La figura del director deportivo en el fútbol

Francisco María García·
La importancia de un director deportivo en un equipo de fútbol lo ha ido casi equiparando incluso a los mejores jugadores. ¿De qué se ocupa esta figura? ¿Tiene funciones deportivas, administrativas o directivas?
 

En las últimas décadas, la figura del director deportivo viene ganando tanto protagonismo dentro de la gestión futbolística, que los mejores profesionales del mundo son tan codiciados como los jugadores estrellas del momento.

En la práctica, cabe preguntarse hasta qué punto realmente comprendemos la importancia de los directores deportivos para que el fútbol se mantenga como un deporte altamente competitivo.

Sin lugar a dudas, para acercarnos a la comprensión sobre la relevancia del trabajo directivo en el fútbol, resulta esencial tener en claro cuáles son las funciones y competencias asociadas a la figura del director deportivo. A continuación, analizaremos detenidamente estos aspectos.

Director deportivo: definición y principales funciones 

La naturaleza y las atribuciones de un director deportivo en el fútbol están lejos de tener unanimidad entre los expertos, seguidores y entusiastas del deporte más popular del mundo. De hecho, no es extraño ver discusiones acaloradas en cualquier programa deportivo de televisión o entre las mesas de un bar durante un partido…

Si bien no podemos llegar a una definición precisa, una cosa sí sabemos: no se debe confundir la figura de un director deportivo con la de un director técnico o entrenador de fútbol. Aunque ambos estén relacionados con el desarrollo de este deporte a nivel de los recursos humanos, poseen atribuciones muy diferentes en la estructura el mundo futbolístico.

 

Concepto y funciones principales

También conocido como manager en algunos países —Reino Unido, por ejemplo—, generalmente la función más amplia y fundamental de un director deportivo es la de gestionar el capital humano de un club. También puede ser de una selección o de otra organización o asociación que esté involucrada en el ámbito deportivo.

Las sociedades anónimas deportivas están conformadas por accionistas.

Quien ocupe este cargo se convierte en el responsable de la gestión de los deportistas y el cuerpo técnico —incluyendo a los entrenadores y el cuerpo médico— que conforman los recursos humanos de cualquier institución que posea equipos deportivos.

Todo esto significa que un director deportivo no necesariamente debe actuar en clubes deportivos, sino que también pueden colaborar con colegios y universidades que tengan equipos propios.

Director deportivo en el fútbol: el porqué de su relevancia

En la actualidad del fútbol, el director deportivo o mánager se viene fortaleciendo como la figura más cercana a la directiva de un club o institución deportiva. Sus funciones y competencia se han convertido en una pieza clave para el equilibrio y la estabilidad, especialmente de los clubes de fútbol.

 

En el día a día de este deporte, no es exagerado definir que el director deportivo se ha convertido en el principal responsable de asegurar que estén disponibles todas las condiciones y los recursos necesarios. Se trata de que el capital humano pueda desarrollar al máximo su talento y rendir los mejores resultados para el club o la institución que representa.

Por lo tanto, las funciones del director en la práctica implican la gestión de todos los recursos materiales y no materiales que resultan fundamentales para que el trabajo en el ámbito deportivo se realice de forma óptima.

Ello también significa estar preparado para influir de forma positiva en la toma de decisiones por parte las directivas. El objetivo será evitar que se cometan errores o decisiones inapropiadas que puedan poner en riesgo la calidad o la seguridad del trabajo humano.

Monchi, un ejemplo de director deportivo en la actualidad.
Monchi, hoy en la Roma, es uno de los directores deportivos más prestigiosos del fútbol actual. (Imagen: Fox Deportes)

Habilidades que necesita un buen director deportivo

Para el óptimo ejercicio en este cargo, es fundamental que el director deportivo tenga habilidades bien desarrolladas de comunicación, finanzas, administración, gestión de recursos humanos, nociones de derecho deportivo y salud en el deporte, entre otras.

 

Más allá de esto, se espera principalmente que un buen mánager sea capaz de comprender los pilares, las metas y los valores que caracterizan el universo futbolístico y la institución en la que desarrolla sus funciones.

Resolución de conflictos

Además de una formación integral y experiencia en el ámbito deportivo, es esencial que los directores deportivos sean hábiles a la hora de mantener relaciones interpersonales y resolver conflictos.

Efectivamente, para desarrollar óptimamente su labor, el director deportivo deberá conservar una excelente relación con la directiva, el cuerpo técnico y los jugadores. De igual modo, ha de ser capaz de poder intervenir para resolver desacuerdos y desentendimientos de la mejor forma posible, sin perjudicar el capital humano o el club.

  • Centro de Estudios Superiores de Fútbol de España. 2018. El director deportivo en el fútbol. Extraído de: http://trainingfutbol.com/cesfutbol/directordeportivo3.pdf
  • Manual para Directores de desarrollo técnico. FIFA. Extraído de: https://resources.fifa.com/mm/document/footballdevelopment/technicalsupport/02/84/00/08/fifa_td_2016_s_low_spanish.pdf