Alimentación adecuada para un cuerpo fuerte

Francisco María García · 16 octubre, 2018
La alimentación de un deportista es en un 70 % el resultado de lo que come, y ya que la fuerza es proporcional a la masa y la potencia, lo lógico es vigilar nuestras fuentes energéticas

Tener un cuerpo sano, tonificado y fuerte, pasa por el mantenimiento de una alimentación adecuada. En realidad, la dieta cambia en función a la actividad deportiva que ejercemos. No es lo mismo practicar lucha libre que natación; pero básicamente, algunos principios pueden aplicarse.

Dietas deportistas y complexión

Los profesionales del deporte son sinónimo de fortaleza y agilidad física, en casi todas las disciplinas. Sobre todo en aquellas en donde el impacto se hace presente, los practicantes necesitan tener un buen acondicionamiento físico. Por ello, debemos fijarnos un poco en su planificación alimenticia.

Por lo general, los deportistas hacen de cinco a seis comidas, que distribuyen en función de su actividad física. También es importante planificar la alimentación considerando nuestra constitución física y el funcionamiento del cuerpo.

Lo ideal es que las comidas más fuertes se hagan entre la mañana y el mediodía, eliminando los carbohidratos durante la noche. De esa forma, nuestro cuerpo podrá procesar estos nutrientes a lo largo del día.

Trucos y técnicas para acelerar el metabolismo.

Todo esto que vemos tiene mayor sentido para un sujeto que ya ha alcanzado cierta corpulencia. En el caso de las personas delgadas, lo correcto será agregar algunos carbohidratos incluso dentro de la cena. El tipo de dieta dependerá del tipo de metabolismo que tengamos.

Muchas proteínas y carbohidratos controlados

Cuando las personas necesitan adelgazar, lo primero que se controla en su planificación alimentaria son los carbohidratos. Esto es bueno para una mujer que quiere perder algunos kilos de más pero no para aquellos que quieren ganar en fuerza.

Ciertamente, los carbohidratos son alimentos que promueven el almacenamiento de grasas. No obstante, esto no significa que la pasta, el pan o el arroz dejen de tener un papel fundamental en nuestra dieta. La proporción de esto aunque siempre controlada, suele ser mayor cuando de fuerza se trata.

A lo que debe apuntar un organismo fuerte, es a la obtención de proteínas. Podemos ver esto en las dietas de casi todos los tipos de deportistas: batidos de claras de huevo, carne y frutas jamás faltarán.

Una referencia: la dieta en la halterofilia

Para los que no saben que es la halterofilia, se trata de la disciplina de levantamiento de pesas. Este tipo de deportistas necesitan utilizar al menos el 50% de su capacidad máxima de fuerza. Su dieta es una buena medida de lo que necesita consumir una persona para incrementar su masa y fortaleza corporal.

Los practicantes de la halterofilia siguen el siguiente patrón alimenticio: 40% hidratos, 30% grasas y 30% proteínas. Es notorio que la principal fuente de energía para la fuerza son los carbohidratos. Cabe destacar el papel protagonista que tiene el consumo de grasas, siendo similar a la carga proteica.

Resultados de una dieta hiperproteica.

Estos consejos específicos van dirigidos a personas que tienen la mayor exigencia en cuanto a portento físico. En pocas palabras, esta sería la alimentación adecuada para levantar pesas, o ser luchador profesional. Si nuestros requerimientos son menores, entonces debemos bajar las grasas y favorecer las proteínas.

Alimentación adecuada para el desarrollo de la fuerza corporal

  • Los huevos: su alto contenido en albúmina le convierte en unos de los alimentos con mayor contenido proteico. Comer yemas en exceso no es recomendable, pero si es posible ingerir claras de huevo en una buena cantidad. La misma tiene un 88% de agua.
  • Los plátanos: estas frutas tiene hidratos de carbono, potasio, vitamina C y fibra.  Por ello, es muy recomendada por los entrenadores de fitness para aumentar la masa muscular. Su consumo en altas cantidades no es dañino.
  • Carnes rojas: esta es la mayor fuente de proteína animal, aunque su consumo elevado no es recomendado. Su mayor ventaja radica en su alta concentración en vitamina B12.
  • La espinaca: se trata de una de las verduras más valoradas. A pesar de ser un vegetal, esta tiene un alto contenido de fibras, hierro, magnesio y fosfatos. También es notoria su aportación al sistema inmunitario.

En resumen, la alimentación adecuada para un cuerpo fuerte depende de lo que necesite cada organismo. Es fundamental entender factores como nuestro nivel de actividad física, metabolismo y complexión. A partir de este criterio, estructuraremos la planificación alimentaria correcta.