Aprende a nadar con una campeona olímpica

Maite Córdova · 20 junio, 2019
Sabemos que el ejercicio diario tiene grandes beneficios para la salud y que hay deportes, como la natación, que además de trabajar nuestro cuerpo, nos ayudan a gestionar mejor nuestras emociones y a tener mayor confianza en nuestras habilidades.

Generalmente, solemos escuchar lo importante que es aprender a nadar en algún momento de nuestras vidas y, sobre todo, cuando no lo hemos hecho de pequeños. Ahora bien, independientemente de la edad a la que decidamos comenzar, lo importante es tener en cuenta que la natación, además de ser un deporte muy completo, es un recurso valioso.

En situaciones de peligro, saber nadar puede resultarnos de gran utilidad, siempre y cuando estemos conscientes de ello y sepamos gestionar el estrés. Por ello, no basta con aprender a nadar de «una forma bonita», saber flotar, o aguantar la respiración por varios segundos consecutivos, se trata de aprovechar todos y cada uno de los detalles y utilizarlos en beneficio propio, en las distintas circunstancias.

La natación como herramienta

Cuando un niño de 4- 6 años comienza a aprender a nadar, es fundamental que sus padres le ayuden a ver la natación como una herramienta y no solo como una actividad recreativa. Para ello, deberán enseñarle a prestar atención al medio acuático: qué zonas le conviene evitar y por qué, así como cuáles son las más aptas para él. También deberán ayudarle a enfocarse en respirar y ejecutar correctamente los movimientos al nadar (principalmente para evitar sustos) y hacerle saber cuándo debe pedir ayuda.

Mejores deportes para niños.

Ahora bien, así como es importante que un niño esté consciente de dichos aspectos, lo mismo aplica para un adulto. Aunque no lo parezca, prestar atención a la forma en que nos desenvolvemos en el agua es crucial a cualquier edad.

Dicho en otras palabras, enfocarse en mantener una buena técnica de respiración así como una buena calidad en los movimientos es lo que determina, en gran medida, que ganemos confianza y nos adaptemos al entorno sin inconvenientes.

Cabe destacar que el proceso de aprendizaje no debe acelerarse, ya que esto impide que desarrollemos la confianza suficiente para desenvolvernos correctamente en el agua. Por ello, los expertos y campeones olímpicos hacen énfasis en valores como la paciencia y la constancia en la práctica.

Aprender a nadar con una campeona olímpica

Además de ser una herramienta valiosa cuando nos encontramos en un medio acuático, la natación es una actividad con múltiples beneficios para la salud.

La natación es un deporte muy completo que permite trabajar la musculatura, el sistema cardiovascular y respiratorio, liberar endorfinas, despejar nuestra mente y mucho más, pero lo más interesantes es que nos permite trabajar en nuestras habilidades y, a su vez, en la confianza que ponemos en ellas. Así pues, se trata de un excelente instrumento para mejorar nuestra autoestima y fortalecernos a nivel emocional.

Para poder completar las fases de aprendizaje de manera exitosa, debemos contar con el apoyo de un experto en natación. Por fortuna, hoy en día, no necesitamos recurrir solamente al profesional que se encuentra en la piscina del centro de deporte loca, sino que también podemos recurrir a la voz de la experiencia de los campeones olímpicos en línea.

La voz de la experiencia de Mireia Belmonte

Aprender a nadar con Mireia Belmonte es posible a través de Unycos.

Unycos es una plataforma de aprendizaje que ofrece a los usuarios la oportunidad de aprender a nadar con Mireia Belmonte, nadadora española y campeona olímpica tanto a nivel europeo como mundial. Dentro del curso, Mireia revela los secretos de la práctica en su día a día: desde consejos de nutrición, tipos de entrenamiento, medidas de prevención de lesiones, hasta métodos para mejorar el rendimiento.

Aún cuando no visitemos con frecuencia espacios acuáticos, la natación es un deporte que nos conviene conocer y practicar, al menos ocasionalmente, para poder disfrutar de todos los beneficios que es capaz de brindarnos. Por ejemplo, las técnicas de respiración que aprendemos en el agua nos pueden ayudar a mejorar significativamente nuestra capacidad pulmonar; esto es algo que podemos aprovechar en otras actividades físicas e incluso en una sesión de meditación.

No lo pienses mucho más y anímate a aprender a nadar de la mano de Mireia Belmonte, la voz de la experiencia de la natación.

  • Bonet, J., Parrado, E., Capdevila, L., EFECTOS AGUDOS DEL EJERCICIO FÍSICO SOBRE EL ESTADO DE ÁNIMO Y LA HRV. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte / International Journal of Medicine and Science of Physical Activity and Sport [en linea] 2017, 17 (Marzo-Sin mes) : [Fecha de consulta: 13 de junio de 2019] Disponible en: ISSN 1577-0354