El desayuno de los deportistas

Francisco María García · 31 octubre, 2018
Para combatir el gasto energético propio del deporte necesitamos ingerir los nutrientes necesarios desde la primera hora del día; conoce como debe ser un desayuno para deportistas

Los deportistas saben lo difícil que puede ser tomar un desayuno completo, nutritivo y balanceado antes de entrenar. La primera comida del día debe ser energizante, nutritiva pero poco pesada para no inhabilitarnos en medio de la actividad física. Improvisar en el desayuno puede representar un quebradero de cabeza para los atletas.

Pero con organización y disciplina se pueden afrontar los entrenamientos, competiciones y demás días sin perder el acondicionamiento físico. Los días en donde se predicaba el ayuno antes del deporte matutino parecen haber terminado.

El desayuno antes del entrenamiento

El desayuno matutino es la comida más importante del día, especialmente para los deportistas. Esta primera comida adquiere mayor significado cuando entendemos que un competidor necesita un 50% más de calorías en comparación a un hombre con una actividad normal. Este porcentaje puede variar según la disciplina y esa apreciación hemos de tenerla en cuenta.

Evidentemente, desayunar antes del entrenamiento solo debe implicar energizarnos de forma muy ligera. Y orientar este desayuno hacia el tipo de alimentos que nos proporcionará lo necesario es la clave del asunto. Por eso, hoy en día se habla de los alimentos del deportista: huevos, leche, café, frutos secos, yogurt, etc.

En el día a día del deportista, al tener que hacer desayunos tan limitados, es difícil pensar en la realización de uno solo que sea completo. Eso y la propia dinámica del acondicionamiento muscular, nos exigirán abordar un modelo alimenticio que nos prepare para las exigencias del entrenamiento y de la posible competición.

Todo depende del tipo de deporte

No es lo mismo hacer un entrenamiento de fútbol, baloncesto o béisbol, que por ejemplo uno para la natación. Hacer natación sumergidos conlleva más riesgos para la salud si hacemos una comida pesada, y eso exigirá una alimentación líquida. Por ello, los nadadores suelen evitar los alimentos sólidos.

No ocurre lo mismo, por ejemplo, en el levantamiento de pesas. Una dieta líquida sería contraproducente y el organismo desfallecería, pero por falta de energía. Claro que, de igual forma, un desayuno muy pesado puede ir en detrimento de la rutina de ejercicios.

En el atletismo el mantenimiento de una figura delgada y la definición muscular parecen ser asuntos difíciles de mantener. Pero a su vez, los corredores deben tener fibra, carbohidratos y grasas para afrontar las carreras.

Los efectos de la fibra en el deporte.

Un desayuno tempranero

Hay quienes insisten en que el problema no solo es la pesadez del alimento, sino el tiempo que tenemos para digerirlo. Más allá de la perspectiva, es evidente que el proceso digestivo es el inconveniente central. Por eso, las personas que entrenan 30 minutos después de comer, ingieren comidas fáciles de digerir.

Pero si tenemos tiempo entre el desayuno y el entrenamiento, las cosas son diferentes. De igual forma, los días en que no hay prácticas el hábito alimenticio no tendría que ser tan estricto, al menos que el deportista se encuentre en un régimen especial por algún sobre peso.

De resto, lo común es que el mismo entrenamiento sirva para quemar la grasa que se acumule. Durante los días de descanso, se pueden tomar algunas licencias sin caer en la exageración y las grasas saturadas.

El desayuno americano: un ejemplo de comida para deportistas

Quitando el tocino frito, las tostadas con huevo, mantequilla y un vaso de leche son una muestra del desayuno ideal. Claro que un deportista tendría que agregar otros complementos como batidos y un puñado de frutos secos; estos últimos productos son de pequeño tamaño, pero tiene una aportación energética increíble.

Tostadas saludables.

Tomar fruta ligera también es recomendable para complementar las vitaminas y proteínas necesarias para competir. En este sentido, hay que entender algo fundamental: el desayuno define la carga energética diaria.

Como vemos, el desayuno americano tiene el tipo de ingredientes que necesitan los deportistas. Una gran carga de vitaminas, carbohidratos y minerales son contenidos en pequeñas dosis. Eso es bueno para una buena digestión y también para una práctica óptima del entrenamiento.

Haz dos desayunos y triunfa

Si la comida antes del entrenamiento es justo la suficiente, lo correcto es hacer una segunda comida a media mañana. Esto casi siempre será beneficioso porque contribuirá a la recuperación de los músculos y del organismo entero.

El segundo desayuno puede ser un carbohidrato no pesado, y algo hecho a base de maíz o trigo, acompañado de algún lácteo, será más que suficiente. Esta pequeña estación alimenticia nos ayudará a recuperarnos y nos permitirá aguantar hasta el almuerzo.