El kéfir y sus propiedades

Jorge Camon 21 julio, 2018
Los granos de kéfir, formados por cultivos de levadura y bacterias lácticas, son de color blanco con un aspecto similar al de la coliflor

El kéfir es una bebida fermentada de aspecto similar al yogur, este nombre es el que se le da tanto al conjunto de microorganismos que se utiliza para elaborarlo, como a la propia bebida.

Para obtener la bebida, añadimos los granos de kéfir a la leche de vaca o de cabra y los microorganismos actúan fermentando los azúcares de la leche hasta dar lugar a la bebida, se estima que el tiempo de fermentación es de unas 24 horas.

Una vez finalizado el proceso, es posible retirar los granos para usarlos de nuevo y obtener más kéfir. Esta bebida tiene un sabor parecido al yogur, pero con una consistencia más líquida y puede elaborarse con leche, agua e incluso té.

Beneficios del kéfir

Problemas digestivos

Es una alimento probiótico, por lo que contiene microorganismos vivos que se alojan en el intestino y ayudan a mantener el equilibrio de las bacterias intestinales.

Por esto puede ser eficaz para combatir algunos problemas digestivos como la diarrea, el síndrome de intestino irritable , infecciones provocadas por diversas bacterias, etc.

Preparar kéfir en casa.

Osteoporosis y salud ósea

Esta bebida elaborada con leche rica en grasa, es una fuente excelente de calcio y vitamina K2, ambos nutrientes esenciales para mantener una buena salud ósea y retrasar el desarrollo de la osteoporosis.

Además, puede aumentar la absorción de calcio de las células de los huesos, lo que aumenta la densidad ósea y ayuda a prevenir las fracturas.

Infecciones bacterianas

También tiene un probiótico único, el Lactobacillus kefiri, que es capaz de impedir el crecimiento de bacterias dañinas como la como la H. Pylori, la Salmonella y la E. coli.

Por último, contiene un hidrato de carbono conocido por sus propiedades antibacterianas: el kefiran.

Intolerancia a la lactosa

Además, contiene bacterias del ácido láctico que convierten la lactosa en ácido láctico. También contiene enzimas que contribuyen a la descomposición de la lactosa; por eso, las personas intolerantes a la lactosa no suelen tener problemas a la hora de tolerarlo.

Por otro lado, y como ya he mencionado anteriormente, es posible producirlo con otros líquidos que no sean leche (zumo de fruta, té, agua de coco…), por lo que también existe la posibilidad de tomar kéfir 100 % libre de lactosa.

Cáncer

Algunos estudios realizados con tubos de ensayo han demostrado que el kéfir puede inhibir el crecimiento de células cancerosas.

Los probióticos presentes en el kéfir pueden reducir la formación de compuestos carcinógenos e inhibir así el crecimiento de tumores .

No obstante, aún es necesario llevar a cabo estudios en humanos para determinar si el kéfir es realmente eficaz contra el cáncer.

Cómo elaborar kéfir casero

Aunque es fácil encontrar kéfir de calidad en los supermercados, es tan fácil de elaborar la receta, que merece la pena hacerlo en casa. Para ello vamos a comentar a continuación los ingredientes que necesitas y como elaborar la receta.

Ingredientes:

  • Una o dos cucharadas de granos de kéfir
  • Un recipiente con tapa
  • Dos tazas de leche

Los pasos a seguir para su elaboración serán los siguientes:

  • Colocaremos los granos de kéfir en un bol con leche sin llegar a llenarlo del todo, y dejamos algún centímetro libre.
  • Depende de cómo te guste, si lo quieres más espero, podrás añadir crema rica en grasa.
  • Después solo tendrás que taparlo y dejarlo reposar durante al menos 12-36 horas a temperatura ambiente.
  • Ve mirándolo de vez en cuando, y cuando empiece a tener consistencia grumosa, suelta el líquido para separar los granos de kéfir de la bebida.
  • Ya tienes tu propio kéfir casero listo para tomar, aunque si lo prefieres fresquito puedes meterlo un rato al frigorífico y así consumirlo después.
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