Bebidas isoosmóticas e hiperosmóticas para deportista

Carmen Horno 22 marzo, 2018
Es posible que hayas escuchado hablar de estos dos tipos de bebidas, hemos de saber cuando es preferible tomar una a la otra, según el esfuerzo físico que hayamos realizado en la actividad deportiva, sobre todo a nivel de intensidad

En artículos anteriores ya habíamos hablado sobre sobre las bebidas para deportistas que encontramos actualmente en el mercado. Hoy profundizaremos en las bebidas isoosmóticas e hiperosmóticas y en que momentos de la actividad física están indicadas.

Enfrentarse contra la deshidratación es el pan de cada día de los deportistas. Aunque a veces no tengan una sintomatología que les alerte de esta situación están continuamente en peligro. Hay una gran variedad de factores (muchos de ellos inherentes al deportista) que influyen en el proceso de deshidratación del deportista.

Podemos encontrarnos diferentes tipos de deshidratación:

Deshidratación hiperosmótica

Se produce cuando la pérdida de líquido de nuestro cuerpo contiene electrolitos en mayor proporción de la que se encuentra en nuestro organismo. Es decir nuestra orina y sudor están super-concentrados.

Puede producirse por una ingesta reducida de agua o por una pérdida no prevista de agua. La sintomatología depende del porcentaje de pérdida de agua. Puede ir desde la inquietud (10%) a la muerte (más del 40%)

Deshidratación isoosmótica

El líquido que excretamos por orina o sudor es isotónico, es decir, esta en igual proporción a la concentración de agua y electrolitos de nuestro cuerpo. Si sigue cursando la deshidratación durante la actividad, el deportista puede experimentar taquicardia y descenso de la presión arterial por disminución del volumen sanguineo

Deshidratación hipoosmótica

La pérdida de fluidos es a costa de agua prácticamente pura, con una mínima cantidad de electrolitos. La principal causa es por un aporte insuficiente de sodio (Na). Puede producir apatía, enturbiamiento de la conciencia y en casos extremos, coma.

Variabilidad de la deshidratación

Así que como veis, la deshidratación no es moco de pavo. Hay que tener en cuenta muchas variables, independientes al deportista para saber elegir entre una bebida hiperosmótica e isoosmótica.

Cuando nos enfrentamos a una competición o simplemente estamos en medio de un entrenamiento, las condiciones pueden cambiar de manera inesperada y el tipo de hidratación que teníamos prevista ha de cambiar considerablemente.

Por ejemplo, las condiciones atmosféricas pueden cambiar a un ambiente seco y caluroso, que propiciará la deshidratación hipoosmótica. El tipo de alimentación previo a la actividad, comidas muy saladas o especiadas facilitarán una deshidratación hiperosmótica.

Factores que intervienen

  • Características del ejercicio: intensidad, duración…
  • Predisposición a mayor secreción por glándulas sudoríparas
  • Condiciones ambientales: temperatura, humedad, viento…
  • Anatomía del deportista: ectomorfo vs endomorfo
  • Edad: mayor susceptibilidad en niños
  • Ropa
  • Capacidad de aclimatación a diferentes entornos
  • Entrenamiento: las personas no entrenadas pierden de media entre 0.5 y 1 litro de agua a la hora durante la actividad. Y las personas entrenadas hasta 3 litros a la hora.

“Créeme, la recompensa no es tan grande sin la lucha”

-Wilma Rudolph-

Bebidas hiperosmóticas

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Aunque pueda parecer una mezcla de agua con polvos químicos, consumimos bebidas hiperosmóticas de manera habitual. La soluciones que se caracterizan por ser hiperosmóticas, es porque la concentración de electrolitos es más alta que la que encontramos dentro de organismo.

Es decir, tenemos una bebida que contiene agua y sales minerales y glucosa diluidas en mayor cantidad que en nuestro organismo. Zumos de frutas, refrescos azucarados: Coca Cola, Nestea, bitterKas; bebidas energéticas: Redbull, Monster…

Bebidas isoosmóticas

La bebidas isoosmóticas nos aportan una concentración similar de agua y electrolitos a la que encontraríamos en una situación normal en nuestro organismo. Los ejemplos más conocidos en el mercado son: Powerade, Acuarius, y preparados de tiendas especializadas para que hagas tu propia bebida.

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Lo ideal es perder la misma proporción de agua y sales, en consonancia con lo que encontramos en nuestro organismo, situación en la que usamos las bebidas isotónicas. Aunque lo ideal, se da en pocas ocasiones.

¿Qué hacemos?

Si es cierto que durante la actividad física el deportista no tiene ni oportunidad ni medios para orinar ( quizás los que practican deporte en piscina, si el agua no se pone sospechosamente roja…). De modo que las sales que se pierden por sudor son mucho menores que las que se pierden por orina. Conclusión: durante el ejercicio, mejor bebidas isoosmóticas.

Por otro lado, tras el ejercicio, el deportista ha disminuido considerablemente sus depósitos de glucosa. La actividad gastrointestinal se ve alterada y no se toleran según qué alimentos y ya tienen acceso a servicios.

Así que, concluiríamos que después de la actividad es preferible una bebida hiperosmótica, con glucosa y sales como el potasio (K) y sodio (Na) para reponer las pérdidas. Aunque si el ejercicio ha sido de una intensidad moderada podría ser más que suficiente una bebida isoosmótica.

Carmen Horno

Estudiante de Dietética y Nutrición. Comer como placer y como profesión. Constancia y evidencia científica. La alimentación saludable te está buscando, déjame ayudarte a encontraros.

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