¿Azúcar, sacarina o stevia?

Pilar · 16 marzo, 2018
Vamos a aclarar tus dudas sobre estos tres endulzantes y al mismo tiempo desmontamos una serie de mitos que todos hemos oído alguna vez

¿Azúcar, sacarina o stevia? seguro que te has hecho esta pregunta alguna vez. Cada vez hay un mayor rechazo hacia el azúcar, aunque hasta hace unos años era la manera en la que la mayoría de la gente endulzaba sus platos. En los últimos tiempos la sacarina y la stevia han ido ganando protagonismo, sobretodo porque carecen de contenido calórico.

Lo normal es que ante tanta información contradictoria y en muchas ocasiones de dudosa procedencia nos asalten las dudas. ¿Azúcar, sacarina o stevia? ¿De verdad es tan malo el azúcar? ¿El consumo en exceso de sacarina es dañino para el organismo? ¿La stevia es el edulcorante perfecto?

¿De dónde proviene cada una?

Planta de stevia.

Lo primero que tenemos que saber sobre cada uno de estos tres endulzantes es su procedencia. Este dato nos dirá mucho sobre ellos y sabremos cual es mejor que el resto. A continuación indagamos sobre el origen de cada uno de estos tres ingredientes:

  • Azúcar. El azúcar proviene la caña de azúcar o de la remolacha azucarera. Una vez que es extraído se refina hasta lograr el azúcar que conocemos. Se puede decir que es un ingrediente natural pero procesado para el consumo.
  • Sacarina. La sacarina es un edulcorante totalmente artificial. Se obtiene mediante reacciones químicas de tuoleno y otros derivados del petróleo. En muchas ocasiones se ha cuestionado si su consumo es saludable y cada vez hay más voces en contra. Lo cierto es que a día de hoy no se ha podido demostrar que sea perjudicial.
  • Stevia. La Stevia es un edulcorante 100% natural extraído de la planta con el mismo nombre. No está procesado y no tiene contenido calórico.

Si te vuelves a plantear la pregunta incial ¿azúcar, sacarina o stevia? seguro que ya lo tienes más claro y te costaría menos decantarte por uno u otro.

¿Es la Stevia el mejor edulcorante?

En los últimos años el consumo de stevia se ha disparado. Esto es debido a sus múltiples beneficios y su nulo contenido calórico. Al mismo tiempo han aparecido multitud de publicaciones y declaraciones de expertos que calificaban este edulcorante de casi milagroso. 

Es cierto que la stevia tiene muchos beneficios ya que se puede decir que agrupa lo mejor de la sacarina y del azúcar. Por un lado, no tiene calorías y por el otro, es totalmente natural. Pero, ¿es tan milagrosa como parece? Lo cierto es que no, y esto es porque muchas veces se confunden las propiedades de la planta con las de edulcorante que se extrae. Algunas de las propiedades de la planta son las siguientes:

  • Efecto antobiótico
  • Combate el estreñimiento
  • Reduce la ansiedad
  • Mejora la digestión

Junto con estas podríamos enumerar muchas más propiedades. Lo que ocurre es que la stevia es un edulcorante muy potente por lo que se toma en dosis muy pequeñas. Al ser cantidades tan mínimas es imposible que los beneficios de la planta sean absorbidos por el cuerpo humano. Es lo mismo que si tomamos unas gotas de zumo de naranja. Nuestro organismo no notará el impacto de vitamina C.

Con esto queremos decir que la stevia es un edulcorante buenísimo porque es natural y no aporta calorías. Lo que no hay que pensar es que estamos ante algo milagroso que al mismo tiempo que nos endulza el café nos va a ayudar a combatir enfermedades.

Escoger entre azúcar y sacarina.

No olvidar que nuestro organismo necesita azúcar

Parece que últimamente se ha realizado una campaña en contra del azúcar. Hemos llegado al punto de asociar azúcar a algo negativo y poco saludable. Lo cierto es que nuestro cuerpo necesita azúcar para desarrollarse y realizar sus funciones. Tan solo hay que saber darle su justa medida.

El azúcar es el alimento del cerebro y es necesario para la memoria, la capacidad de atención y el aprendizaje. Siempre será más sano que tomemos alimentos en azúcares como la fruta a tomarlos directamente como el azúcar de caña. 

Por otro lado, también hay que tener presente que la mayoría de los alimentos que consumimos llevan azúcar. No solo los dulces sino que también los salados. La próxima vez que vayas al supermercado lee los ingredientes de los productos que vayas a comprar. Verás la cantidad de azúcar que comes durante el día sin ser consciente de ello.