Las mejores carreras bajo la lluvia

Pilar · 22 septiembre, 2018
La mayoría de esta recopilación de carreras bajo la lluvia tuvieron lugar hace varias décadas, ya que la FIA cada vez es más restrictiva y endurece las normas de seguridad, y pese a que con ello se logra un menos número de accidentes, también es innegable que también disminuye el espectáculo

Las carreras sobre mojado tienen algo especial. Por lo general son más emocionantes y hacen que todos los monoplazas estén más igualados. Además, cuando la lluvia cae la habilidad del piloto destaca por encima de la potencia del coche, por lo que son la mejor forma de ver el talento de los pilotos. A continuación, recordamos las mejores carreras bajo la lluvia de la historia de la Fórmula 1.

Las mejores carreras bajo la lluvia:

Es difícil situar la línea entre seguridad y espectáculo y garantizar el primero sin sacrificar lo segundo. En los últimos años hemos vivido carreras en las que por causa de la lluvia la mayoría de vueltas se han dado detrás del coche de seguridad o se han estado paralizando continuamente. Por suerte, en su día pudimos disfrutar de estas emocionantes carreras:

Gran Premio de Mónaco de 1984

Para muchos esta es una de las mejores carreras bajo la lluvia y también el nacimiento de Senna como uno de los mejores pilotos de la historia. La temporada de 1984 tenía un claro favorito: Alain Prost. Lo que el francés no se esperaba es que un jovencísimo brasileño llamado Ayrton Senna le pondría las cosas difíciles con un modesto Toleman.

Gran Premio de Mónaco de 1984.

Durante toda la carrera estuvo cayendo una fortísima lluvia sobre las calles de Mónaco. Ayrton Senna, que siempre se caracterizó por ser competitivo sobre mojado, fue remontando desde la decimotercera posición. Poco a poco fue superando a todos y cada uno de sus rivales hasta llegar a la cabeza de carrera, donde estaba Alain Prost.

Cuando el brasileño se acercaba peligrosamente a la primera posición, la carrera fue suspendida. Nunca sabremos si Senna habría conseguido superar a Prost, lo que si está claro es que es una de las mejores carreras de la historia de la Fórmula 1. Aquí puedes ver los mejores momentos de la carrera, toda una demostración bajo la lluvia.

Gran Premio de Austria de 1975

Lo del Gran Premio de Austria de 1975 más que lluvia fue diluvio. Antes de llegar el domingo, parecía que iba a ser una carrera tranquila en la que dada la diferencia de puntos con la que llegaba al circuito, Niki Lauda se proclamaría campeón del mundo. En cambio todo sucedió al revés: el diluvio protagonizó la carrera y apareció un invitado sorpresa llamado Vittorio Brambilla.

La salida se tuvo que retrasar por la lluvia. Cuando el semáforo se apagó, Lauda se puso líder seguido de Hunt. Para sorpresa de todos Vittorio Brambilla remontaba hasta la tercera posición. En medio de la lluvia, Hunt empezó a tener problemas de motor que ralentizaron su ritmo y Lauda hizo un tormpo que le relegó hasta la cuarta posición.

Para sorpresa de todos, Brambilla se había puesto líder de la carrera. Más sorprendente fue que a causa de la mayor intensidad de la lluvia, la carrera se suspendió. De este modo Brambilla ganó su primera y única carrera en la Fórmula 1.

Gran Premio de Brasil de 2008

El Gran Premio de Brasil de 2008 fue uno de los finales de campeonato más emocionantes que se recuerdan. Hasta la última curva no se decidió quien era el campeón del mundo, en parte debido a la intermitente lluvia que estuvo presente a lo largo de la carrera.

Gran premio de Brasil 2008.

Hamilton llegaba al circuito de Interlagos con una gran probabilidad de ser campeón del mundo aunque Felipe Massa también guardaba esperanzas de coronarse en le Gran Premio de casa. Desde el principio el piloto inglés tuvo bastantes percances que le hicieron perder la cabeza de carrera. Por si fuera poco la lluvia apareció con mayor intensidad durante las últimas vueltas, por lo que caso todos los pilotos pasaron por boxes para colocar los neumáticos de mojado.

El único que tardó en entrar fue Timo Glock, por lo que quedó en la parte delantera de la parrilla. Eso hizo que matemáticamente Massa fuera campeón al cruzar la línea de meta. Glock seguidamente entró a boxes, por lo que Hamilton le ganó la posición y terminó la carrera una posición más adelante de los esperado, lo que le daba el título de campeón del mundo.

La cara de Massa cuando le comunicaron que no era campeón, su familia celebrando un título inexistente y las lágrimas en el podio del brasileño son ya parte de la historia de la Fórmula 1.