Consejos para cocinar con alcohol

Jorge Camon · 13 mayo, 2018
Lo bueno de cocinar con alcohol, es que no hace falta demasiada cantidad para que el alimento coja sabor, sino que con unas pocas gotas es suficiente

Siempre se ha utilizado alcohol para cocinar, ejemplo de ello son los franceses e italianos que preparan estofado con vino, los ingleses dejan macerar la carne de vaca en cerveza o en sidra y los chinos que dejan macerar la comida en vino de arroz.

A la hora de cocinar, hay que saber qué alcohol utilizar, ya que un vino tinto convertiría una salsa blanca para pescado en un color rosado desagradable para el consumidor, por lo que habría que utilizar vino blanco.

Cocinar con alcohol: diferentes tipos

Vino

El vino es, sin lugar a dudas, el alcohol más utilizado a la hora de cocinar. Toda la vida se ha usado el vino tinto para platos de carnes pesadas, mientras que el vino blanco se ha usado tanto para pescado, pollo, cerdo y ternera.

Cocinar con vino.

No hay que utilizar el mejor vino del mundo para cocinar con alcohol, pero sí es cierto que cuanto mejor sea el vino, mejor sabrá el alimento cocinado, ya que un vino ácido y con poco sabor, no aportará beneficios a la receta.

Podemos utilizar algún truco como el de guardar el vino que queda en el fondo de diferentes botellas y juntarlo en un una más pequeña, ya que el aire aumenta la acidez. Podemos mezclar diferentes vinos, sobre todo para la elaboración de guisos.

  • El jerez puede utilizarse con pollo, carnes de caza, sopas… con todo tipo de alimentos, ya que los dulces o las natillas también mejoran considerablemente con una pequeña cantidad de jerez.
  • El oporto va bien para las carnes de caza y sobre todo, para todas las frutas existentes, el melón y los albaricoques son alimentos que mejoran mucho.
  • El vermú blanco seco puede sustituir al vino blanco, pero es necesario utilizarlo en una menor cantidad y completarse con agua.
  • El marsala es conocido por utilizarse principalmente en dulces y en pasteles de carne.

Diferentes licores

Las bebidas destiladas son más fuertes que el vino, por lo que no se emplean tanto a la hora de cocinar con alcohol. Lo más destacado es la utilización de aguardiante para conservas, así como el uso de licores de naranja para completar una sabrosa mousse de chocolate.

Para una macedonia de frutas, también existen algunos trucos con los que se conseguirá aumentar el sabor, como pueden ser unas gotas de licor de albaricoque o de cualquier otra clase de licor. También podemos mejorar el sabor de un suflé dulce, debido a que su sabor es un poco soso, algo que cambia radicalmente al añadir algún licor.

Para cocinar con alcohol.

Existen licores que no pensarías utilizar en cocina, como puede ser el anís, que añadido a los suflés salados o platos con pescado, le proporcionan un regusto agradable y nuevo, ya que recuerda al hinojo o al cilantro. Otro ejemplo, es el de añadir unas gotas de licor de café a un helado de chocolate, debido a que se produce una mezcla de dos sabores deliciosos.

Cerveza y sidra

La cerveza se ha utilizado desde la antigüedad en Inglaterra, y sigue utilizándose en la cocina europea sobre todo acompañando a la carne de caza. El pollo a la cerveza también es una receta muy consumida actualmente gracias a su sabor envidiable.

La sidra se utiliza mucho en Francia, sobre todo en Normandía, para sustituir al vino en la cocina. En alimentos como el pollo, la ternera y el pescado queda genial, pero principalmente en el cordero, ya que es capaz de realzar su sabor tan delicado. Además, puede utilizarse en las macedonias de fruta.