¿Cómo han evolucionado los Fórmula 1?

Pilar · 3 diciembre, 2017
Después de 70 años los monoplazas de la categoría reina del automovilismo han atravesado un cambio exponencial a todos los niveles; con tecnología siempre a la vanguardia, la progresión en cuanto a motores y aerodinámica no parece tener fin

Desde sus inicios, allá por el año 1950, los monoplazas han cambiado de forma radical. Resulta que la Fórmula 1 es una competición que se sitúa en constante evolución y siempre a la vanguardia de la tecnología.

Si quieres conocer cómo han evolucionado los monoplazas en estos 70 años de competición no te puedes perder el análisis que exponemos a tu disposición.

Años 50, primeros pasos

Circuito de Silverstone, 13 de mayo de 1950, primera carrera de Fórmula 1. Los monoplazas tenían motores 1.5 de 400 CV, situados en posición central-delantera, por detrás del eje frontal; para mejorar el reparto de pesos y rebajar el momento polar de inercia: la facilidad que tiene el bólido para virar.

Las dos siguientes temporadas –1952 y 1953–  la FIA decidió que se competiría con propulsores de 2,0 litros de Fórmula 2, para que los costes de los equipos descendieran y hubiera más participantes. Dos años más tarde, en 1954 los motores pasaron a tener 2,5 litros.

El monoplaza de Ascari: Ferrari Tipo 500 Fórmula 1
El monoplaza de Ascari: Ferrari Tipo 500 Fórmula 1.

En esta década destacamos el Ferrari Tipo 500, que impulsó a Ascari a ganar el campeonato del mundo en 1952 y 1953.

Años 60, la locura de las alas

A finales de la década de 1950 aparecen las primeras alas atornilladas, lo que cambia notablemente la imagen de los Fórmula 1. La FIA volvió a restringir los motores a 1,5 litros para limitar las altas velocidades que se estaban logrando años atrás.

En esta década aparece también uno de los grandes avances de la Fórmula 1, el chasis monocasco fabricado en aluminio. El primero en fabricarlo fue Lotus y más tarde lo imitarían el resto de equipos.

El monoplaza de Graham Hill: Lotus 49 Fórmula 1
El monoplaza de Graham Hill: Lotus 49 Fórmula 1.
  • En esta década destacamos el Lotus 49B, pilotado por Graham Hill y Mario Andretti. Se percibe fácilmente como a los ingenieros se les empezó a ir de las manos el tema de los alerones…

Años 70, para muchos la década dorada

La tendencia de las alas empieza a irse de las manos y por motivos de seguridad la FIA se ve obligada a tomar medidas sobre el tamaño de éstas. Como novedad aparecen los primeros monoplazas con refrigeración delantera, y posteriormente superior y frontal, lo que cambia radicalmente la forma de diseñar los coches.

Cabe reseñar que a final de esta década se va más allá en cuanto a la aerodinámica y se comienza experimentar con el ‘efecto suelo’. Como consecuencia, se aumentan las velocidades puntas.

El monoplaza de Emerson Fitipaldi: Lotus 72 Fórmula 1
El monoplaza de Emerson Fitipaldi: Lotus 72 Fórmula 1.
  • En esta década destacamos el Lotus 72 de 1970 –un V8 de casi 3,0 litros–  que logró 3 campeonatos de constructores e hizo campeón a Fittipaldi y Rindt.

Años 80, el inicio de la fibra de carbono

En 1981 aparecen los primeros componentes fabricados en fibra de carbono, lo que supuso el comienzo de un material básico de la Fórmula 1 de hoy en día.

Es también esta década cuando se empieza a competir con motores turbo, con cerca de 1 500 CV para poco más de 500 kilos. Desgraciadamente para los aficionados y el espectáculo, estos no llegaron al final de la década, puesto que se prohibieron en 1989.

Empieza a elevarse el morro de los Fórmula 1 y a diseñarse alerones más estilizados; a raíz de estas innovaciones aerodinámicos se sientan bases del diseño de las próximas décadas.

El monoplaza de Nelson Piquet: Brabham BT52 Fórmula 1
El monoplaza de Nelson Piquet: Brabham BT52 Fórmula 1.
  • En esta década destacamos el Brabham BT52B de 1983, que con su espectacular diseño y un motor de 4 cilindros 1 500 cc hizo campeón del mundo a Nelson Piquet.

Años 90, comienza la era electrónica

Hasta el inicio de esta década la electrónica era escasa, pero es en estos años en los que se vuelve fundamental y ocupa cada parte del monoplaza. Tanto es así, que a mitad de década la electrónica se limita y los monoplazas se vuelven más difíciles de conducir.

Es en esta década cuando se empiezan a tomar multitud de medidas de seguridad, como consecuencia de los accidentes mortales que habían tenido lugar por aquel entonces. De hecho, Ayrton Senna fallece en 1994 a mandos de un Williams; se especula que la barra de dirección del bólido se partió.

El monoplaza de Nigel Mansell: Williams FW14B Fórmula 1
El monoplaza de Nigel Mansell: Williams FW14B Fórmula 1.
  • En esta década destacamos Williams FW14B, que llevó a Nigel Mansell a conseguir el campeonato del mundo en 1992 con una holgada ventaja de 56 puntos.

2000, la era de la aerodinámica

Hasta este momento la aerodinámica había tenido un papel importante, pero con el comienzo del nuevo siglo se convierte en la prioridad. Es por ello que se ven complejos y rebuscados diseños.  En 2007 los motores pasan de ser V10 a V8 de 2,4 litros. Aparece el KERS, sistema de recuperación de energía totalmente novedoso.

El monoplaza de Michael Schumacher: Ferrari F2002 Fórmula 1
El monoplaza de Michael Schumacher: Ferrari F2002 Fórmula 1.
  • En esta década destacamos el Ferrari F2002. Con un motor V10 se mostró intratable durante toda la temporada, y es que ganó nada menos que 16 de las 20 carreras. Con él, Michael Schumacher se adjudicó su quinto campeonato del mundo.

2010, la era híbrida

Llegamos a la actualidad. En esta década comienzan los cambios en el desarrollo de las carreras con el intento fallido de atraer a más público y al mismo tiempo elevar el nivel de seguridad; es el caso de la ausencia de repostajes o un nuevo sistema de clasificación.

El gran cambio de esta década es la llegada de las unidades de potencia híbridas: motores V6 turbo de 1,6 litros y dos unidades eléctricas, el MGU-H y MGU-K.

Aparecerán más cambios antes de acabar la década, como probablemente sea el caso del halo, para garantizar la seguridad de los pilotos.

El Red Bull Racing RB7 de Sebastian Vettel: Fórmula 1
El Red Bull Racing RB7 de Sebastian Vettel: Fórmula 1.

En esta década destacamos el Red Bull RB7 del año 2011. Un monoplaza que trajo mucha polémica por su difusor soplado y que hizo campeón del mundo a Sebastian Vettel.