Cómo mejorar la dieta sin gluten

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 31 enero, 2019
Francisco María García · 31 enero, 2019
Para las personas con alergia al gluten, existe una gran variedad de menús que se pueden planificar. Solo es cuestión de seleccionar los alimentos que son convenientes, y descartar aquellos poco recomendables.

El objetivo de mejorar la dieta sin gluten es una cuestión de atención. Se trata de mantener una sana alimentación sin ingredientes contraindicados en caso de enfermedad celíaca, alergia al trigo o sensibilidad al gluten no celíaca. Algunas personas la utilizan también para perder peso.

El gluten es una proteína presente en gran parte de los alimentos que se consumen en el desayuno o la cena. Los alimentos a base de trigo, cebada, avena, centeno o espelta, contienen gluten en mayor o menor medida; se encuentra además en el almidón, las pastas, el pan o la harina. Algunos medicamentos, suplementos y vitaminas también lo incluyen.

La enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca no se cura, pero se controla. Afecta el sistema inmune del 1 % de la población mundial, a quienes la ingesta de gluten les provoca daños en el intestino delgado.

Esta afección se presenta en forma de dolor abdominal, diarrea, depresión o sensación de irritación. Es genética y se detecta mediante un análisis de sangre o con una biopsia del tejido del intestino delgado.

El consumo de gluten en personas con esta afección deteriora la mucosa del intestino y produce inflamación. En consecuencia, la absorción de nutrientes esenciales disminuye, con grave riesgo de deficiencia nutricional.

El único tratamiento para la enfermedad celíaca es la dieta sin gluten. No hacerla aumenta las posibilidades de complicaciones, como trastornos autoinmunes o anemia ferropénica. También disminuye la densidad ósea, hay deficiencia de folato y vitamina B12.

De forma simultánea, se suele producir un adelgazamiento no deseado. En caso de no seguir un tratamiento oportuno, diversos tipos de cáncer intestinal o de colon pueden aparecer.

Sensibilidad al gluten no celíaca y alergia al trigo

La dieta sin gluten también es una solución para la sensibilidad al gluten no celíaca y la alergia al trigo. Suele ser muy utilizada en los planes de adelgazamiento, pese a que las consecuencias para la salud pueden ser negativas.

Dieta libre de gluten.

Intolerancia al gluten

En los niños, el padecimiento por la proteína del gluten se presenta en forma de hinchazón, gases, dolor de estómago, diarreas o náuseas. También hay irregularidades en el peso y crecimiento.

En los adultos, los efectos son menos invasivos: diarreas suaves, anemia, delgadez y estreñimiento. La persona puede sentir cansancio o malestar emocional, angustia, irritación, desánimo o depresión. Otras manifestaciones son hematomas, sangrado nasal, pérdida de cabello, ausencia de menstruación, calambres o úlceras en la boca.

Alimentos sin gluten

Para iniciar una dieta sin gluten, primero hay que estar seguros de que se padece la enfermedad celíaca. Esto se analiza a través de una biopsia intestinal. La dieta sin gluten acompañará al individuo durante toda la vida, pues una pequeña porción de esa proteína generará lesiones de las vellosidades intestinales.

Es indispensable aprender a convivir con esta situación y conocer los alimentos que no contienen gluten. El carrito de supermercado deberá incluir carnes de ternera o cerdo, aves del corral, pescado, mariscos y huevos; también habrá que comprar frutas y verduras frescas, congeladas y envasadas.

Los lácteos, helados y sorbetes, gofres congelados, entre otros, también deben ser parte del menú semanal para evitar los ingredientes con trazas de gluten.

A la hora de comprar especias, es recomendable leer las etiquetas y saber elegirlas. En el mercado, encontraremos las refinadas y bien envasadas, lo que no descarta que contengan gluten. También se pueden conseguir especias molidas o deshidratadas; lo importante es que el paquete especifique la frase ‘sin gluten’.

Por otro lado, hay que evitar los patés, los embutidos, los quesos fundidos, de untar, rallados o en lonchas y las conservas de carne y de pescado, sobre todo si llevan salsas. Lo mismo aplica para el chocolate, cacao, salsas, sucedáneos del café, frutos secos tostados o fritos, caramelos, helados y golosinas; todos estos son de riesgo para celíacos.

Comprar productos sin gluten.

Algunas buenas opciones para una dieta sin gluten

Las patatas fritas, la gelatina, el pudín, las tortillas de maíz, las palomitas de maíz, las galletas y tortas de arroz, los frutos secos y las semillas son excelentes elecciones. Igualmente, son productos ideales las cremas de arroz, la sémola de maíz, los copos de arroz, el arroz integral o arroz blanco y algunas tortitas de maíz.

Otros alimentos que pueden incluirse son las jaleas, las mermeladas, la miel, el almidón de maíz o de patata, la mantequilla de cacahuete, la melaza, el azúcar moreno, blanco o glasé. Además, las, especias y hierbas, la pimienta, las salsas, la sal, los encurtidos, la mostaza, los vinagres destilados y la mayoría de los aliños para ensaladas no pueden faltar.

Los expertos dan un plazo de entre seis meses y dos años para lograr el éxito del tratamiento a base de la dieta sin gluten. Todo dependerá de la condición del paciente y la vigilancia periódica que se mantenga sobre el avance de los resultados.