La vitamina C trae grandes beneficios a nuestra piel

Jorge Camon · 18 octubre, 2018
Conoce todos los beneficios que puede aportar la vitamina C a tu piel y como puedes incluirla en tu dieta de forma abundante; desenmascara algunos falsos mitos sobre ella

La vitamina C o también llamada ácido ascórbico es un nutriente esencial en nuestra alimentación, ya que ayuda al organismo en la absorción del hierro y el calcio. Además, esta vitamina es hidrosoluble, por lo que se disuelve en agua y esto hace que el cuerpo la libere mediante la orina. Por esta razón se necesita un consumo continuo de vitamina C en la dieta ya que no puede ser reproducida ni almacenada por el organismo.

Beneficios para la piel de la vitamina C

Reduce las líneas de expresión y arrugas y activa la síntesis de colágeno y es un reparador epidérmico:  la vitamina C también es reafirmante. Tiene la capacidad de aumentar la síntesis de colágeno, lo que estimula las fibras que participan en su síntesis, para obtener una piel más elástica y, por consiguiente, más joven por más tiempo.

Problemas de piel y acné.

En pieles sensibles minimiza la irritación y hace más efectiva la absorción de las cremas.

Al aplicar la vitamina C en tu rostro se logra tener una piel lisa, limpia y reluciente: con vitamina C aportamos a la piel antioxidantes, vitaminas y protección frente a los radicales libres, por lo que obtenemos una piel llena de energía y luminosidad.

Mejora la textura de tu piel y reduce las manchas: la vitamina C para la piel también tiene un efecto despigmentante. Es por ello que los productos cosméticos que incluyen entre sus activos esta vitamina son recomendados como coadyuvantes en el tratamiento del melasma y las hiperpigmentaciones, ya que unifican el tono de la piel, reducen las marcas oscuras y las manchas, y aportan luminosidad, disimulando las marcas más claras.

Ayuda con el tratamiento de acné y rosácea: esta vitamina es necesaria para que nuestro organismo produzca colágeno, que es un componente fundamental para reparar y regenerar las células haciendo que la piel se encuentre en perfecto estado.

Por ello, la falta de colágeno hace que nuestra piel se debilite, lo que complicaría el proceso de recuperación y sanación por efectos del acné. No olvides tomar vitamina C, ya que aunque parezca mentira, hará que las cicatrices y las manchas que tenemos debido a los granos, irán desapareciendo.

Falsos mitos sobre la vitamina C en nuestra piel

Uno de los principales mitos sobre esta vitamina es que es fotosensible, un debate que dura en la actualidad verano tras verano. Como ya hemos comentado, se utiliza en productos cosméticos y está estandarizada, lo que quiere decir que no reacciona ni con el oxígeno ni con la luz, por lo que es seguro utilizarla durante los meses de verano.

Además, se ha demostrado que no es que sea peligroso, sino que es muy recomendable aplicar a la piel cremas con vitamina C después de estar tomando el sol durante un largo tiempo, ya que repararemos los posibles daños que hayamos causado. También ayuda a prevenir pigmentaciones y a unificar nuestro tono de piel.

Otro de los mitos que circulan sobre esta vitamina y sus efectos sobre la piel, es que ensucia nuestra dermis, lo que da lugar a la obstrucción de los poros. Sin embargo, con una limpieza adecuada de nuestra cara, esto no debería pasar.

Las soluciones que debemos tomar para evitar que esto ocurra, son utilizar desmaquillante tanto por la mañana como por la noche para quitar los restos de maquillaje y de suciedad, además de exfoliar nuestra piel una vez a la semana para limpiar los poros en profundidad.

Como conclusión de este artículo, obtenemos que utilizar vitamina C tiene unos grandes y numerosos beneficios sobre la piel. Además, no debemos hacer caso a la mayoría de cosas que se dicen sobre este componente, ya que ha quedado demostrado que se trata de simples mitos.