Pectina: qué es y su relación con el ejercicio físico

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 29 marzo, 2019
Cuando hablamos de la pectina, nos estamos refiriendo a un nutriente encontrado en las comidas y que nos permite entrenar mejor. ¿Dónde lo conseguimos? Principalmente, en frutas como la manzana.

Probablemente hayas oído hablar de la pectina y te puedes haber preguntado de qué se trata. Básicamente, es una sustancia muy importante para nuestro organismo, sea que hagamos ejercicio o no. Entérate más en el siguiente artículo.

Pectina: qué saber sobre ella

La pectina es una sustancia que aporta muchos beneficios al cuerpo. Se encuentra presente en todas las frutas —principalmente en la manzana, naranja y uva— y muchos vegetales —entre ellos la zanahoria, el pepino y el tomate—.

Está considerada como un tipo de fibra, debido a que sus funciones son muy similares. Si bien no aporta ningún nutriente en particular, nos ayuda a eliminar las toxinas y los residuos que se encuentran en el organismo. Por ello, se dice que la pectina es un gran aliado para que el cuerpo se mantenga en buenas condiciones.

Otro de los beneficios de esta sustancia es que ayuda a eliminar el colesterol malo al absorber los jugos que segregan tanto el hígado como la vesícula durante la digestión. Si no consumimos suficiente pectina, los líquidos digestivos son reabsorbidos por el organismo.

Además, podemos hablar de propiedades adicionales de la pectina, tales como:

1. Ayuda a bajar de peso

Como se encarga de absorber azúcares y grasas, es habitual que se indiquen alimentos ricos en pectina cuando estamos haciendo una dieta para adelgazar.

2. Contribuye a aumentar la sensación de saciedad

En relación a lo anterior, si consumimos frutas o verduras con pectina, nos sentiremos saciados por mucho más tiempo. ¡Perfecto para no tentarnos entre comidas!

3. Regula la presión arterial

No solo la pectina ofrece ventajas al reducir el colesterol, sino que este polisacárido tiene también la capacidad de elevar la excreción de ácidos biliares y, de este modo, reducir la presión arterial. Por este motivo, se recomienda para personas con hipertensión.

El zumo de naranja contribuye a la mejora de las defensas por su contenido en vitamina C,

4. Normaliza el funcionamiento del intestino

Si tienes problemas de estreñimiento o de diarrea, debes consumir las frutas que más pectina ofrecen. Es que esta sustancia se encargará de mejorar el tránsito intestinal y regularizar las deposiciones.

¿Todos pueden consumir grandes dosis de pectina? La cantidad recomendada por día es de 15 gramos (en adultos). No se aconseja una ingesta mayor en niños ni en mujeres embarazadas, tampoco en personas con hipersensibilidad o alergias.

La pectina y el ejercicio

Las frutas son grandes aliadas de las personas que practican ejercicio, eso no es ninguna novedad. También son recomendadas para aquellos que realizan dietas para adelgazar o reducir el colesterol. En el caso puntual de las manzanas, una de las frutas más saludables, su aporte de pectina no nos pasa inadvertidos.

Esta fibra es necesaria en los deportistas, tanto amateurs como de élite, ya que les ayuda a rendir más durante los entrenamientos o competencias. Por eso, los entrenadores les aconsejan comer ciertas frutas antes de las sesiones, principalmente las anaeróbicas; es decir, las actividades que incluyen levantamiento de peso.

La pectina actúa como un gran energizante natural que nos puede ayudar a ‘darlo todo’ en una clase de cardio o aeróbica, sin importar cual sea. Muchas veces, nos falta el combustible necesario para cumplir con los ejercicios y no sabemos a qué se debe… ¡quizás no tengamos la cantidad suficiente de este nutriente!

Si bien aporta cierta saciedad, lo cierto es la pectina no te genera esa sensación de pesadez que te impide hacer ejercicio. Entonces, tendrás el estómago ‘ocupado’ haciendo la digestión, pero esta será ligera en comparación a aquella que debe realizar cuando comemos de forma copiosa.

Relación entre pectina y entrenamiento

Sacar provecho de este nutriente es tan simple como comerse una manzana (entera o en un batido) una hora antes de entrenar. Te recomendamos que sea orgánica, ya que esta fruta es una de las más ‘contaminadas’ por pesticidas y demás químicos nocivos para la salud.

Manzana y nueces, una merienda saludable, que nos aportará además una buena dosis de pectina.

Aunque no lo creas, una ‘simple’ manzana —mejor si la comes con cáscara— te dará la energía que necesitas para cumplir con toda la rutina. Además, evitará que, al terminar la sesión, tengas un hambre voraz que te lleve a comer cualquier cosa y en grandes cantidades.

Durante cierto tiempo, la pectina que has incorporado estará digiriendo azúares e impidiendo que se metabolicen y aumente la grasa corporal.

En último lugar, la pectina actúa también en los músculos. Por lo tanto, si tu objetivo es ganar masa muscular y estar más ‘marcado’, no puedes dejarla de lado. Inclúyela en tus batidos y comidas antes y después de entrenar y verás los resultados.

  • Mamani Crispin, P. L., Ruiz Caro, R., & Veiga, M. D. (2012). Pectina: Usos farmaceúticos y aplicaciones terapéuticas. Anales de La Real Academia Nacional de Farmacia.