Beneficios de las almendras

Yamila Papa Pintor · 11 octubre, 2018
La semilla del árbol originario de Medio Oriente llamado Prunus dulcis, que es conocido como almendra, puede ser consumida de diferentes maneras: crudas, tostadas, cocidas, en leches vegetales o en aceites, entre otras

Todos los frutos secos son buenos para la salud, pero las almendras se llevan el premio a los más ricos y versátiles. Se trata de un alimento súper poderoso que se recomienda en deportistas por sus grandes aportes de nutrientes. Conoce cuáles son sus principales beneficios con este artículo.

Las bondades de la almendra

Es curioso que un alimento tan pequeño pueda contener tantos beneficios en su interior. Las almendras son uno de los frutos secos que no pueden faltar en nuestra dieta, ya sea que hagamos deporte o queramos bajar de peso o que estemos esperando un bebé.

La mayoría de las personas no saben que un puñado de almendras (unos 30 gramos) aportan 3.5 gramos de fibras, grasas saludables, seis gramos de proteínas, el 35% de la dosis diaria de vitaminas aconsejadas para los adultos, el 20% de magnesio y el 30% de manganeso.

Beneficios de comer almendras.

A diferencia de lo que se cree, este fruto seco no tiene muchas calorías y la mayoría de ellas ni siquiera son absorbidas por el cuerpo (es decir que se eliminan). Además, debemos indicar que nos aporta fósforo, cobre y vitamina B2.

¿Cuales son los beneficios de las almendras?

Con tal aporte nutricional es comprensible que las almendras sean consideradas un ‘superalimento’. Son muchos los beneficios de este fruto seco tan delicioso como para dejarlo de lado. Aquí te contamos algunos de ellos:

1. Energía inmediata

Su gran aporte de hidratos de carbono nos da el combustible que el cuerpo necesita para aquellas jornadas de lo más exigentes. Por eso, si tienes pensado ‘darlo todo’ en el gimnasio, te recomendamos que comas un puñado de almendras en el desayuno o a media mañana.

2. Antioxidantes de calidad

Una de las principales características de este fruto (un snack saludable cuando nos ataca el hambre o la ansiedad) es su propiedad antioxidante. ¿Qué quiere decir esto? Que tiene la capacidad para evitar el envejecimiento y la oxidación de las células. Por lo tanto, puede reducir o retrasar la aparición de enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Las almendras tienen mucha vitamina E -un potente antioxidante- cuya función es proteger las membranas celulares del organismo para que permanezcan jóvenes por más tiempo.

3. Corazón fuerte y sano

Aquellas personas que consumen almendras a diario tienen menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Esto se debe a que fortalecen las paredes de las arterias gracias a los aminoácidos que contienen.

Además, el magnesio de este fruto seco reduce la presión sanguínea y debido a sus ácidos grasos saludables puede disminuir el colesterol ‘malo’ en sangre.

4. Huesos y dientes reforzados

Otro de los beneficios de las almendras que debemos agradecer al magnesio (y también al fósforo). Si consumimos un puñado de estos ricos frutos a diario nuestros huesos estarás más fuertes, por eso se recomienda la ingesta en niños, adolescentes y ancianos. Su gran contenido de calcio previene la osteoporosis, típico de las mujeres en la menopausia.

5. Azúcar en sangre controlado

Aquellas personas que tengan diabetes pueden consultar con su médico para confirmar que las almendras son aptas para su consumo. Debido al magnesio -otra vez- pueden reducir el nivel de azúcar en sangre y mejorar la función de la insulina.

Si te parece que estos beneficios de las almendras no son suficientes como para comenzar a comerlas ahora mismo, te contamos algunos más: controlan la ansiedad, reducen el apetito, permiten bajar de peso, son buenas para las funciones cerebrales, refuerzan el sistema inmunitario, combaten los radicales libres y son perfectas para recuperarnos luego de hacer ejercicio.

Por todo esto, se merecen que les des una oportunidad y las consumas todos los días. Recuerda que solo basta un puñado a diario. También puedes probar añadirlas a tus licuados, jugos verdes y postres.

Y no te pierdas la deliciosa leche de almendras para beber con el café o el té! La puedes preparar tú mismo en casa (solo lleva almendras y agua) o conseguir en tiendas naturistas. No te arrepentirás, es muy versátil y sirve también para platillos salados.

Dyner, L., Batista, M., Cagnasso, C., Rodríguez, V., & Olivera Carrión, M. (2015). CONTENIDO DE NUTRIENTES DE BEBIDAS ARTESANALES A BASE DE ALMENDRAS. Actualización En Nutrición.