Cómo pasa un equipo de ganar todo a sufrir contra equipos pequeños

Fernando Clementin 3 julio, 2018
Hay muchos casos de equipos que, tras haber sido campeones de una o varias competencias, tienen traspiés impensados al poco tiempo; intentaremos, a continuación, darle explicación a este fenómeno que, además de interesante, hace del fútbol uno de los deportes más impredecibles

De sorpresas y fracasos, el fútbol sabe muchísimo. Ha habido equipos espléndidos que ganaron casi todo lo que disputaron y otros, en cambio, han tenido complicaciones cuando asomaban como claro favoritos. Y algunos atravesaron ambas situaciones: veamos cómo se llega de ganar todo a sufrir contra equipos pequeños.

Se trata de un deporte tan maravilloso que permite resultados que difícilmente podrían ocurrir en otras disciplinas. Se dificulta pensar en una táctica que equipare fuerzas desiguales entre conjuntos de baloncesto, rugby o voleibol. Dado que no permiten “especular” o “jugar a la defensiva” por sus propias reglas, la gran mayoría de las veces se impone aquel con más recursos.

Razones por las que esto ocurre

Primero, quizás, por las tácticas citadas anteriormente. Con un esquema defensivo sólido, un equipo puede hacerle frente a un ‘grande’, más allá de que esto pase cada vez menos por las crecientes diferencias económicas entre las instituciones deportivas de élite y el resto de sus competidores.

Un segundo motivo podría ser el desgaste mental. Si bien muchos jugadores lo niegan -“Si yo me hubiese cansado de ganar me hubiese retirado hace tres años”, dijo Sergio Ramos hace poco- la relajación luego de conseguir metas es casi inevitable.

Este factor podría explicar que la misma plantilla campeona no pueda ganarle a un equipo recién ascendido o incluso de segunda categoría meses después. El problema está en la ambición, en la concentración, en la mente.

Finalmente, podemos citar también el paso del tiempo. Los jugadores, como cualquier persona en otro ámbito, tienen altibajos en su rendimiento. Nadie puede jugar excelente durante cinco o seis años consecutivos -excluyendo a Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

Por ende, sería ilógico pretender el mismo rendimiento de un equipo tras algunos meses o años. Esto suele ocurrir en los mundiales, cuando los planteles campeones enfrentan el reto de repetir casi sin renovarse en absoluto: casi siempre este plan falla.

De ganar todo a sufrir contra equipos pequeños: casos ejemplares

  • Real Madrid 2017-18: es un caso emblemático. El merengue ha ganado 3 de las últimas 4 Champions League. Sin embargo, en esta temporada ha pasado de ganar todo a sufrir contra equipos pequeños en circunstancias impensadas.
    Por ejemplo, sufrió su primera derrota como local contra Villarreal en toda su historia, perdió contra el Girona en la fecha 10 de esta Liga y, como cereza del postre, quedó eliminado de la Copa del Rey contra Leganés ¡jugando en casa!
Cristiano Ronaldo es uno de los mejores goleadores de todos los tiempos.

  • River Plate 2008: una situación totalmente curiosa. El River argentino, dirigido por Diego Simeone en aquellos tiempos, había obtenido el Torneo Clausura 2008. Contaba con jugadores de renombre como Radamel Falcao, Alexis Sánchez, Leonardo Ponzio y Ariel Ortega.
    Sin embargo, en la segunda mitad del año el equipo perdió a Sánchez y a otras figuras y acumuló derrotas impensadas: 1-2 ante Godoy Cruz, 1-3 frente a Tigre y 1-3 contra San Martín de Tucumán. El ‘Cholo’ se fue a mitad de torneo y River acabó último.

En mundiales

La máxima cita del fútbol también es escenario de este tipo de batacazos. A menudo ocurre que los equipos campeones buscan repetir la hazaña con casi la misma plantilla y esto no da resultados. También ofrecemos tres claros ejemplos:

  • Italia 2006 – 2010: tras la consagración en Alemania, la azzurra integró el Grupo F en Sudáfrica junto con Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia . Sin embargo, el equipo de Buffon, Cannavaro, Camoranesi y Pirlo no ganó ningún encuentro (perdió con Eslovaquia y empató los dos restantes) y quedó eliminado en primera ronda.
  • España 2010 – 2014: casi como si fuera una maldición, a España le ocurrió algo similar. Campeona indiscutida en 2010, llegó a Brasil con muchas posibilidades de revalidar la conquista: había obtenido la Eurocopa 2012, por lo que el equipo estaba vigente.
    Pero también precipitó de manera abrupta en primera fase: 1-5 ante Holanda, 0-2 contra Chile y victoria y despedida contra Australia por 3 a 0.
  • Alemania 2014-2018: más reciente aún tenemos el caso de la selección alemana, que pasó de ser la favorita a no pasar tampoco de la fase de grupos del Mundial de Rusia.
Toni Kroos, Real Madrid, Alemania, Bayern Munich

A estos ejemplos mundialistas podríamos agregar dos más: Argentina en 1982, con Diego Maradona ya incluido y el antecedente exitoso de 1978; y Francia en 2002, que también venía de levantar la Copa del Mundo en casa pero no pudo ganarle a Senegal en Corea – Japón.

Cómo salir de esta crisis

Por lo general, los equipos que pasan de ganar todo a sufrir contra equipos pequeños acaban con una renovación profunda a final de la temporada. Tanto el entrenador como gran parte de la plantilla son los fusibles a reemplazar para torcer el timón y mejorar las campañas venideras.

En el transcurso, la historia demuestra que es casi imposible revertir la situación. Ya sea por cuestiones de motivación, carácter, presión, química colectiva desgastada o hasta mala relación entre la plantilla y el cuerpo técnico o los dirigentes, la remontada es casi imposible.

Lo ideal en estos casos es replantear los objetivos y priorizar aquellos más alcanzables y barajar y dar de nuevo para el año siguiente. Para lograrlo, muchas escuadras intentan:

  • Cambios tácticos o inclusión de jugadores que vienen sin rodaje
  • Reemplazo del entrenador por otro permanente o transitorio
  • Apuntar con fuerza al mercado de pases para renovar el equipo
  • Consultas con psicólogos deportivos para cambiar la mentalidad y el ánimo

Con todo lo explicado hasta aquí, queda claro que el fútbol es un deporte en el que influyen muchísimos componentes internos y externos a un conjunto. Es posible, incluso en unos pocos días, pasar de ganar todo a sufrir contra equipos pequeños.

El periplo de una temporada puede ser un verdadero calvario cuando no existe armonía entre todas las partes. En estas ocasiones, los David apuntan a la cabeza de los Goliat para hacer historia.

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