Nadia Comaneci, la gimnasta perfecta

19 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Nadia Comaneci es conocida en el mundo deportivo como ‘la niña perfecta’, debido a su actuación que le permitió obtener '10' siete veces durante los Juegos Olímpicos de Montreal 1976.

Todos conocen a la ‘niña 10’ que llamó la atención en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. La gimnasta rumana Nadia Comaneci, de tan solo 14 años, dejó boquiabiertos hasta a los jueces, quienes no dudaron en darle la máxima puntuación. Conoce su historia en el siguiente artículo.

Los orígenes de Nadia Comaneci

Nacida en Rumania, comenzó a competir a nivel nacional cuando tenía tan solo 9 años de edad, representando a su ciudad natal. Al poco tiempo, el famoso entrenador Bela Karolyi la observó y la reclutó para formar parte del grupo de gimnastas que enorgullecían al país en todo el mundo.

Al cumplir los 13 años, consiguió sus primeros triunfos: tres medallas doradas y una plateada en el Campeonato Europeo de Gimnasia, que tuvo lugar en Noruega en 1974. Un año después logró cuatro victorias individuales en las competiciones preolímpicas, preparatorias y clasificatorias para los Juegos de Montreal 1976.

Cuando Nadia Comaneci fue perfecta

Lo acontecido el 14 de julio de 1976 marcó un antes y un después en la historia de los Juegos Olímpicos en general, y de la gimnasia en particular. Ese día, Nadia Comaneci se convirtió en la primera gimnasta en conseguir la puntuación máxima por parte de los jueces. Y no sería el único ’10’ de su carrera: en esa misma competencia, la rumana se llevó… ¡siete calificaciones perfectas!

Empecemos por el primer 10: Comaneci aún no había cumplido 15 años y dejó a todo el mundo estupefacto. Su performance en barras asimétricas fue tan impresionante que los jueces no dudaron en ponerle la nota máxima, algo que hasta el momento no había sucedido nunca.

Incluso el marcador no estaba preparado para mostrar el ’10’ y tuvieron que ponerle 1.00 (lo máximo que podían marcar era 9.99).

Nadia Comaneci es la única deportista olímpica que ha conseguido un puntaje perfecto.

Tras ese primer ’10’ llegó el segundo, concurso perfecto… y luego cinco más. Todas esas puntuaciones (siete ’10’) le valieron para lograr tres medallas doradas en las siguientes disciplinas: barras asimétricas, barra de equilibrio y concurso general.

También Nadia Comaneci participó por equipos y, aunque obtuvo tres veces la nota máxima, logró la medalla plateada; las gimnastas soviéticas habían superado a sus compañeras rumanas. Como si esto no fuese suficiente, en las pruebas de suelo también se llevó una medalla de bronce.

La historia detrás de la ‘niña 10’

Cuando Nadia Comaneci se hizo famosa a nivel internacional tras conseguir las puntuaciones perfectas, muchos periodistas buscaron información sobre esta niña. Se creía que la gimnasta tenía una vida igual que sus calificaciones, pero la realidad era otra.

La pequeña vivía en un país dominado por un régimen comunista. Nicolae Ceausescu era el líder en ese momento; cuando Nadia regresó a su hogar, le entregó una medalla de oro con la hoz y el martillo, así como también la nombró Héroe del Trabajo Socialista.

A diferencia de lo que todos pueden imaginar, estas distinciones no fueron motivo de orgullo de Comaneci, una niña que no gozaba de libertad y que fue presionada y perseguida durante mucho tiempo. Nadie podía saber que, en realidad, las preseas doradas obtenidas en los Juegos eran felicidad para ella.

Nadia también partició en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, pero no logró las puntuaciones que la volvieron famosa en Montreal. Igualmente, ganó 2 medallas doradas en barras paralelas y en suelo, y dos de plata (individual y por equipos).

Cuando sus entreandores se escaparon a Hungría durante una gira internacional, en 1981, la vida de Nadia se volvió una pesadilla. El dictador rumano la sometió a una extrema vigilancia, que incluía la revisión de sus llamadas telefónicas y su correspondencia.

Además, le prohibió la salida del país, siquiera para competir. Fue allí cuando se retiró oficialmente del deporte, pero siguió como entrenadora del equipo nacional.

La gimnasta rumana más importante ha tenido una vida muy complicada.
Imagen: olympics.org

Vida en libertad

Nadia pudo escaparse de la opresión a los 28 años, en 1989. Caminó toda la noche hasta Hungría, viajó en avión a Austria y, luego, a Estados Unidos.

Allí se casó con un ex gimnasta estadounidense y abrió una escuela para gimnastas. A partir de 2004, Nadia Comaneci es comentarista de las pruebas de gimnasia de los Juegos Olímpicos para la cadena Televisa de México.

Sin dudas, la historia de la ‘niña 10’ esconde muchos secretos y genera controversia. Por un lado, el hecho de haber sido puntuada con la nota máxima es motivo de orgullo para los rumanos; por el otro, muestra el horror que muchos atletas han tenido que sufrir a lo largo de la historia.

  • Kerr, R. (2006). The impact of Nadia Comaneci on the sport of women’s artistic gymnastics. Sporting Traditions.