La importancia de la vitamina D en el rendimiento muscular

Francisco María García · 9 febrero, 2018
La vitamina D contribuye en gran medida a una dieta saludable, que evite lesiones y nos ayude a desarrollar nuestro cuerpo con total normalidad

Siempre se habla del protagonismo que tienen las vitaminas B en el crecimiento muscular, pero muchas personas ignoran la importancia de la vitamina D. La llamada ‘vitamina antirraquítica’ tiene mucho que ofrecer a la construcción de nuestro cuerpo deseado.

Según algunas posturas científicas, el déficit de esta vitamina está asociado a la ocurrencia de lesiones. A su vez, su absorción contribuiría al rendimiento muscular y el mantenimiento de la estructura ósea de los seres humanos.

Conociendo más sobre la importancia de la vitamina D

La vitamina D es un heterolipido natural que pertenece a la categoría de los esteroides. Algunos hallazgos científicos han demostrado que este componente cumple un rol fundamental en la absorción de calcio en el intestino. Y esto explica su influencia en el mantenimiento de los huesos.

En el campo de la medicina se le conoce como ‘la vitamina antirraquítica’. Esto se debe a su capacidad de evitar la aparición del raquitismo, aún en situaciones de precariedad y desnutrición. De alguna forma, la misma incrementa la eficacia nutricional ante la falta de insumos alimenticios.

Pero sus efectos también son positivos en medio de una dieta saludable y actividad física constructiva. El principal problema radica en su absorción, la cual ocurre en medio de un proceso que puede ser difícil de entender.

El sol: la clave para la obtención de la vitamina D

Solo existen dos formas de captar este nutriente. La primera es mediante la simple exposición de la piel a los rayos UV del sol. Este contacto permite la transformación del colesterol, el cual regula funciones como la absorción de calcio y fosforo.

Pero también podemos captar este heterolipido mediante la ingesta de algunos alimentos. Por ejemplo, productos marinos como el aceite de hígado de bacalao, el salmón, el arenque y las sardinas lo tienen en altas dosis. La leche y el huevo también lo conservan en cantidades considerables.

Al ser un proceso natural tan imperceptible, es normal que las personas ignoren o subestimen su importancia. Pero aunque silencioso, este proceso bioquímico es vital en los seres humanos. Y según la evidencia científica mejora la constitución y el trabajo de los músculos.

La importancia de la vitamina D.
Podemos encontrar la vitamina D en multitud de alimentos frescos.

La importancia de la vitamina D a nivel muscular

Esta sustancia tiene un papel central al facilitar la infiltración de grasa en los músculos, un proceso al margen de la acumulación de lípidos propios del sobrepeso; además, tiene una influencia clara en el crecimiento.

A su vez, el enriquecimiento del musculo produce mayor eficacia en la actividad física. Añadido a esto, la vitamina D en sangre permite acelerar la recuperación muscular luego de una lesión; huesos y músculos son protegidos y fomentados por este nutriente.

Para un rendimiento físico máximo, lo correcto es albergar niveles superiores a los 40 y 50 ng/ml en sangre. Para darnos una idea, la ingesta de un huevo puede darnos el 10% del contenido necesario; por ello se debe optar por otras fuentes como el pescado y la exposición controlada al sol.

Una mirada desde la actividad física

Si esta sustancia es capaz de mejorar nuestro esta muscular en medio de lesiones, entonces su potencial deportivo podría ser invaluable. Su aporte en los ejercicios anaeróbicos es notorio, porque nos ayuda a la recuperación del musculo estresado. Recordemos que el crecimiento de musculatura parte del rompimiento y restitución de sus tejidos.

La importancia de la vitamina D.

Como vemos, estamos ante un suplemento necesario sobre todo para los deportistas que deben cargar peso. Esto sin contar el hecho de que la protección de los huesos es necesario en disciplinas como el levantamiento de pesas y el fisicoculturismo. Siendo objetivos, la importancia de la vitamina D para cualquiera atleta es indiscutible.

Pero en caso contrario, el déficit de este nutriente conlleva a padecimientos de gravedad para el individuo. Enfermedades cardiacas, cáncer de colon y diabetes son solo algunos de los cuadros clínicos relacionados a la falta de este elemento nutricional.

Para la dieta y alimentación del deportista, la vitamina D es un elemento que no debe ser subestimado por el hecho de no comprender su funcionamiento y captación.

La buena noticia es que una gran cantidad de suplementos alimenticios comerciales incorporan a este heterolipido dentro de sus ingredientes. Para ello, la principal fuente de captación parece ser el aceite de hígado de bacalao. Esta sustancia abunda en productos que abren el apetito para niños y pastillas vitamínicas para personas de la tercera edad.