Cómo afectan los suplementos a nuestro cuerpo

Yamila Papa Pintor · 29 septiembre, 2018
El público consumidor de suplementos oscila entre los 17 y los 30 años y son más los hombres que las mujeres quienes eligen estos complementos, con el objetivo de lucir un cuerpo más musculado y ‘marcado’

Si has comenzado un entrenamiento en el gimnasio probablemente te llamen la atención esos grandes botes de brillantes etiquetas que están expuestos en recepción o a la entrada del establecimiento. Estos suplementos tan populares entre los fisicoculturistas afectan a nuestro organismo de diferente manera. ¿Cómo? En este artículo te lo contamos.

Los suplementos deportivos: ¿son necesarios?

Esta pregunta tiene diferentes respuestas, según a quién sea dirigida. Por un lado encontramos a los acérrimos defensores de esos polvos o tabletas ‘mágicos’ -sobre todo los que se dedican a levantar pesas- y por el otro aquellos que afirman que se trata de un problema más que una solución debido a sus múltiples efectos secundarios.

En muchas ocasiones no se tienen en cuenta las dosis o los ingredientes al incorporar este tipo de productos. Una ingesta incorrecta -sea excesiva o deficiente- puede traer consigo varios problemas de salud.

Suplemento pre-entrenamiento para mujeres.

Incluso se convierte en una adicción: al dejar de consumir estos complementos el cuerpo ‘vuelve a foja cero’ y parece que no se hubiese levantado siquiera una mancuerna de un kilo en la vida.

Es necesario ponerse serios en este aspecto ya que los efectos secundarios de este tipo de productos pueden ser graves e irreversibles: fallos en los riñones (que llevan a necesitar diálisis o hemodiálisis a futuro), problemas hepáticos (debido a que el hígado no puede procesar las sustancias que recibe) o disfunciones sexuales son solo algunos de ellos.

Complementos y proteínas: ¿benefician o perjudican?

Las proteínas son una de las opciones que tenemos disponibles dentro de los complementos deportivos, y también de las más consumidas. La presentación habitual es en comprimidos aunque también se pueden ingerir como batidos. En este último caso además se convierten en una colación o ingesta previa o posterior al entrenamiento y hay de diferentes sabores (fresa, vainilla, chocolate, etc).

Básicamente las proteínas actúan en el cuerpo generando tejidos y ayudan en el crecimiento de la masa muscular y la reducción de la grasa o tejido adiposo. Sin embargo, no todo es ‘color de rosas’ como se dice popularmente, ya que estos complementos pueden provocar hipertrofia en las células musculares debido a un crecimiento anómalo en los músculos.

Ahora bien, ¿la única opción para estar musculado es tomar este tipo de proteínas? Los especialistas indican que no, ya que dentro de la alimentación habitual es posible hallar este nutriente: la pechuga de pollo es el ejemplo más claro.

Lo que sucede en el caso de consumir proteínas naturales (o al menos no 100% artificiales) es que los resultados tardan en llegar y son casi efímeros. En cambio los que ingieren complementos notan la diferencia a los pocos días. Eso sí, hay que tomar batidos o pastillas a diario para que todo lo conseguido se mantenga.

Entre los deportistas son habituales la proteína Whey -extraída del suero de la leche- y los aminoácidos ramificados, los cuales permiten recuperar la masa muscular y formar músculo. El mayor problema de ambos complementos es que contienen ingredientes ‘contaminados’, es decir sustancias dopantes o peligrosas como por ejemplo la fibrina, que estimula el sistema nervioso central.

Proteína Whey.

Los riesgos de los complementos

Aunque te digan lo contrario, los complementos deportivos en forma de batidos o pastillas son riesgosos para la salud, principalmente a nivel renal, cardiovascular y óseo. Con su ingesta, el ácido úrico aumenta, el hígado y los riñones no pueden realizar su trabajo correctamente, el cuerpo se llena de toxinas y los vasos sanguíneos se dañan (de manera irreversible en muchos casos).

Esto no es todo ya que como existen sobrecargas renales, hepáticas y sanguíneas, la hipertensión, las taquicardias y los infartos de miocardio son más frecuentes a temprana edad. A su vez hay alteraciones en la matriz proteica de los huesos y eso conduce a una descalcificación y a una mayor propensión a las roturas y fisuras.

Si estás pensando en consumir complementos deportivos porque los has visto en el gimnasio o alguien conocido los ingiere, te recomendamos que te asesores bien con un médico o un nutricionista.