Pete Sampras, un tenista que hizo historia

Jorge Camon · 10 noviembre, 2018
Con sus 14 torneos Grand Slam Pete Sampras está posicionado en la tercera mejor marca de la Era Abierta, solo detrás de Roger Federer y Rafael Nadal, que aún siguen en activo

Petros Sampras, más conocido como Pete Sampras, es un ex tenista estadounidense que empezó su carrera en 1988. En toda su carrera conquistó 14 torneos Grand Slam, dos de ellos Abierto de Australia -1994 y 1997-, siete Wimbledon -1993, 1994, 1995, 1997, 1998, 1999 y 2000- y cinco US Open -1990, 1993, 1995, 1996 y 2002-.

Cabe destacar que no llegó a conseguir ningún Roland Garros, solamente consiguió alcanzar una semifinal del torneo en polvo de ladrillo.

Una trayectoria llena de títulos

El estadounidense, acumuló 286 semanas como número uno del ránking ATP, lo que le convierte en la segunda mejor marca de la Era Abierta, solo superada por Federer. Además, terminó seis años en el primer lugar del ránking ATP; récord vigente de la era Open.

El juego de Pete Sampras.

Pete consiguió once títulos de ATP Masters Series, entre ellos tres en Miami y Cincinnati, y uno en Roma, y alcanzó diecinueve finales. También conquistó cinco ediciones del ATP Tour World Championships.

Sampras fue considerado durante mucho tiempo el mejor tenista de todos los tiempos, hasta la llegada del jugador suizo, Roger Federer.

Paul Annacone, el técnico norteamericano que dirigió a Pete Sampras en varios momentos de su carrera (también mentor de Roger entre 2010 y 2014), ha declarado que encuentra múltiples similitudes entre los dos tenistas.

Un saque y una derecha temidos por sus rivales

Pete Sampras fue apodado como “Pistol Pete” debido a que cuando preparaba alguno de sus golpes antes de la ejecución, parecía desenfundar una pistola en un duelo al estilo de un cowboy.

Gracias a su golpe plano de derecha que realizaba desde el fondo de la pista con una empuñadura cerrada, tradicionalmente conocida como ‘eastern’ , conseguía puntos ganadores muy profundos y potentes.

John McEnroe -compañero de dobles de Sampras en el equipo Copa Davis de Estados Unidos- le ayudó a perfeccionar la técnica de servicio y volea dándole consejos. Esto hizo que tuviera un juego agresivo, natural y creativo.

Su potente, variado y natural servicio permitía utilizar prácticamente todos los efectos posibles que se pueden ejecutar sobre una pelota de tenis. Resultaba devastador, ya que alcanzaba 135 millas por hora y, hasta el día de hoy, es estudiado en sus aspectos mecánicos y técnicos.

En cuanto a su revés, también utilizaba una empuñadura ‘eastern’ y para su revés cortado usaba la clásica continental.

Su marca personal fue el remate voladorsmash flying’ o ‘jumping smash’, que siempre levantaba a los aficionados de la butaca, gracias a su espectacularidad después de rematar un globo del oponente.

Un estilo de juego muy completo

En canchas rápidas como la grama, césped o moqueta y canchas duras de cemento, su juego era imparable. En cambio, en canchas lentas como la arcilla, su juego no tenía la misma ventaja en cuanto a que su servicio no era tan decisivo.

A pesar de sus deficiencias en canchas de arcilla, su juego es considerado como uno de los más completos de la historia de este deporte, ya que en pistas duras, Sampras podía realizar prácticamente todos los golpes posibles y conocidos a la perfección en situaciones de máxima presión.

La trayectoria de Pete Sampras.

Además, era capaz de ganar un partido jugando tanto desde el fondo de la pista, al variar alternativamente con ataques ocasionales en la red o, por el contrario, con el estilo de juego saque y volea en la red prácticamente todo un partido.

Fue creciendo en el juego mental y táctico con el transcurso de los años, aprendió a mostrar determinación y coraje en momentos claves, cuando logró sobreponerse a superar situaciones, rivales y marcadores muy adversos.

Algunos de los más conocedores especialistas de este deporte, como Bud Collins, plantean que aún podría ser considerado el mejor de la historia, aunque Federer lo supere en el número de Grand Slam ganados.

Collins, se apoya en el argumento de que la generación de tenistas era tan numerosa y talentosa en todas las superficies, que era muy difícil dominar como Sampras lo hacía.