Beneficios del bicarbonato de sodio para mejorar el rendimiento

Francisco María García · 20 julio, 2018
El bicarbonato de sodio es uno de los elementos más polivalentes que se pueden encontrar en una despensa, debido a sus variadas posibilidades de uso

Asociado de forma tradicional con la repostería para elevar y dotar de suavidad las masas de bizcochos y panes, varios de los otros usos que tiene el bicarbonato de sodio son desconocidos. En la lista figuran sus propiedades para aumentar el rendimiento deportivo.

Este producto se encuentra como mineral en la naturaleza. La reserva más grande de trona, una de las fuentes más comunes de lo que también se conoce como carbonato ácido de sodio, se encuentra en Wyoming, Estados Unidos. Aunque es un recurso natural no renovable, el riesgo de que se agote todavía es muy lejano.

Lista de usos ‘comunes’

Además de sus propiedades de fermentación, la lista de usos comunes del bicarbonato de sodio es muy amplia. Desde producto de limpieza para el hogar o para remover el mal olor a muebles y prendas de vestir.

En la higiene doméstica, se utiliza el bicarbonato hasta para cepillarse los dientes, sustituir el champú o los desodorantes. También es usado con fines médicos para combatir infecciones urinarias o la hiperacidez gástrica.

Bicarbonato de sodio en el deporte

Uno de sus usos menos conocidos es la capacidad para aumentar el rendimiento deportivo. En algunas disciplinas como el ciclismo, puede llegar a marcar diferencias notables entre la victoria y la derrota, sin que hasta la fecha entre en la lista de sustancias prohibidas.

La clave está en que el bicarbonato de soda es un atenuante natural frente a la acidez. Incluso el propio cuerpo humano produce sus propias reservas de esta sustancia a través de los riñones; todo ello con la misión de disminuir la alcalinidad en los músculos.

El ácido láctico: el ‘enemigo’ a combatir

Este compuesto químico se genera en el cuerpo a raíz de un metabolismo glucolítico. Es decir: la descomposición de la glucosa sin presencia de oxígeno. Se presenta cuando se ejecutan ejercicios de mucha intensidad y corta duración. Como ejemplos: levantar pesas o correr a máxima potencia.

El ácido láctico empieza a acumularse en los tejidos musculares durante la actividad deportiva de larga duración y alta exigencia. Y eso se produce sin que el organismo disponga del tiempo suficiente para expulsarlo.

Todo ello trae como consecuencia la inhibición de las enzimas responsables de extraer la energía de la glucosa. También se impide a las fibras musculares asimilar el calcio, dando lugar a las siempre temidas contracciones. Todo este cuadro es lo que se conoce como fatiga.

¿Qué papel desempeña el bicarbonato de sodio?

La administración de bicarbonato de sodio disminuye el pH de la sangre. O lo que viene a ser lo mismo, el nivel de acidez. Esto crea un estado de equilibrio que facilita la expulsión del ácido láctico de los músculos, siendo asimilado y progresivamente reducido dentro del torrente sanguíneo.

Contraindicaciones

Para muchas personas, la primera dificultad que presenta la ingesta del bicarbonato de sodio de la manera ‘tradicional’, está en su sabor. Es muy  ácido, además de muy salado, tanto como para convertirse en un vomitivo instantáneo.

Pero más allá de los problemas con el sentido del gusto, su consumo puede producir malestares de orden gástrico e intestinal, lo que significa náuseas, vómitos y diarreas. Si se exceden las dosis recomendadas, aumentan los riesgos de alcalosis metabólica, un cuadro muy peligroso producido por un aumento desmedido del pH en la sangre.

Otro de sus efectos negativos es que aumenta las probabilidades de problemas de hipertensión arterial. De esta forma, las personas que padezcan de insuficiencia renal solo pueden hacer uso de este componente bajo estricta supervisión médica.

¿Merece la pena el bicarbonato de sodio en el deporte?

El uso del bicarbonato de sodio como herramienta para mejorar el rendimiento deportivo no es una discusión nueva. Los primeros estudios datan de principios del siglo XX.

Si bien las propiedades de este compuesto no están en discusión, su relativamente amplia lista de contraindicaciones es lo que no termina de convencer a muchos deportistas.

Hay quienes sostienen que la cafeína tiene los mismos efectos positivos que el bicarbonato, sin la presencia de prácticamente ninguno de los puntos en contra. Agregando además que su consumo es mucho más placentero; bastaría una taza (con azúcar y galletas de manera opcional, por puro gusto) dos horas antes del ejercicio.