Conoce algunos mitos nutricionales

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 10 diciembre, 2018
Pilar · 5 diciembre, 2018
La grasa, el consumo de agua, la relación entre el chocolate y el acné...con el paso del tiempo, muchas informaciones erróneas se han establecido como verdades irrefutables.

¿Has oído alguna vez la frase “una mentira dicha cien veces se convierte en verdad”? Eso es exactamente lo que ocurre con los mitos nutricionales. Recibimos una gran cantidad de información que proviene de multitud de fuentes. Por desgracia, no siempre es veraz, sino que parte de estos datos provienen de personas que carecen de conocimientos.

Todo ello provoca que nos encontremos ante informaciones contradictorias que nos crean dudas. Además, son muchas las personas que tienen ideas equivocadas acerca de la nutrición y que pueden provocar que nos acabemos creyendo estos mitos.

Para que esto no ocurra, es vital estar al tanto de todo. A continuación, te explicamos cuáles son algunos de los mitos que rodean el mundo de la nutrición. Asimismo, para que despejes todas tus dudas, te explicamos de forma clara y concisa los motivos por los cuales estas frases que tantas veces hemos escuchado no son ciertas.

Mitos nutricionales que escuchamos frecuentemente

1. Beber agua durante la comida engorda

Seguro que en más de una ocasión has oído hablar del momento más adecuado en el que hay que ingerir el agua. Algunas personas la toman en mayor cantidad previo a la comida para sentirse saciados antes y así comer menos.

Otras, en cambio, la dosifican durante el almuerzo o la cena. Sin embargo, también son muchas las que no la consumen a lo largo de la comida basados en la creencia de que así engordarán menos. 

Hay que tener en cuenta que el agua es un líquido que carece de contenido calórico, por lo que no va a hacernos engordar sea cual sea el momento en el que la vayamos a ingerir. De hecho, limitar el agua de este modo no está para nada recomendado, ya que es fundamental mantenerse hidratado y nutrirse de sus minerales.

2. Los productos integrales tienen pocas calorías

A contramano de lo que la mayoría de la gente piensa, los productos integrales tienen un contenido calórico muy similar al del mismo producto en versión no integral. La diferencia entre ambos no es su cantidad de calorías, sino la forma en la que contienen el cereal. Las opciones integrales poseen ese característico color marrón tostado porque están elaboradas manteniendo el grano entero.

Cereales integrales.

Entonces, la diferencia está en que la opción integral contiene una cantidad mucho mayor de fibra. Es por ello que este tipo de productos están especialmente recomendados a personas que tienen dificultad para evacuar o para realizar la digestión.

3. Comer chocolate provoca acné

Quizás este sea uno de los mitos más extendidos. Muchas personas tienden a pensar que el consumo elevado de chocolate provoca acné en la piel. Esta es una creencia que carece de base científica, ya que ningún alimento por sí solo puede propiciar la aparición de este problema.

La realidad es que el acné es consecuencia de los cambios hormonales. Es por ello que aparece con mayor incidencia a lo largo de la adolescencia y durante la menstruación. Estas alteraciones en los niveles de hormonas provocan que la piel segregue un exceso de grasa y, como consecuencia, aparecen los granitos que todos hemos sufrido alguna vez en el rostro.

4. El consumo de grasa es nocivo para la salud

Las grasas se han convertido en las enemigas de la alimentación saludable. Buscamos los productos que menos cantidad de este nutriente contienen, eliminamos el exceso de grasa de carnes y pescados y optamos por las opciones light o bajas en calorías.

Grasas saludables para ganar masa muscular.

Estas costumbres son un grave error, ya que la grasa es un nutriente fundamental para el correcto funcionamiento del cuerpo humano. Es por ello que hay que ingerirla, al igual que lo hacemos con las proteínas, las vitaminas, los minerales o los hidratos de carbono.

Lo único que hay que tener en cuenta es que, en lo que respecta al consumo de grasa, basta con una cantidad de alrededor del 25% de las calorías totales que ingerimos a lo largo del día. De este modo, se mantiene un equilibrio saludable para el organismo. Además, siempre es preferible optar por las fuentes más saludables para obtenerlas.

Ahora que conoces la verdad sobre estos mitos, es hora de que dejes de creer en ellos. La mejor recomendación es que siempre que tengas dudas acerca de la información que recibas la contrastes con alguna fuente fiable y que ofrezca datos veraces. Esta es la única forma de no caer en estas falsas creencias.