La cláusula de rescisión en contratos deportivos

Francisco María García·
28 Febrero, 2020
¿Qué ocurre cuando, en medio de un contrato deportivo, un deportista muestra su intención de cambiar de club? Para salvaguardar los derechos del club que tiene el contrato, se utiliza la cláusula de rescisión.
 

Como espectadores y aficionados, ya nos hemos habituado al movimiento de jugadores y entrenadores entre diferentes clubes. En la búsqueda por asegurar resultados, es natural que los equipos quieran potenciarse sumando al mejor talento disponible a nivel internacional. ¿Qué papel ocupa la cláusula de rescisión en este escenario?

En todos estos traspasos y movimientos, la cláusula de rescisión en contratos deportivos se ha convertido en una herramienta clave para evitar perjuicios financieros. Conoce a continuación en qué consiste y cuándo se aplica.

¿Por qué son importantes las cláusulas de rescisión?

En la actualidad del deporte, está prácticamente naturalizado el hecho de que deportistas y entrenadores no lleguen a cumplir integralmente el tiempo de contrato que tenían acordado con determinada entidad.

Esta situación es especialmente frecuente en el fútbol, es decir, cuando un jugador destaca mucho durante una temporada, rápidamente aparecen clubes ‘de mayor porte’ interesados en adquirir su pase. Lo mismo ocurre con los entrenadores.

De hecho, cuando se acerca el período de pases o transferencias, es el momento en que más escuchamos sobre las cláusulas de rescisiones. Un concepto que, al menos en el continente europeo, viene en notable ascendencia desde mediados de la década de los ochenta.

Es lógico que un club de alto nivel quiera tener a su disposición a un nuevo crack. Como también es evidente que un deportista, al igual que cualquier trabajador, desea progresar y poder vestir las camisetas más destacadas del mundo. Por esta razón, podría sonar injusto impedir que un joven aceptara estas propuestas.

 

Pero la cuestión es que eventualmente —o casi siempre—, ello significará dejar a su actual club antes de completar el acuerdo laboral que habían pactado mediante un contrato.

Para muchos deportes, es recomendable contar con un seguro deportivo.

En este contexto, se necesita un mecanismo específico que evite pérdidas o perjuicios tanto para la entidad deportiva como para el deportista. Precisamente por esta razón, se ha introducido la figura de la cláusula de rescisión en contratos deportivos.

¿En qué consiste una cláusula de rescisión de un contrato?

La cláusula de rescisión en los contratos deportivos consiste en una cuantía financiera solicitada en cambio de la ‘liberación de un(a) jugador(a). Generalmente, los clubes la utilizan como un blindaje para sus grandes estrellas o las jóvenes promesas.

En caso de que otro club quiera adquirir su pase, necesitará pagar esta cuantía a la institución con la cual el deportista ya tiene un contrato laboral vigente. Todo ello se debe hacer para evitar los perjuicios legales correspondientes.

En cierto modo, toda cláusula de rescisión se termina pareciendo a una indemnización. O sea, el nuevo contratante indemniza al contratante anterior por ceder los servicios de un deportista que aún tenía un acuerdo laboral en vigor.

 

El club recibe una compensación por prescindir de forma anticipada de los resultados y lucros que podría obtener si el jugador siguiera jugando en su equipo. Al cancelar su contrato con este deportista, recibe una indemnización que le permite seguir invirtiendo en la formación de sus equipos.

¿Cómo se calcula?

El cálculo de la cláusula de rescisión en contratos deportivos siempre está asociado al sueldo del deportista. De esta forma, no existe un valor único de rescisión en el ámbito deportivo. Más bien todo lo contrario: esta cuantía puede variar significativamente, según la edad y el desempeño de un deportista, así como la modalidad deportiva de la que estemos hablando.

La conclusión es que es posible que el mismo deportista tenga diversas cláusulas de rescisión a lo largo de su carrera. Antes de celebrar un nuevo contrato o renovar su acuerdo laboral con una institución deportiva, la cláusula será previamente negociada.

En muchas ocasiones, esta cuantía no llega a ser de público conocimiento. Pero en el caso de las estrellas del fútbol, sus cláusulas terminan publicadas en los principales portales de noticias internacionales. Por ejemplo, cuando Neymar se fue al PSG, todos supimos que el equipo francés debió pagar al Barcelona una cláusula de 222 millones de euros.

Neymar es uno de los deportistas más famosos del mundo, principalmente para los jóvenes.
 

En el mismo Barcelona, Lionel Messi sigue teniendo una de las clausulas más elevadas del ámbito deportivo. Para ‘quitarlo’ del gigante catalán, es necesario desembolsar 700 millones de euros.

¿Quién y cómo se paga la cláusula de rescisión de un deportista?

En teoría, el deportista debe pagar el monto total y libre de impuestos a la competición en la que ha estado participando. Tratándose de España, estaríamos hablando de la Liga de Fútbol Profesional. No obstante, el que realmente desembolsa esta suma de dinero es la entidad deportiva que lo está contratando.

 
  • Las cláusulas de rescisión en los contratos de los deportistas profesionales. Alejandra Rodríguez García. Extraído de: http://www.icamalaga.es/portalMalaga/archivos/ficheros/1315324531351.pdf
  • ALEJANDRO LONDOÑO BOGOTÁ D.C. DERECHO Y CONTRATACIÓN DEPORTIVA. 2010. Extraído de: https://repository.urosario.edu.co/bitstream/handle/10336/2098/80926615.pdf;jsessionid=4FFE33BF769F3469BD880F745948238F?sequence=1