Ejercicios necesarios para mantener el cuerpo en forma

Estar en forma es algo que prácticamente buscamos todos, es posible sin invertir en ello una gran cantidad de tiempo, con un poco de esfuerzo y constancia el deseado objetivo está al alcance de nuestra mano

Partimos de la base de que la mayoría de la población, ni somos atletas de élite ni nuestro objetivo es pasar la vida en el gimnasio, ni siquiera para lucir la ropa mejor; pero queremos mantener nuestro cuerpo en forma.

No es de extrañar, ¿quién prefiere acabar agotado en el gimnasio, caminar por una cinta durante horas o pedalear en una bicicleta estática pudiendo estar en el sofá durante toda la tarde?.

Pues tranquilos, la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard asegura en uno de sus estudios que, al parecer, existen una serie de actividades físicas moderadas que pueden ayudarnos a mantenernos en forma -incluyendo nuestro peso ideal- y mejorar nuestro equilibrio y amplitud de movimiento, entre otros muchos beneficios.

Natación vs running, ¿cuál de los dos es mejor?

Estos ejercicios a los que hacemos referencia, no requieren de una edad o condición física determinadas, ni de un gasto de dinero y tiempo excesivo.

Simplemente con destinar un pequeño rato cada día a realizar estos ejercicios, complementado con una alimentación equilibrada, quizá no nos convierta en la envidia de la playa, pero desde luego conseguirá que nos encontremos en una mejor condición física.

Estas actividades físicas, que de acuerdo con la Universidad de Harvard no pueden faltar en nuestro día a día son las siguientes:

Natación: el entrenamiento perfecto

La flotabilidad de una sustancia como el agua soporta el peso de nuestro cuerpo recogiendo la tensión de las articulaciones dolosas. Así conseguimos movernos de forma más fluida y sin tener que soportar dolor.

Natación vs running, ¿cuál de los dos es mejor?
La natación es uno de los deportes más recomendados para personas con problemas en la espalda.

Además, algunas investigaciones han demostrado que la natación puede mejorar el estado de ánimo e incluso, en palabras de la Dra. I-Min Lee:

“La natación es buena para las personas con artritis, ya que carga menos peso”. 

Si la natación en si misma nos resulta aburrida, podemos darle un poco más de ritmo y pasar a practicar gimnasia acuática, con la que conseguiremos un mayor gasto calórico y mayor tonificación.

Tai Chi

Un arte marcial de origen chino que incorpora el movimiento y la relajación a partes iguales, de forma que al practicarla trabajamos tanto el cuerpo como la mente. No en vano, se la suele llamar ‘meditación en movimiento’.

Compuesta por una serie de movimientos elegantes que debemos realizar de manera armónica, podemos encontrarla en diferentes niveles, lo que la convierte en una actividad accesible y válida para cualquier edad y condición física.

De nuevo, la Dra. I-Lee asegura:

“Es especialmente bueno para las personas mayores porque el equilibrio es un componente importante del acondicionamiento físico, y el equilibrio es algo que perdemos cuando nos hacemos mayores”

-Dra. I-Lee-

Entrenamiento de fuerza

Al contrario de lo que suele pensar la mayor parte de la población, levantar pesas no tiene porque ser sinónimo de tener un cuerpo demasiado musculoso y trabajado -mayor miedo entre el público femenino-.

El levantamiento de pesas de forma moderada nos ayuda a mantener nuestros músculos fuertes, ya que no les damos demasiado uso en nuestro día a día. Al mismo tiempo, aumentar ligeramente nuestra masa muscular va de la mano con una mayor quema de calorías.

Ejercicios básicos para entrenar pierna.

Por último, el entrenamiento de fuerza también puede servirnos para preservar nuestra memoria. Eso sí, es importante tener en cuenta que debemos practicar este ejercicio de forma moderada y progresiva, comenzando con pesos ligeros que vayan aumentando a medida que sentimos como nuestro cuerpo se adapta a la propia actividad.

Caminar

A pesar de que pueda parecer una actividad simple, se trata de un ejercicio muy potente, capaz de aportar múltiples beneficios a nuestro organismo.

Además de ayudar a mantener el peso bajo control, sirve también para mejorar los niveles de colesterol, fortalecer los huesos, controlar la presión arterial, levantar el estado de ánimo y reducir el riesgo de varias enfermedades, como la diabetes o enfermedades cardiovasculares

Diversos estudios han demostrado que la práctica de caminar -entre otras actividades- puede retrasar la pérdida de memoria relacionada con la edad.

Para disfrutar de estos beneficios no es necesario pasar horas caminando, simplemente con 30 minutos diarios podemos aprovechar todas las ventajas que brinda esta práctica deportiva.

Ejercicios de Kegel

Estos ejercicios, además de ayudar a que nos veamos mejor a nivel externo, tienen un efecto más importante: fortalecer los músculos del suelo pélvico que soportan la vejiga, lo cual nos ayuda a prevenir la incontinencia urinaria a largo plazo.

Se trata de ejercicios muy populares entre el sexo femenino, pero pueden realizarse por hombres y disfrutar sus beneficios igualmente.

Si queremos practicar esta actividad de manera correcta, simplemente debemos apretar y soltar los músculos empleados para detener la micción, combinado con presiones rápida y contracciones largas -de aproximadamente 10 segundos- y terminando con un reposo de, más o menos, la misma duración.

Lo ideal es ser capaz de realizar tres series de 10-15 repeticiones cada día.

¿Sómos activos?

Si nos paramos a pensar, muchas de nuestras actividades cotidianas que realizamos, bien por diversión o por trabajo, pueden ser consideradas como ejercicio físico.

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Desde bailar a subir escaleras para ir a trabajar, pasando por caminar mientras realizamos la compra o jugar con nuestros hijos, son cosas que debemos realizar de manera diaria y que, sin duda, nos suponen un gasto calórico.

No obstante, si queremos considerarnos de verdad una persona activa, lo ideal es sumar 30 minutos  a practicar lo que hemos explicado aquí, cada día, combinado con dos días de entrenamiento de fuerza a la semana.

Sin duda, esto suponer dedicar un poco de tiempo al cuidado de nuestro propio cuerpo, algo que puede parecernos demasiado costo y poco apetecible.

Cuando las fuerzas flaqueen recordad que los beneficios que obtendremos -sobretodo a largo plazo- al trabajar nuestro cuerpo, serán mucho mayores que todo lo que podríamos hacer con ese ‘tiempo perdido‘ ¡No excuses!.

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