La evolución de Lewis Hamilton

Pilar 16 febrero, 2018
Hamilton ha crecido temporada a temporada a la vista de todos en la Fórmula Uno, actualmente vive en un momento dulce junto con su escuderia, Mercedes

Tras diez temporadas en la Fórmula 1, poco tiene que ver el Lewis Hamilton de 2007 con el actual. A lo largo de todos estos años, el piloto inglés ha evolucionado en todos los sentidos. El niño protegido de McLaren que no había roto un plato y que siempre iba acompañado por su padre se ha convertido en todo un hombre que sabe lo que quiere y como lo quiere.

Hasta su look ha cambiado durante su etapa en la Fórmula 1, poco a poco han ido apareciendo tatuajes y piercings que le han dado un aire más desenfadado.  A continuación, analizamos la evolución que ha tenido Lewis Hamilton desde que debutó en la Fórmula 1. Más de una década en la que además de convertirse en uno de los mejores pilotos de la historia de este deporte ha cambiado como persona.

Primer año en la Fórmula 1

Lewis Hamilton tuvo la gran suerte de aterrizar en la Fórmula 1 en un equipo competitivo. El inglés formaba parte del programa de jóvenes pilotos de McLaren desde que era un niño y su llegada a la Fórmula 1 era solo cuestión de tiempo. Desde que McLaren se percató de su talento cuando tan solo era un niño no lo dejó escapar porque su talento era evidente.

La evolución de Lewis Hamilton en la Fórmula Uno.
A pesar de sus éxitos, el camino para Lewis Hamilton no ha sido siempre fácil.

Lewis Hamilton aterrizó en McLaren como una joven promesa. En su primera temporada compartió equipo con Fernando Alonso. Ambos fueron los protagonistas del mundial como consecuencia su mala relación. Tanto fue así, que al final de temporada, Alonso volvió a Renault. Las declaraciones de Lewis Hamilton y su actitud tanto dentro como fuera de la pista hicieron que ganara enemigos en el paddock.

Con el paso de los años el piloto inglés fue madurando como piloto y como persona. No hay que olvidar que llegó a la Fórmula 1 con tan solo 22 años y que desde el primer momento estuvo en el centro de todas las miradas. Al mismo tiempo que ha ido cosechando éxitos ha aprendido a rodearse de la gente adecuada y a medir sus palabras.

Las polémicas forman parte del pasado

En sus inicios, Lewis Hamilton se caracterizaba por ser un piloto polémico. Su primera temporada en Fórmula 1 estuvo plagada de polémicas, discusiones con otros pilotos -especialmente con Fernando Alonso-, reprimendas y sanciones.

Lewis Hamilton no tenía filtros con los periodistas y decía aquello que le pasaba por la cabeza o que pensaba en ese momento. Desde el primer instante McLaren tuvo una relación paternalista con el inglés, que fue de poca ayuda para su desarrollo como piloto.

Con el paso de los años Hamilton salió del caparazón de McLaren y fichó por Mercedes, donde maduró como piloto y como persona. En este proceso ayudó la falta de relación con su padre, él que para muchos es una mala influencia para Hamilton. Actualmente es un piloto que demuestra las cosas en la pista y que en el paddock pasa de largo de las polémicas.

Un pilotaje que se supera año tras año

Hamilton siempre ha sido un piloto competitivo. Tanto en McLaren como en Mercedes ha sacado lo máximo del monoplaza, cosa que muy pocos pilotos logran hacer. A lo largo de sus diez temporadas en activo se ha mantenido como uno de los pilotos más difíciles de batir en el cuerpo a cuerpo y a una vuelta. Su palmarés es un reflejo de ello:

  • 4 campeonatos mundiales
  • 62 victorias
  • 117 podios
  • 72 poles
  • 38 vueltas rápidas
  • 208 carreras
La evolución de Lewis Hamilton en la Fórmula Uno.
Nico Rosberg logró imponerse al piloto inglés en su última temporada en activo.

Como se puede ver, Lewis Hamilton es uno de los pilotos más regulares de la parrilla. De todos modos hay que tener en cuenta que siempre ha tenido un coche competitivo. Aún así las cifras muestran que habitualmente es superior a sus compañeros de equipo y que siempre es un claro candidato al título mundial.

El principal cambio en la conducción de Lewis Hamilton recae en las frenadas. Hasta hace unos años era habitual verle pasarse de frenada en las curvas más cerradas. Esta forma de pilotar hacía que desgastara los neumáticos más que el resto de pilotos, aunque también se había convertido en su seña de identidad.

En los últimos años, el cambio de conducción de Hamilton unido a los nuevos neumáticos ha hecho que este sello personal desaparezca. Aunque la normativa se haya modificado, el piloto inglés ha sabido adaptar su pilotaje y seguir siendo uno de los mejores de la parrilla.

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