Dónde practicar la Marcha nórdica

Yamila Papa Pintor · 10 mayo, 2018
Conocida también como ‘caminata con bastones’, la marcha nórdica es un ejercicio muy popular en tierras finlandesas, noruegas y suecas, por ser no solo una actividad divertida, sino también beneficiosa para cualquier edad y sin importar el estado físico

No es preciso viajar a Finlandia (o a otro país escandinavo) para practicar la marcha nórdica, un ejercicio cada vez más de moda en ciudades sin montañas ni nieve. En este artículo te contaremos más sobre una disciplina con varias ventajas.

¿Qué es la marcha nórdica?

A diferencia de lo que se puede pensar, no es una de esas rutinas o disciplinas nuevas, sino que la primera vez que se practicó fue en los años 30 del siglo pasado. En ese momento, los atletas que practicaban esquí a fondo encontraron la forma de seguir entrenando fuera de la temporada de invierno.

La marcha nórdica incluye los movimientos de esta disciplina de nieve, pero en vez de esquíes se usa calzado deportivo ‘de calle’. Sí se necesitan unos bastones o palos, con los cuales realizar las maniobras con los brazos. Al caminar o correr entre los bosques y campos, los deportistas podían mantenerse en forma fuera de la temporada invernal.

Un poco más cerca en la historia, justo antes de terminar el milenio pasado, un estudiante de educación física de Finlandia realizó una tesis para conocer los beneficios de la marcha nórdica, que para ese entonces no se llamaba así.

Qué es la marcha nórdica.

Posteriormente se comenzaron a confeccionar y comercializar los bastones especiales para esta disciplina, que ya tiene miles de adeptos en todo el mundo debido a sus múltiples beneficios.

Si realizamos una hora de caminata o marcha nórdica estaremos dando unos 6 000 pasos y la misma cantidad de empujes (movimientos con los brazos y bastones).

Durante ese lapso moveremos alrededor de 600 músculos y quemaremos cerca de 400 calorías. En la caminata común -sin bastones- se mueven 200 músculos y la quema de calorías gira en torno a las 140. Además no incluye los empujes, solo los pasos.

¿Cómo se practica la marcha nórdica?

Para llevar a cabo esta disciplina, solo se necesita un par de bastones especiales de fibra de vidrio y carbono, que se consiguen en las tiendas de deportes.

Ten en cuenta que no son los mismos que se emplean para hacer senderismo, ya que los de marcha nórdica cuentan con un taco oblicuo en la parte inferior para una mayor superficie de apoyo. Se le puede cambiar el borde según el terreno donde caminaremos: para superficies duras se aconseja un taco y para la tierra un regatón.

El largo del bastón deberá ser igual que el de nuestros brazos (o ⅔ nuestra altura) y se sostiene a través de una muñequera para que cuelguen cuando no los estamos usando. Para esta práctica es fundamental también contar con ropa deportiva cómoda y calzado acorde al lugar: por ejemplo para montaña, para bosque o para ciudad.

Luego se camina ‘normalmente’ pero exagerando un poco los movimientos de los brazos, para que los bastones toquen el suelo a medida que damos cada paso. El objetivo es andar a una velocidad media a rápida y empezar en terrenos sin pendiente. Después, con la práctica, se puede ir a alguna colina o duna de arena, por ejemplo.

Practicar marcha nórdica.

El terrenos homogéneos como un parque o el campo se puede igualmente ejecutar un trabajo más duro aumentando la velocidad y la interacción entre los brazos y las piernas.

Como toda actividad física al aire libre, se recomienda no olvidar el factor de protección para el sol, un sombrero y gafas de sol. Por supuesto, tener muy en cuenta las cuestiones climáticas y la temperatura: llevar pantalones cortos y ropa sin mangas los días de verano o bien vestirse en capas en invierno para ir retirando el abrigo de a poco.

Por último, debes saber que la marcha nórdica tiene muchos beneficios, como por ejemplo mejorar el funcionamiento cardiorespiratorio, bajar de peso, aumentar la coordinación muscular y hasta reducir el estrés por tratarse de un ejercicio muy aeróbico.