Análisis del juego de James Harden

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 24 marzo, 2019
Álvaro Ortin · 9 enero, 2019
El potencial que demuestra dentro de la pista, sumado al gran poder atractivo que tiene fuera de ella y su carisma -capitaneado por su barba- nos han obligado a dedicarle unas cuantas líneas y, en especial, el estilo de juego de The Beard.

Al hablar de James Harden, nos referimos a uno de los mejores jugadores que actualmente militan en la NBA. No en vano, temporada tras temporada, se encuentra peleando en la carrera por conseguir el título de jugador más valioso, obteniendo el segundo lugar en los años 2015 y 2017.

La principal característica ofensiva del número 13 de Houston es su facilidad para encontrar la canasta rival; desde cualquier lugar de la pista y en el momento que él elija. Sin duda, una cualidad de la que no pueden presumir todos los jugadores.

Un vendaval en ataque

Esa tremenda muñeca sumada a su increíble agilidad a la hora de zafarse de su defensor, le convierten en un jugador muy difícil de defender por el equipo contrario.

Ambas cualidades tienen son las causantes de que  Harden pueda ofrecernos actuaciones de 30, 40 e incluso 50 puntos; llegando a superar esta marca en varias ocasiones. Algo que podemos catalogar como una auténtica bestialidad.

Su repertorio en ataque es inmenso, si bien, cabe destacar la facilidad que tiene para hacer trizas la defensa rival con su sutil crossover –bien lo saben la mayoría de defensores de la liga- junto con un step-back que podríamos catalogar como ‘elegante’ y que le permite tirar liberado, sin apenas oposición.

James Harden, un gran jugador de baloncesto.

Todo por la causa

Parece un buen título para definir, de manera irónica, el gran talón de Aquiles de James Harden: su defensa.

No cabe duda de que James Harden aporta mucho a su equipo, siendo capaz de ganar partidos prácticamente solo -sino que se lo pregunten a Ricky Rubio-. Pero también es bastante pobre lo que aporta en el apartado defensivo y no precisamente poco…

Seguramente, Harden cuenta con el punto débil más exagerado que se recuerda de todos los jugadores que han pasado por la NBA; más si tenemos en cuenta el gran jugador que es.

Es indiscutible el hecho de que se trata de uno de los mejores jugadores de la liga en ataque, pero esto viene siendo inversamente proporcional a su defensa.

Esto hace que veamos a Harden pasar de su marca con bastante frecuencia, dejándole solo debajo de su canasta y permitiéndole anotar con facilidad; o a su adversario penetrando a canasta sin que JH realice especiales esfuerzos por defenderle -como se puede apreciar en el vídeo-.

Su segundo punto débil -aunque bastante menos llamativo que el anterior- son las numerosas pérdidas de balón que James Harden tiene por partido.

James Harden, un jugador de baloncesto.

Muchos no dudan en calificarlo como un jugador que debería ser más preciso a la hora de seleccionar los pases, evitando ser tan impulsivo, y buscar la mejor opción en el momento de asistir a sus compañeros.

Especialmente, si tenemos en cuenta el gran número de balones que pasan por sus manos y la importancia de un buen pase para lograr una canasta.

Todo esto, hace que sea bastante frecuente ver a la directiva de los Houston Rockets salir en defensa de su jugador franquicia, buscando acallar las críticas externas que se vierten sobre su escolta.

Si quieren convertir a su equipo en un claro aspirante al anillo -como parece que van a ser una temporada más- necesitan de un serio compromiso de Harden en defensa, que debe dejar de lado esa pasividad.

James Harden, un jugador campeón

Desde que aterrizase en Houston en el año 2014 ha sabido sacudirse el papel de sexto hombre que parecía tener en OKC para convertirse en el jugador franquicia de un equipo que -parece- querer ser campeón.

James Harden, un jugador de baloncesto.

Parece claro que Harden se marcho de los Thunder por algo más que dinero – 80 millones en 5 años frente a los 54 que le ofrecían los de Ocklahoma-; buscaba ser campeón y alcanzar el éxito en un equipo comandado por él mismo.

Ahora bien, ¿que les hace falta a los Houston Rockets para lograr esto?

Es posible que algún jugador que acompañe a Harden -veremos con Chris Paul-, una mayor inversión salarial… pero lo que realmente necesitan es que James Harden se ponga las pilas en defensa; especialmente en esos partidos de playoffs que se deciden por detalles, y que deje de centrarse sólo en meter la pelota en la canasta – que ya sabemos que lo hace muy bien-.

Si consigue hacer esto, veremos retirarse a James Harden con varios anillos de campeón y -probablemente- con varios títulos de MVP en su palmarés.