Las lesiones más comunes en el baloncesto

Óscar Dorado · 29 abril, 2019
Si juegas al baloncesto, debes saber que siempre te expones al riesgo de tener lesiones. Por ello, vamos a contarte cuáles son las más habituales en la práctica de este deporte.

El baloncesto es uno de los deportes más practicados en todo el mundo. Como actividad física, es una de las más exigentes, por lo que el riesgo de lesión está siempre presente. En este artículo podrás conocer cuáles son las lesiones más comunes en el baloncesto.

Sin dudas, se trata de un deporte que trae consigo excelentes beneficios para la mente y para la salud de tu corazón. Hay algo que es cierto: el riesgo de lesión es mínimo e insignificante si se compara con sus puntos fuertes. Por si fuera poco, la prevención y el conocimiento de estas lesiones permite disminuir el riesgo de sufrirlas.

Si deseas prevenir las lesiones más comunes en el baloncesto, es necesario seguir algunos consejos, como pueden ser calentar y estirar debidamente los músculos o mantener una correcta hidratación. Además, siempre es bueno saber cuáles son las lesiones más comunes en el baloncesto y qué se puede hacer para prevenirlas.

¿Cuáles son las lesiones más comunes en el baloncesto?

1. Capsulitis en los dedos de las manos

Todos aquellos que juegan al baloncesto de manera habitual seguro comprenden que la capsulitis esté en el puesto número uno de esta lista. La realidad es que es tan sencillo sufrirla y tan complicado evitarla, que te apartará durante unas semanas de las canchas en más de una ocasión.

En la mayoría de los casos, la capsulitis en los dedos de las manos ocurre tras recibir el pase de un compañero, al intentar coger un rebote o al botar el balón. Esto provoca una hinchazón significativa de la articulación, que viene acompañada de dolor y de la imposibilidad de doblar el dedo afectado. Por fortuna, suele requerir solamente entre 1 y 4 semanas de recuperación.

2. Esguinces de tobillo

Al tratarse de un deporte tan técnico, en el cual el juego de pies es muy importante, los esguinces de tobillo son muy habituales en el baloncesto. Pueden ocurrir al tratar de driblar a un rival, al realizar un cambio de ritmo o al apoyar el pie tras saltar para coger el rebote.

Protege tus dedos luego de una lesión al jugar baloncesto.

Hay tres grados posibles de esguince: grado I, grado II y grado II. Entre ellos, la diferencia más determinante es la intensidad del dolor y de afectación del tobillo y los ligamentos, además del tiempo de recuperación.

3. Esguinces de rodilla

Los esguinces de rodilla pueden ser causados ​​por una parada repentina o un cambio en la dirección de la marcha. Pueden ocurrir con o sin contacto de otro jugador. Al igual que en el tobillo, el dolor puede sentirse en un punto en concreto o en toda la rodilla.

Asimismo, la hinchazón en los esguinces de rodilla puede o no ser visible. Si sufres cualquier esguince de rodilla, deberás consultar a un médico para asegurarte de que no tengas una lesión más grave que pueda afectar a los ligamentos y que precise de cirugía.

4. Tendinitis en el hombro

Para los jugadores de baloncesto, el movimiento repetitivo que suele asociarse con los lanzamientos requiere mucho esfuerzo de la cavidad del hombro, una compleja red de músculos, tendones y ligamentos.

Esta acción reiterada puede provocar una inflamación o irritación de un tendón, más conocida como tendinitis en el hombro. En estos casos, se suele sentir dolor persistente en el hombro, especialmente al levantar el brazo por encima de la cabeza.

¿Cómo prevenir las lesiones más comunes en el baloncesto?

Si deseas prevenir las lesiones más comunes en el baloncesto, es necesario seguir algunos consejos. El primero de ellos, como de costumbre, es realizar un buen calentamiento.

El motivo es sencillo: el calentamiento permite preparar los músculos para la actividad deportiva y, sobre todo, disminuir el riesgo de sufrir cualquier tipo de lesión inesperada.

La presión 1-3-1 requiere de trabajo y coordinación.

Del mismo modo, es necesario estirar los músculos antes y después del entrenamiento. Esto significa que debes tomarte tu tiempo para elongar debidamente todos los músculos y las articulaciones que pondrás en práctica.

Por otra parte, también es importante que el cuerpo tenga una correcta hidratación. No olvides beber agua constantemente, especialmente cuando las temperaturas son altas.

Finalmente, también queremos recomendarte que, si eres un amante del baloncesto pero has estado inactivo durante mucho tiempo, te incorpores a los entrenamientos y aumentes la intensidad de manera gradual. Escucha a tu cuerpo y no lo fuerces demasiado.

En síntesis, el baloncesto es un deporte que no está exento de inconvenientes físicos. Sin embargo, ahora que conoces cuáles son las lesiones más comunes en el baloncesto y cómo puedes prevenirlas, seguro que disminuirás la posibilidad de quedar apartado de las pistas por unas cuantas semanas.

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