Las claves del triple perfecto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 24 marzo, 2019
Álvaro Ortin · 24 marzo, 2019
Pau Gasol, quien ha sido considerado como uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia de España, ha conseguido realizar el triple perfecto. ¿Lo habrá estudiado?

Conseguir el triple perfecto es algo que no muchos deportistas han logrado y, por ello, resulta tan digno de estudiarse tanto dentro como fuera de la cancha. Sí, este es un tema que no solo resulta curioso para los jugadores sino también, para profesores de física.

A pesar de que podamos llegar a pensar lo contrario, la realidad es que el tirador de triples aplica física a la hora de realizar un lanzamiento desde más allá del arco, aunque sea de manera inconsciente.

Los mejores tríplicas parecen encontrar, de manera instintiva el ángulo, la velocidad y el arco perfectos para tirar a canasta; condiciones que aumentan cuantitativamente las probabilidades de conseguir el cesto.

Pura física

Gintaras Duda, quien es profesor de Física de la Universidad de Creighton, EE.UU, ha llegado a estas mismas conclusiones a través de sus estudios. Para encontrar las medidas perfectas debemos estar colocados a 6,37 metros del aro, dibujar una parábola de 45 grados con el balón y lanzarlo  32 km/h.

El triple perfecto ha sido estudiado por físicos.

La mejoría en los porcentajes de triples en jugadores como Pau Gasol, quien batió el récord de la NBA con un 53,8% de acierto al finalizar su 16ª temporada, nos lleva a pensar que ha debido de leer alguno de estos estudios.

Este porcentaje obtenido por el número 16 del San Antonio es el más alto de la historia y, sin duda, le ha ayudado a ganarse el apodo de “El triplista más letal” en la prensa internacional.

Si queremos anotar un triple, el segundo punto que debemos tener en cuenta es el llamado “efectos Magnus”, en honor al físico que lo describió por primera vez en 1853.

Mediante este principio, se nos dice, que la rotación que efectúa un objeto afecta indiscutiblemente a su trayectoria cuando este se desplaza a través de un fluido -como sería, en este caso, el aire-.

Esto evidencia la importancia de dar efecto al balón; es decir, de realizar un movimiento de flexión de muñeca instantes antes de que la bola abandone nuestra mano provocando así que la pelota gire en sentido contrario a su dirección.

Al girar la pelota en sentido inverso al típico en el baloncesto, se producen diferencias en la presión que se genera alrededor del balón, que serán las causantes de una trayectoria más bombeada y, por tanto, un mayor ángulo, que aumenta las probabilidad de entrada en la canasta.

Como ventaja adicional, este principio produce un movimiento más lento del balón que, en caso de golpear el aro, provocará un rebote menos violento; detalle muy importante si se quiere aumentar la probabilidad de meter el triple perfecto.

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Objetivo: mejorar

A la hora de mejorar nuestro lanzamiento de tres, es muy importante tener en cuenta el denominado ‘aprendizaje observacional’; o lo que es lo mismo: el análisis que hacen nuestras neuronas de la corteza cinglada anterior de los aciertos y errores que otros realizan.

¿Qué quiere decir esto?, que para mejorar en algo -en nuestro caso, el lanzamiento de triple- no solo basta con entrenar hasta que las suelas de los zapatos queden desgastadas.

Pau Gasol es un jugador de baloncesto español.
Foto cortesía de: RTVE.

De acuerdo con varios estudios, es igual de importante sentarse a ver vídeos de cómo juegan otros para perfeccionar nuestra técnica -algo parecido al scouting-; esto es debido a que la destreza a la hora de realizar una actividad mejora mucho más rápido si sumamos la observación a la práctica diaria.

Teniendo en cuenta todo lo que hemos comentado hasta ahora, parecería arriesgado realizar un tiro desde los casi siete metros que separan la línea del triple y el aro; más cuando se trata de un movimiento espectacular y arriesgado que solo se encuentra al alcance de los mejores jugadores.

A pesar de ello, los entrenadores de primer nivel, como Luis Casimiro, coinciden en que son muchas las razones que existen para arriesgar en el lanzamiento de triple perfecto:

El tiro de tres puntos te permite despegar rápidamente en el marcador y, si el partido está cuesta arriba, ayuda a reducir la ventaja del rival en poco tiempo. Por supuesto hay que tener una muy buena técnica individual, pero la constancia también es muy importante. No conozco a  ningún tirador que se canse de practicar antes, durante y después de los entrenamientos el tiro de tres puntos.

Casos prácticos

Equipos como el Herbalife Gran Canaria han realizado vídeo tutoriales dedicados al triple.

En el caso del equipo canario, es Kyle Kuric -máximo anotador de triples del Herbalife Gran Canaria- quién nos explica las diez reglas de oro que debemos seguir para realizar un triple perfecto:

  1. Estar posicionado detrás de la línea de triples (parece bastante importante).
  2. Los pies deben estar bien separados, en paralelo a la misma distancia que los hombros para proporcionar una buena base y evitar cualquier tipo de balanceo.
  3. Estar prevenido; es decir, aprender a leer el jugo de tus compañeros y rivales para detectar las posibles oportunidades de lanzamiento.
  4. Estar recto y con el cuerpo orientado hacia el tablero.
  5. Flexionar las rodillas hasta formar un ángulo de 45 grados.
  6. La mano que no ejecuta el lanzamiento debe situarse al lado del balón y guiar su recorrido.
  7. Saltar ligeramente mientras respetamos la posición de los pies.
  8. Estirar el brazo para lanzar el balón, dejando que el dedo corazón sea el último que lo toque y manteniendo tras el lanzamiento la muñeca doblada.
  9. El balón debe girar sobre sí mismo de forma perpendicular mientras vuela hacia la canasta.
  10. Practicar, practicar y practicar, repitiendo el lanzamiento una y otra vez.
Pau Gasol es un jugador de baloncesto español.
Foto cortesía de: El País.

Lograr el triple perfecto es cuestión de práctica

Tras todo lo que hemos dicho, creo que podemos concluir que un jugador de baloncesto no se hace triplista por casualidad, sino que hacen falta largas horas de entrenamiento para conseguir el triple perfecto.

A partir de ahora, es posible que comencéis a apreciar los partidos de baloncesto como algo más que solamente introducir el balón por la canasta.