¿Es buena la leche antes de hacer ejercicio?

Yamila Papa Pintor · 13 octubre, 2018
Puede que lo tengamos como rutina, pero beber leche antes de realizar ejercicio puede no ser la opción más recomendable pese a sus virtudes como complemento en el deporte

Algunos afirman que los lácteos previos al entrenamiento son grandes fuentes de proteínas y ayudan a conseguir buenos resultados. Otros indican que la leche debe ser consumida posterior al ejercicio para evitar sentirse ‘pesado’ y dar todo en el gimnasio. Entérate cuál teoría es la más acertada en el siguiente artículo.

Consumir leche antes de ejercitar

Primero hablaremos de la corriente que afirma que beber leche antes de hacer ejercicio es lo adecuado. Esto se debe a que como cualquier lácteo proporciona una buena cantidad de proteínas, ideales para poder rendir más en el gimnasio o si ejercitamos en casa.

Tanto la leche como el yogur son una gran fuente proteica de valor biológico, y son una alternativa natural a los famosos batidos de proteínas sintéticas (los que se preparan con un polvo y agua). La caseína y el lactosuero son fundamentales para cuando entrenamos y… ¡los lácteos los ofrecen!

Fuentes de calcio naturales.

 

Por otra parte, se trata de un producto formado en gran parte por agua, por lo cual favorece la hidratación previa al ejercicio, la cual se debe complementar con líquidos durante y después de la rutina.

Podríamos decir entonces que la leche cumple con dos funciones muy importantes para un deportista: la alimentación y la hidratación. Por lo tanto, sirve para aumentar el rendimiento deportivo y conseguir nuestros objetivos.

El aporte de proteínas previo al entrenamiento nos puede servir para estimular la síntesis proteica de los músculos y reducir la degradación de las fibras. Esto significa que por un lado ayudan a tener más fuerza y resistencia y por el otro que aceleran el proceso de recuperación posterior al ejercicio.

Ya que al beber leche estamos ingiriendo también azúcares que van directo a la sangre, aumentaremos nuestra resistencia física.

Además, con un batido de leche y fruta unas horas antes de ir al gimnasio nos dará todo lo que necesitamos en cuanto a nutrientes se refiere. Así es, ya que nos aporta (además de proteínas) vitaminas A, B2, B12 y D y calcio.

Consumir leche después de entrenar

En la esquina opuesta del ‘ring’ (hablando en términos boxísticos) nos encontramos a aquellos que afirman que beber leche después del ejercicio es lo más acertado. ¿Por qué? Básicamente porque se trata de un alimento que tarda bastante en ser digerido y que estimula al organismo a producir mucosidad, que pueden evitar un buen rendimiento deportivo.

Tomar proteínas de suero de leche.

En conjunto con lo que se indicaba entre los adeptos a consumir lácteos previos a ejercitar, esta corriente a favor de la ingesta posterior afirma que es un buen alimento si se quiere recuperar los músculos.

A su vez, la leche es una alternativa más recomendada si se bebe después de entrenar que como aperitivo previo al ejercicio, porque permite recuperar los líquidos y las reservas de hidratos de carbono perdidos.

Tampoco debemos dejar de lado el hecho de que algunas personas tienen problemas para digerir la lactosa y eso los hace sentir ‘pesados’ durante varias horas tras el consumo. Este es otro motivo por el cual sería más recomendable beberla después de hacer ejercicio y no antes, si se quiere rendir más o evitar náuseas y vómitos.

En definitiva, el problema no radica en la leche en sí, sino en otras cuestiones como pueden ser las cantidades (no es lo mismo media taza que un litro) y el tiempo entre la ingesta y el ejercicio. Si quieres aprovechar las bondades de los lácteos para entrenar mejor e hidratarte previamente, te recomendamos que consumas leche al menos dos horas antes de ir al gimnasio.

Debes tener en cuenta que muchos de los nutrientes conseguidos ya no estarán disponibles cuando termines la rutina, por lo tanto, para aprovechar las bondades post entrenamiento te conviene una segunda ración de leche pasada como mínimo una hora del esfuerzo físico.

Y si sientes que este alimento es demasiado pesado o que te deja en un estado de letargo luego de ingerirlo, entonces sería mejor que dejes su consumo para cuando regresas a casa después de hacer ejercicio. De esta forma, te recuperarás más rápido, te hidratarás y aprovecharás sus beneficios sin indigestión de por medio.

Cribb, P. (2011). Las proteínas del suero de leche de los estados unidos y la nutrición en los deportes. Research Scientist, BioDeakin, Deakin University.