El deportista de élite el día después: situación laboral

Francisco María García · 29 noviembre, 2019
Aunque el éxito en el deporte puede ser muy alto, uno de los riesgos del deportista de élite es lo que se refiere al día después. Es decir, ¿qué hacer cuando la fama se termina?

Desde ‘el lado de fuera’, el deporte puede parecer un universo repleto de glamour, celebridades y sueños cumplidos. No obstante, la realidad del deportista de élite el día después de retirarse o sufrir alguna lesión es mucho más compleja de lo que probablemente imaginas.

Además de tener una carrera extraordinariamente corta, los deportistas profesionales tienen conflictos relacionados con la seguridad social. Y todo ello sin mencionar las dificultades de adaptarse a otros tipos de actividades para reinsertarse en el mercado laboral, ya que muchos se ven obligados a dejar el ámbito deportivo.

Concretamente, la imposición de retirarse siendo tan jóvenes tiene impactos físicos, psicológicos y problemas financieros en la vida de los deportistas. Es así principalmente en aquellos que se han dedicado desde una edad temprana a modalidades de alto rendimiento que exigen dedicación extrema.

¿Cómo es la realidad del deportista de élite el día después?

Durante un minuto, hagamos un ejercicio simple. Tratemos de imaginar cómo sería adaptarse a un empleo común después de haber subido a un podio olímpico representando a nuestro país. Este es solo uno de los desafíos que debe enfrentarse el deportista de élite el día después de dar un punto final en su trayectoria.

Pero independientemente de haber o no logrado una medalla olímpica, un deportista sabe que su carrera no termina cuando decide retirarse de las competiciones deportivas. Este es solo el principio de un gran proceso de adaptación a una nueva realidad laboral; ello suele implicar una rutina bastante diferente de la preparación cotidiana a la cual se somete un deportista profesional.

No se trata solo de encontrar un nuevo empleo o buscar reinsertarse en el ámbito deportivo desde otro lugar. El día después de los deportistas de élite involucra una transformación de cuerpo y mente, para ‘reajustar’ las expectativas, los hábitos y los planes a futuro.

Los juegos reducidos en fútbol presentan varios beneficios.

Cuando un deportista no logra readaptar sus pensamientos, emociones y acciones a su nueva realidad, no son raros los casos de lesiones por sobreesfuerzo, conflictos familiares, adicciones y hasta cuadros severos de depresión.

Nueva realidad, nuevos objetivos: la mente del deportista tras el retiro

Hay que dejar claro que no es una condena al conformismo, ni mucho menos una invitación al sedentarismo. Todo lo contrario: es esencial que un deportista que está habituado a perseguir grandes metas y vivir en constante exigencia siga manteniendo su cuerpo y su mente estimulados y enfocados en alcanzar nuevos objetivos profesionales y personales.

Sin embargo, esto se vuelve peligroso para un deportista de élite el día después de su retiro, sobre todo si no quiere o no logra aceptar que quizá ninguna otra actividad laboral le proporcionará los mismos niveles de adrenalina o una sensación idéntica de superación como lo hacía el entrenamiento permanente y las conquistas merecidas en el deporte.

Precisamente por ello, para muchos deportistas la ‘nueva vida laboral’ requiere un esfuerzo mucho más psicológico y emocional que estrictamente físico. En este sentido, es inevitable que el organismo se adaptará a un nuevo ritmo de actividad física y a una nueva etapa del metabolismo.

El anonimato: un desafío ‘extra’ para el deportista retirado

La fama es una variable adicional cuando hablamos de los desafíos del deportista de élite el día después de su retiro. Algunos profesionales del deporte logran alcanzar gran reconocimiento nacional o internacional gracias a sus conquistas deportivas y con sus participaciones en publicidades y campañas solidarias.

El paso de ser una figura pública de exposición constante, o hasta un ícono en su modalidad, a retomar una vida común y corriente, con el anonimato de un ciudadano ‘cualquiera’, está lejos de ser algo sencillo.

Para alcanzar los resultados, un deportista debe tener planificación, motivación y metas realistas.

Además de luchar constantemente con el ego, también es necesario enfrentarse a la sensación de rechazo o decadencia que suele conllevar el ser desplazado del centro de las atenciones (y de las cámaras).

Por todo lo mencionado, es más que natural que este ‘día después’ ocasione temor y cierto rechazo en quienes adoptan el deporte como labor. Y aunque no haya recetas preparadas, una clave para transitar esta adaptación de forma sana está en comprender que cada victoria en la vida tiene un gusto completamente diferente.

La ‘nueva vida’ del deportista traerá conquistas propias e inevitablemente distintas a aquellas logradas como deportista. Hay que permitirse tomar el tiempo necesario para disfrutar cada momento del ‘día después’, sin dejarse llevar por las presiones y los prejuicios externos.

  • Pepe Bausá Gimeno. Los beneficios de los deportistas de élite. 2018. Universitat Jaume. Extraído de: http://repositori.uji.es/xmlui/bitstream/handle/10234/175941/TFG_2018_Baus%C3%A1%20Gimeno_Pepe.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  • Llorente y Cuenca. 2019. Cómo impulsar la marca personal de un deportista de élite. Extraído de: https://ideas.llorenteycuenca.com/wp-content/uploads/sites/5/2019/03/190312_DI_Como-impulsar-la-marca-personal-de-un-deportista-de-elite_ESP.pdf