4 curiosidades del Gran Premio de Spa Francorchamps

Pilar · 14 noviembre, 2018
La Fórmula 1 recorre muchos kilómetros cada año, los monoplazas cada vez son más avanzados tecnológicamente y se construyen nuevos circuitos adaptados a los nuevos tiempo, pero la esencia verdadera de la competición se encuentra en los circuitos míticos como el Gran Premio de Spa Francorchamps

El Gran Premio de Spa Francorchamps es uno de los circuitos más famosos del Mundial de Fórmula 1. A lo largo de casi sesenta años este trazado ha sido visitado por la máxima competición de motor, afianzando una relación larga que ha dado pie a que haya multitud de curiosidades. En él se han producido algunos de los mejores adelantamientos de la Fórmula 1.

Es el circuito más largo del mundial

Con una longitud de 7 004 metros, el circuito de Spa es el más largo del Mundial de Fórmula 1. Si lo comparamos con circuitos como el de Monte Carlo, el trazado monegasco es menos de la mitad que el belga. Si te parece sorprendente que cada vuelta tenga una longitud de más de 7 kilómetros, más te sorprenderá saber que en sus inicios el circuito de Spa tenía una longitud de 14 kilómetros.

En el año 1978 se decidió acortarlo y dejarlo con la longitud actual. Esta decisión fue consecuencia de la dificultad de albergar carreras en un trazado tan largo. Cuando había un accidente se tardaba muchísimo en socorrer a las víctimas y avisar al resto de pilotos.

Además, como la pista era tan larga y el clima en la zona es tan inestable a menudo se daba la situación de que llovía solo en algunos puntos del circuito. Esto era peligroso para los pilotos difícil para los ingenieros a la hora de elaborar la estrategia.

Eau Rouge, el gran símbolo del Gran Premio de Spa Francorchamps

Seguro que cuando cualquier aficionado piensa en el circuito de Spa lo primero que le viene a la cabeza es la curva de Eau Rouge. Esta recibe el nombre de Eau Rouge, “agua roja”, porque en sus proximidades transcurre un pequeño riachuelo con agua de color rojizo. Es la curva favorita de muchos pilotos.

Eau Rouge.

Eau Rouge es más una consecución de ligeras curvas ascendentes que situadas en el tramo inicial del circuito. Los pilotos la recorren a fondo a una velocidad de más de 300 km/h. Antiguamente el mérito y la verdadera dificultad recaía en hacerla a fondo y la mayoría de los pilotos se veían obligados a pisar el freno levemente mientras la ascendían.

En la actualidad, los Fórmula 1 la hacen a fondo sin ninguna dificultad. Esto ha hecho que se pierda un poco de la magia de un punto tan mítico en la historia de la competición, pero aún así sigue siendo la seña de identidad del trazado belga.

Ayrton Senna, Eau Rouge y Dios

Como hemos comentado anteriormente, Eau Rouge es el emblema del circuito y una de las curvas más más famosas de todo el calendario. La dificultad de trazarla y su imponente subida hacen que sea una de las curvas más técnicas y peligrosas del campeonato.

En el caso de Ayrton Senna se puede decir que iba más allá de ser su curva fetiche, ya que el brasileño llegó a decir a los periodistas que cuando la trazaba podía hablar con Dios. Unas declaraciones sorprendentes que describen a la perfección la religiosidad de Ayrton Senna y la conexión que este tenía con el trazado belga.

El mejor adelantamiento de la historia de la Fórmula 1

A lo largo de la historia del ‘gran circo’ ha habido miles y miles de adelantamientos, pero tan solo algunos han entrado en la leyenda como los mejores. Uno de ellos, o el que para muchos expertos está considerado como el mejor, tuvo lugar en este lugar del circuito en el año 2000. El protagonista fue Mika Hakkinen, que adelantó A Michael Schumacher con Ricardo Zonta como testigo.

Hakkinen y Schumacher pugnaban por el mundial, por lo que los dos salieron con el claro objetivo de ganar la carrera. Hakkinen probó la vuelta anterior a adelantar al Kaiser pero lo fue imposible. A la siguiente vuelta aprovechó la presencia de un doblado -Ricardo Zonta- y junto con una espectacular frenada se colocó por delante de Schumacher.

Pese al paso de los años y los avances tecnológicos que facilitan la conducción y la aparición de nuevos trazados, diseñados minuciosamente para ofrecer espectaculo, el Gran Premio de Spa Francorchamps tiene en su asfalto parte de culpa de lo que significa la Fórmula 1.