Pierre de Coubertin, el padre de los Juegos Olímpicos Modernos

31 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
En el deporte mundial actual, no hay evento más importante que los Juegos Olímpicos. Su realización tiene un gran responsable, y es el personaje del cual hablaremos a continuación.

Si cada cuatro años disfrutas de los Juegos Olímpicos, debes agradecérselo a Pierre de Coubertin. Este historiador francés fue el encargado de organizar las primeras ediciones de la mayor cita del deporte mundial. Te contaremos sobre él en el siguiente artículo.

Pierre de Coubertin, su pasión por el deporte

Nacido en París en el seno de una familia militar, Pierre de Coubertin estudió en una escuela especial militar y vivió en Inglaterra para perfeccionar sus estudios. Allí comenzó una investigación sobre la perfección espiritual que ofrece el deporte.

Al concluir, regresó a su país natal y divulgó sus métodos junto a su discípulo, un pastor anglicano llamado Thomas Arnold, y creó diferentes sociedades atléticas. Además, fundó la primera revista del mundo dedicada íntegramente al deporte: Revue Athlétique. Con esta publicación, logró que el gobierno francés incluya los deportes en su famosa Exposición Universal de 1889.

Tras un viaje a Estados Unidos, donde se perfeccionó en métodos de enseñanza, cambió el paradigma del deporte en las escuelas. A partir de ese momento, los niños comenzaron a hacer ejercicio como una asignatura más de la currícula académica.

Los Juegos Olímpicos

Pierre de Coubertin soñó en grande y quiso crear algún tipo de evento en el que los deportistas de todo el mundo se unan, compitan entre sí y la atmósfera esté cargada de hermandad. Por supuesto, para la época era algo insensato y hubo muchos detractores de la idea.

Pierre de Coubertin, uno de los hombres más importantes del deporte moderno.
Pierre de Coubertin. Imagen: lavanguardia.com

Con ese proyecto en mente, viajó por todo el planeta hablando de paz, unión entre los hombres y, por supuesto, deporte. De regreso a su país en 1894 y en el marco del Congreso Internacional de Educación Física, decidió instituir los Juegos Olímpicos de la Modernidad.

El objetivo de Coubertin era impulsar relaciones pacíficas y constructivas entre los países a través del juego limpio y la competencia sana, dos de los lemas del olimpismo. Y para honrar a los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, se decidió que la primera edición se celebraría en Atenas, Grecia.

No todo fue tan sencillo

Por supuesto que nada fue fácil en el camino de la organización. Muchos países —incluyendo el supuesto anfitrión— se opusieron indicando que la población no estaba preparada para un evento de tales características y que sería un total desastre.

Sin embargo, eso no evitó que Pierre de Coubertin siguiera con su idea. Incluso tuvo participación en el cambio de opinión de los grandes monarcas, ya que habló con el Príncipe de Grecia para que interceda ante el káiser alemán Guillermo y, a su vez, este con el Rey de Inglaterra. Así es como consiguió no solo la aceptación, sino también la financiación para los juegos.

El encargado de reconstruir el antiguo estadio de Atenas fue un griego millonario llamado Jorge Averof. Ya todo estaba preparado para dar comienzo a lo que sería el primero de muchos juegos. El Rey Jorge de Grecia fue el encargado de pronunciar las palabras rituales: “Declaro abiertos los Primeros Juegos Olímpicos Internacionales de Atenas”.

Los Juegos se celebraron en el estadio Panathinaiko; participaron 241 atletas de 14 países en 9 deportes y 43 eventos. Si bien el gobierno y el pueblo griego estaban muy entusiasmados de albergar todas las ediciones de los juegos a futuro, se decidió que las ciudades anfitriones rotarían evento tras evento.

Pierre de Coubertin tras los primeros juegos

Con un modesto inicio, los Juegos Olímpicos se celebraron en la capital griega, pero sentaron un precedente. Pierre de Coubertin siguió soñando en grande y fue así que creó el Comité Olímpico Internacional, del cual fue el segundo presidente: le cedió el primer mandato a un griego, Dimitros Vikelas.

El lanzamiento de disco es un deporte olímpico muy antiguo.
Imagen: elnuevodiario.com

También se encargó de redactar los reglamentos para los Juegos, de diseñar la bandera olímpica con sus cinco anillos enlazados y de presidir la organización de las ediciones de París (1900), San Luis (1904), Londres (1908) y Estocolmo (1912).

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, se suspendieron los trabajos para las siguientes ediciones; el siguiente juego habría sido en Berlín en 1916. Al terminar el conflicto bélico, se retomaron las actividades deportivas y se realizaron los Juegos de Amberes 1920 y París 1924.

Un año más tarde, Pierre de Coubertin dimitió como presidente del COI —lo fue desde 1896 hasta 1925— debido a que había quedado en bancarrota tras donar toda su fortuna al movimiento olímpico. Luego de esta vida de sueños y anhelos cumplidos, el barón de Coubertin murió en Suiza en 1937, a los 74 años.

  • The Olympic idea. (2006). The International Journal of the History of Sport. https://doi.org/10.1080/09523360600639238