La cafeína en el deporte

Francisco María García · 20 septiembre, 2018
No es extraño combinar la cafeína con el deporte, ya que puede ayudarnos a mejorar los resultados y disminuir la sensación de cansancio, pero también hemos de conocer hasta que punto influye de forma positiva

Existe mucha costumbre de tomar café para estudiar o trabajar pasada la media noche. Pero… ¿sabías que esta bebida no solo estimula tu cerebro sino también tu capacidad corporal? Aunque no lo creas, existe un espacio para la cafeína en el deporte.

Despertando al organismo

Se ha hablado y escrito mucho sobre los efectos estimulantes del café. Todos sabemos que tomar una taza nos puede mantener despiertos incluso si previamente teníamos mucho sueño. Evidentemente, este efecto ocurre debido a una estimulación del sistema nervioso.

Esta estimulación por la ingesta de café no solo logra inhibir la sensación de somnolencia. De hecho, todo nuestro organismo responde a esta excitación proveniente de las diversas terminales nerviosas. Básicamente, nuestro cuerpo entra en alerta y esto mejora sus respuestas.

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A consecuencia de esta estimulación, el rendimiento deportivo se incrementa. Si lo analizamos con detenimiento, un deportista practica entre otras cosas para tener respuestas más rápidas a ciertos estímulos. Añadido a esto, la cafeína activa y esto mejora la resistencia en medio del ejercicio.

Células y cafeína: así trabajan

La efectividad de la cafeína es inmediata y esto se debe a su capacidad de ser absorbida rápidamente por nuestro organismo; esta sustancia se distribuye rápidamente por todas las células. Tan solo una hora después a su consumo, sus niveles aumentan dentro de nuestra sangre.

En la práctica observamos que algunos deportistas complementan su desayuno con una bebida de café o chocolate. Se trata de aprovecharse de los beneficios de la cafeína.

En la actualidad se conoce la relación que existe entre la cafeína y nuestros procesos metabólicos. La ingesta este producto alimenticio eleva la frecuencia cardíaca y el bombeo de la sangre; a su vez, esto incrementa los niveles de calor en el cuerpo con lo que se favorece la quema de calorías.

De esta forma, ya no hablaríamos de solo estimularnos: la formación muscular se favorecería en alguna medida. En la práctica aún faltan mucho estudios para entender en su totalidad, la relación entre la actividad física y los productos con cafeína. Lo que es cierto es que se trata de una sustancia que causa dependencia.

La cafeína en el deporte: ayuda ergogénica

Hay algunos factores a través de los cuales la cafeína produce un incremento en el rendimiento del deportista:

  • Aumento del metabolismo de carbohidratos exógenos: esto contribuye a la quema de calorías que están de sobra. La tonicidad muscular es favorecida en algún nivel debido a este efecto.
  • Incremento de la oxidación de los ácidos grasos: esto solo puede significar quema de grasa y la elevación del metabolismo. Nuevamente, se trata de un gran paso para la construcción muscular.
  • El aumento de los niveles de adrenalina: un incremento de cafeína mejora nuestra respuesta inmediata en medio del ejercicio y nos permite superar la fatiga con mayor facilidad.
  • Disminución del potasio intersticial: esto ocurre directamente en los músculos. La sensación de fatiga se retrasa, lo que equivale a una mayor eficiencia y resistencia en la ejecución.
Efectos positivos de la cafeína sobre el entrenamiento deportivo

También hay efectos secundarios negativos

El consumo controlado de la cafeína en el deporte no debería traer mayores problemas. De hecho, el café y las bebidas de chocolate están permitidas y se encuentran regularizadas en nuestra cultura. Sin embargo, los excesos siempre son malos. Comenzando una realidad incuestionable: esta es una sustancia que crea dependencia.

Hy otros efectos producto de su consumo excesivo: mareos, problemas digestivos, aumento de la presión arterial y dolores gastrointestinales. También se deben incluir jaquecas y algunas deficiencias motoras, lo cual va en detrimento de las capacidades intelectuales y deportivas.

A la larga, la dependencia con respecto a este producto alimenticio puede generar un efecto contrario. Por eso, existe una opinión en oposición a la ingesta de productos como el café, de forma previa a la realización de rutinas físicas. A esto debemos sumar que no todos los organismos asimilan de igual forma la cafeína.

La cafeína en el deporte: ¿cuánto podemos consumir?

Todo dependerá de la capacidad que tenga cada persona. La ingesta de unos 100 mg antes del entrenamiento puede ser más que suficiente para aquellas personas que no están acostumbradas a esta sustancia. Esto les permitirá sentirse activos, estimulados y con una mejor respuesta nerviosa.

En caso de que ya estemos familiarizados con bebidas como el té, el café o alimentos como el chocolate, unos 200 mg sería la cantidad recomendada. En líneas generales, se aconseja un consumo de 4 mg y 8 mg por cada kilogramo de peso corporal. La decisión de utilizar o no la cafeína en el deporte quedará por cuenta de cada deportista.