmersión o nos pongamos una almohadilla eléctrica. Ni siquiera consumiendo un calmante o un antinflamatorio.

Salvo que seamos atletas profesionales —y ni siquiera así—, debemos descansar entre cada sesión para permitirle a los músculos repararse tras el esfuerzo. No hay que olvidar que el ejercicio supone un gran estrés para el cuerpo y este precisa volver a la normalidad.

5. Tienes sed constantemente

Esta es una de las señales que la mayoría de los deportistas no toman en serio, y puede ser más grave de lo que suponen. La sed es una señal que nos da el cuerpo cuando comienza a sentir los primeros niveles de deshidratación.

Esta sensación aparece cuando comemos algo salado, cuando no bebemos suficiente agua, cuando hace mucho calor y, principalmente, cuando entrenamos demasiado y sudamos más de lo que el cuerpo nos permite.

Evitar la deshidratación y los peligros que conlleva para la salud.

6. Padeces taquicardia en reposo

Que los latidos del corazón aumenten cuando hacemos ejercicios cardiovasculares es considerado normal, debido al esfuerzo que está haciendo este órgano para oxigenarse y hacerle frente al esfuerzo.

Sin embargo, cuando las pulsaciones son demasiado rápidas aún cuando estamos descansando o haciendo otra actividad, es momento de plantearte si realmente estás entrenando demasiado.

Si acudes más veces de lo normal al gimnasio, si sufres cambios repentinos en el humor o si tu libido ha disminuido, también quiere decir que te estás extralimitando con tus ejercicios cardiovasculares. ¿Qué hacer al respecto? Como primera medida, reduce las sesiones y permite al cuerpo descansar entre cada jornada de entrenamiento.

  • Lamotte, M. (2016). Factores de riesgo cardiovascular y actividad física. EMC - Kinesiterapia - Medicina Física. https://doi.org/10.1016/S1293-2965(16)77465-2