4 mejores tips alimenticios si lo que deseas es mantener tu peso

Pilar · 26 junio, 2018
Una de las claves es que mantengas los hábitos que has adquirido mientras hacías dieta, y lejos de ver la dieta como un proceso en el que pasar hambre hay que tomarlo como un aprendizaje

Seguro que has oído hablar del efecto rebote de las dietas. En muchas ocasiones una vez que la dieta ha acabado poco a poco se va recuperando el peso hasta llegar al que tenías antes de haber empezado la dieta. Esto es debido a que se recuperan los hábitos alimenticios anteriores. Para que no te ocurra te damos los mejores tips alimenticios para que puedas mantener tu peso.

Durante el inicio de la dieta habrás aprendido a cocinar de manera saludable, a comer de forma equilibrada y cada ciertas horas. Ahora solo queda seguir aplicando esos hábitos aunque de una forma más flexible.

1. Haz cinco comidas al día

Es importante que sigas con los hábitos que te han llevado a alcanzar tu peso saludable. Uno de ellos es hacer cinco comidas al día. Debes realizar las tres comidas principales -desayuno, comida y cena- y entre ellas alternar dos aperitivos. Esta es una forma de regular la sensación de hambre y tener menos apetito a la hora de la comida.

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Además, no hay que olvidar que al igual que un coche necesita gasolina para funcionar, nuestro organismo necesita nutrientes. Estos nutrientes los consume a lo largo de todo el día. Por ello lo más adecuado es proporcionárselos a lo largo de todo el día de una forma regular. 

2. Date algún capricho

La dieta ha acabado. Has conseguido tu objetivo y ahora tan solo te queda mantener tu peso. Ya no hace falta que sigas una alimentación rígida y por eso mismo puedes darte un capricho de vez en cuando. Vuelve a disfrutar de esa comida poco saludable que tanto te gusta o permítete tomar un postre calórico una vez a la semana.

Darte un capricho una vez a la semana te hará volver con más fuerza a comer sano al día siguiente. Cuando lo hagas debes tener en cuenta dos cosas:

  1. Diferencia entre un capricho y algo habitual. En ocasiones ocurre que lo que empieza siendo un capricho acaba siendo algo habitual. Nuestra recomendación es que te permitas comer menos saludable como mucho dos comidas al día. Por ejemplo, puedes comer de forma saludable durante la semana y relajarte durante el fin de semana. Eso si, no hay ninguna excusa para no volver el lunes a la rutina.
  2. No te sientas culpable. Durante la dieta has aprendido a comer saludable, a medir la cantidad de azúcar y grasas y a ser consciente de lo mal que nos alimentamos en muchas ocasiones. Esto puede hacer que no disfrutes de una comida entre amigos o que te sientas culpable por volver a comer elaboraciones precocinadas. Recuerda que mientras sea en situaciones puntuales no pasa nada.

3. Sigue teniendo un menú semanal

Seguro que mientras has llevado a cabo la dieta has tenido un calendario semanal que te indicaba que comida tenías que comer en cada momento. Te recomendamos que sigas haciendo lo mismo aunque la dieta haya acabado. Aprovecha la tarde del domingo para planificar la semana y elaborar un menú saludable.

Dieta semanal saludable.

Este menú semanal no debe ser tan estricto como el que tenías que seguir cuando hacías dieta. Es tan solo una forma de asegurarte que de que vas a comprar y cocinar alimentos saludables. Un consejo es que no planifiques nada para la noche del viernes o del sábado. Improvisar un día a la semana o comer alimentos menos saludables en momentos puntuales te harán ver mantener el peso y darte algún capricho es posible.

4. Controla el tamaño de las porciones

En ocasiones suele ocurrir que una vez que la dieta ha acabado, poco a poco y casi sin darnos cuenta vamos aumentando las porciones. También pasa lo mismo con el postre o los tentempiés. Esto hace que el número de calorías que ingerimos en cada comida también aumente y acabemos tomando más comida de la que nuestro cuerpo necesita.

Si esto se repite varios días acabarás por aumentar tu peso. Nuestra recomendación es que seas más flexible con las porciones, pero dentro de un límite. Si algún día te apetece repetir o tomar más cantidad puedes hacerlo sin ningún problema. Lo que no puedes hacer es repetirlo día tras día porque entonces la dieta no habrá servido para nada.