Natación de competición: normativa y parámetros de las instalaciones

Francisco María García · 9 septiembre, 2019
Para que una piscina pública esté homologada para la competición, ha de cumplir con ciertos requisitos. Todo ello está regulado y controlado por la federación correspondiente.

El hecho de tener una piscina autorizada para la natación de competición no siempre es un asunto sencillo. Además de cumplir con los parámetros deportivos exigidos, los titulares y propietarios deben regirse por la normativa jurídica nacional en materia sanitaria.

Todo este proceso es verificado por la Real Federación Española de Natación (RFEN). En realidad, el conjunto de normas, procedimientos y parámetros es amplio y complejo. A continuación, daremos un repaso por lo más importante del reglamento de esta institución.

Natación de competición: la solicitud de homologación

Si un titular desea que su piscina está habilitada para la competición, debe solicitar la homologación. Si se trata de un nuevo proyecto, esta solicitud deberá aparecer en la Memoria del Proyecto y Presupuesto de Ejecución. En caso de que, por el contrario, se trate de una instalación previamente hecha, se solicitará directamente a la RFEN.

Dicha solicitud se realiza llenando la ficha técnica de solicitud de homologación. Las federaciones autonómicas pedirán el anexo de documentación relacionada a la piscina. Por lo general, lo que se solicita son todos los planos y la memoria; la federación autonómica podría pedir otros documentos si fuese necesario.

Una vez extendida la solicitud, se abrirá un expediente para el solicitante. De esta labor se encarga la Comisión de Homologación de Instalaciones. A partir de aquí, se inicia un estudio del caso y la solicitud periódica de la documentación extra que haga falta.

Normas de homologación de la RFEN

En realidad, son muchas las especificaciones y medidas con las que debe contar una piscina para nadar de competición. Básicamente, el reglamento hace distinción entre las instalaciones de 25 metros y las de 50 m. En principio, esta longitud debe ser respetada y medida a cabalidad.

A continuación, tenemos otros parámetros importantes, como las tolerancias dimensionales. Estas se miden entre las dos paredes frontales y también debajo, en la superficie del agua.

Hombres iniciando carrera según las reglas de la Federación Española de Natación.

La profundidad mínima permitida es de 1,80 metros; lo mismo ocurre con la profundidad en la que se instalan las plataformas de salida, también con un mínimo de 1,80 metros. Esto se hace respetando una distancia de cero a seis metros a partir del límite de la pared.

Los muros laterales y las calles también tienen características muy particulares. Las paredes externas deben ser perfectamente paralelas y la constitución de la construcción estable, resistente y conservando la estanqueidad. Las superficies serán siempre antideslizantes.

El reglamento define cómo deben ser las calles, los andenes, las plataformas de salida, las líneas flotantes, las de señalización, etc. Toda la información técnica puede buscarse y verificarse en las normas de Homologación de la RFEN. Por supuesto, si pretendemos la homologación para la natación de competición, debemos verificar cada medida.

Natación de competición: parámetros del agua 

A nivel de salubridad, el agua debe cumplir con las características y exámenes establecidos en el Real Decreto 742/2013. Este rige las condiciones sanitarias que deben estar presentes en piscinas públicas y privadas de uso comunitario. Evidentemente, en este caso también se deberán realizar las pruebas de rigor.

Además, la RFEN ratifica el uso de agua proveniente de la red general de suministro público. En la normativa se permite el uso de otras fuentes, pero solo posterior al estudio de la calidad y salubridad del líquido. Los equipos de tratamiento deben cumplir con los requisitos de seguridad de la norma UNE-EN 13451.

Por su parte, la lámina de agua debe mantener una serie de condiciones establecidas en la natación de competición. El nivel de las mismas debe estar al máximo y no deben registrarse turbulencias generadas por los implementos de la piscina.

Lista de errores más comunes al nadar

Algunos datos relevantes

Hay otros elementos importantes que deben regular este tipo de instalaciones:

  • Iluminación: las piscinas para competición deben estar provistas de iluminación artificial uniforme. Esta deberá cubrir lo estipulado en la norma UNE-EN 12193 sobre iluminación en instalaciones deportivas.
  • Competiciones internacionales: en el caso de que un recinto sea elegido para una competición internacional, se deberán hacer los cambios de rigor, lo que será vigilado por la propia RFEN. Este tipo de recintos requieren de paneles de toque eléctrico.

Finalmente, la restauración de piscinas para las competiciones y la actualización de la normativa también está contemplada en el reglamento de la RFEN. Incluso allí podremos encontrar las medidas y condiciones para la homologación para piscinas de waterpolo. Todos los requisitos y procedimientos pueden verificarse en dicho documento.

  • Federación Española de Natación. Extraído de: https://rfen.es/es/
  • Norma UNE. Normativa para piscinas de competición. Extraído de: https://www.une.org/encuentra-tu-norma/busca-tu-norma/norma?c=N0059495