Características físicas que desarrolla la danza clásica

Oriana Noguera · 13 mayo, 2019
Los bailarines de danza clásica son capaces de hacer cosas increíbles con sus cuerpos. Para poder lograrlas, deben someterse a entrenamientos que poco a poco cambiarán sus cualidades físicas. Presta atención a los interesantes dotes de los bailarines.

La danza clásica es una actividad artística que involucra la expresión de sentimientos e historias a través de los movimientos. Más allá de la pantomima que realizan los bailarines, también deben acondicionar sus cuerpos para llevar a cabo las coreografías.

Asimismo, el ballet clásico está conformado por ejercicios y posturas que desafían la anatomía humana. Por lo tanto, a medida que transcurre el tiempo y el bailarín amplía su rango de movimientos, comienzan a ocurrir cambios en su estado físico.

Cambios corporales producidos por la danza clásica

1. Pérdida de peso

El baile es una forma de ejercicio aeróbico, lo que significa que es lo suficientemente vigoroso como para elevar el ritmo cardíaco y respiratorio. Si lo haces de manera regular, puede ayudarte a perder peso tanto como lo harían otras formas de ejercicio.

La danza clásica está llena de ejercicios cardiovasculares para desarrollar la resistencia del bailarín. Según la bailarina profesional Barbara Craddock, el ballet puede quemar más calorías que otras formas de baile como la salsa o el baile de salón.

2. Mayor fuerza en los pies

Los bailarines deben trabajar todas las zonas de su cuerpo con el fin de llevar a cabo los movimientos y las posturas necesarias para bailar. Entre las extremidades que mayor esfuerzo demandan, se encuentran los pies, pues las posturas y el calzado obligan a adquirir mucha fuerza.

Psicomotricidad en la danza.

Posturas como el relevé, apuntar los pies sacando el empeine y usar zapatillas de punta, entre otros aspectos, modifican el aspecto de los pies.

De esta manera, los pies de los bailarines pueden adquirir mucha fuerza, flexibilidad y agilidad; pero por otro lado, pueden desarrollar juanetes, aparecer ampollas, desgaste en los huesos, hinchazón, dedos en garra, dolor en el arco plantar, sesamoiditis, o metatarsalgia.

3. Postura

La danza trabaja los músculos y las fibras que controlan la postura, de acuerdo con la bailarina profesional y entrenadora de rendimiento Christina Chitwood. Por ello, los músculos ubicados alrededor de la columna vertebral se contraen para mantener la postura.

El bailarín debe habituarse a mantener esa postura pese al cansancio que en ocasiones pueda surgir. Esto en ocasiones da como resultado un ligero encorvamiento, incluso cuando no se está entrenando baile.

Las posturas de ballet clásico estimulan los músculos centrales (estómago y espalda), así como los músculos que rodean la columna vertebral. A medida que los bailarines entrenan, consiguen una mejor postura y un mayor tono muscular.

4. Equilibrio y coordinación, claves en la danza clásica

Todas las formas de baile mejoran el equilibrio y la coordinación, aunque algunas lo hacen mejor que otras. En el caso de la danza clásica, se requiere al bailarín mantener el centro de equilibrio estable para asegurarse de que no pierda sus pasos al girar y girar.

La danza ocasiona un cambio positivo en cuanto a la propiocepción y desarrollo psicomotriz. Los pas de deux, pas de trois o el baile en grupo dependen en gran medida de la coordinación, ya que todos los bailarines deben estar en sintonía entre sí para que la actuación funcione.

5. Músculos tonificados y fuertes

El baile es especialmente bueno para los músculos de las piernas y los glúteos. También trabaja las caderas, los brazos, la espalda baja y el abdomen. A medida que mejora el tono muscular y aumenta la flexibilidad, los bailarines pueden experimentar alivio del dolor de espalda y un aumento de la resistencia.

El ballet clásico puede considerarse como una alternativa para hacer deporte

Sin embargo, en ocasiones los niveles de exigencia son tan altos en el ballet clásico que se pueden llegar a producir agujetas, desgaste muscular y lesiones. Por lo tanto, los bailarines deben habituarse a lidiar con constantes dolencias pese a los beneficios ya nombrados, como la fuerza y la tonificación de las fibras musculares.

Danza clásica como deporte

A lo largo del tiempo, el ballet clásico ha modificado varias de sus características. Entre ellas, la exigencia hacia el desempeño físico del bailarín; en la actualidad, se aspira a que los artistas de danza clásica tengan un buen rendimiento físico y artístico.

De este modo, la danza clásica puede ser considerada como un arte que explora el mundo deportivo. Esto se debe a todos los ejercicios que los bailarines deben realizar y el estado físico que deben alcanzar para bailar.

El ballet clásico es una disciplina de élite que requiere perseverancia, temple, amor y constancia para tener un excelente desempeño. Y además, se necesita mucha paciencia para sobrellevar los cambios que puede causar en el cuerpo humano.

  • Christina Chitwood’s Performance; Top 5 Ways Dance Improves Performance in Everyday Life; Agosto 2010.
  • Dancescape; Benefits of Dancing & Quick Tips for Staying Healthy; Barbara Craddock; Abril 2006.
  • University of Galicia: Posture
  • Ed Yong. 2009. Ballet postures have become more extreme over time.