Analizamos el Abierto de Estados Unidos

Jorge Camon · 27 octubre, 2018
Como suele suceder en el resto de deportes, ciertas reglas solo ocurren en terreno norteamericano, algo que ocurre con el Tie-break en EEUU

El Abierto de Estados Unidos, antiguamente conocido como Campeonato nacional de Estados Unidos, es el cuarto y último torneo Grand Slam de tenis de la temporada. Se disputa anualmente entre agosto y septiembre, en cinco modalidades: individuales de hombres y mujeres, dobles de hombres y mujeres y dobles mixtos.

Se trata de un torneo muy ruidoso debido a que se encuentra en la Gran Manzana de Nueva York y el público quiere participar del espectáculo, sobre todo con gritos, por lo que los jugadores, muchas veces, se ven obligados a solicitar silencio a la grada.

El Abierto de Estados Unidos es el único en el que el último set se define con un Tie-Break para desempatar. Y otra curiosidad de este torneo, es la luminosidad, ya que pueden jugarse partidos de noche debido al gran sistema de luces con el que cuenta en sus pistas.

Sus pistas y características

Su pista central, bajo el nombre de Arthur Ashe Stadium (situada en el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King, sede del Abierto de Estados Unidos), rinde homenaje al primer ganador masculino del Abierto de Estados Unidos en la Era Open en el año 1968 y está considerada como la más grande del planeta para la disputa del tenis, con una capacidad total de 22 547 espectadores.

US Open.

En 2005, la organización decidió cambiar el color de la pista pasando del verde al azul para visualizar de manera más fácil la pelota por televisión.

Esta pista ha costado mucho cubrirla con un techo retráctil para evitar retrasar partidos por lluvias o inclemencias meteorológicas debido a su magnitud.

Al igual que otros torneos, el Abierto de Estados Unidos se juega en superficie dura (es aquella que está hecha de cemento y se considera superficie rápida, donde los botes bajos y rápidos hacen que los puntos sean cortos).

Las pistas duras son más rápidas que las de tierra batida y que las de hierba. Estas condiciones se consideran como las más equitativas para todo tipo de jugadores.

Últimos ganadores del Abierto de Estados Unidos

En el tenis masculino actual podemos destacar a Roger Federer, que ganó cinco finales del Abierto de Estados Unidos consecutivas (2004, 2005, 2006, 2007 y 2008) , el español Rafael Nadal, que tiene tres de estos títulos (2010, 2013 y 2017) o Novac Djockovic que se ha proclamado dos veces campeón (2011 y 2015).

golpe de drive en el tenis, técnica y uso.

En la actualidad del tenis femenino, destaca Serena Williams que ha ganado seis Abiertos de Estados Unidos (1999, 2002, 2008, 2012, 2013 y 2014), su hermana Venus Williams que se proclamó campeona en 2000 y 2001, Justine Henin (2003 y 2007), Kim Clijsters (2009 y 2010) y Angelique Kerber (2016) que fue el mismo año que ganó el Open de Australia.

En la modalidad de dobles, tenemos por el lado masculino a los hermanos Bryan (Bob y Mike) que han ganado cinco veces este torneo (2005, 2008, 2010, 2012 y 2014) o a Leander Paes que ha ganado tres veces el título pero con parejas diferentes, en 2006 con Martin Damm, en 2009 con Lukas Dlouhy y el último en 2013 con Radek Stepanek.

En dobles femenino destacamos a las hermanas Williams (Serena y Venus) que ganaron en 1999 y diez años después en  2009, a la española Virginia Ruano junto con la argentina Paola Suárez que lo consiguieron tres años consecutivos (2002, 2003 y 2004) o Martina Hingis, que ha ganado dos veces con distinta pareja, en 2015 con Sania Mirza y en 2017 junto a Yung-Jan Chan.

Por último, en dobles de modalidad mixto destacamos a Martina Hingis, que tanto en 2015 como en 2017 ganó esta prueba y como hemos comentado antes también había hecho lo propio de el dobles femenino; en 2015 fue junto a Leander Paes y en 2017 con Jamie Murray.