El yogur: un gran apoyo para el sistema inmunitario

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 4 marzo, 2019
Pilar Gimeno Landa · 7 marzo, 2019
Seguro que has tomado cientos de yogures durante toda tu vida sin ser consciente de cómo estaban cuidando y protegiendo tu organismo. Descubre por qué el yogur es un gran apoyo para el sistema inmunitario e impide que nos enfermemos.

Pocos alimentos lácteos son tan tradicionales como el yogur. Ha acompañado a generación tras generación a la hora de la merienda o el desayuno. Con el paso de los años, se ha ido renovando y aparecieron versiones líquidas, bajas en grasa o con fruta. Al mismo tiempo, la esencia de este alimento tan saludable sigue permaneciendo constante.

Su consumo está muy recomendado por los numerosos beneficios que tiene para la salud. De todos ellos, hoy nos centraremos en su vertiente protectora. Consumir yogur es una forma natural de proteger nuestro sistema inmunitario y evitar que nos afecten un gran número de enfermedades.

El yogur, protector de sistema inmunitario

El sistema inmunitario es la defensa natural que tiene el cuerpo para hacer frente a las enfermedades. Cuando detecta que están entrando al organismo virus o bacterias nocivas, actúa rápidamente. Su función es impedir que estos elementos que pueden dañar la salud se desarrollen en el interior y, como consecuencia, enfermemos.

Resulta fundamental tener el sistema inmunitario en las mejores condiciones posibles. De lo contrario, será como una puerta abierta que permite el paso de virus y bacterias. Es por ello que es importante cuidarlo a través de la alimentación y de hábitos de vida saludable.

Uno de los alimentos que ayuda a proteger el sistema inmunitario es el yogur. Las bacterias que contiene estimulan este mecanismo, que crea más bacterias. De este modo, el cuerpo se encuentra más protegido para hacer frente a posibles problemas de salud.

Preparar yogur con fresas.

El yogur contiene muchos más beneficios

El yogur no solo repercute de forma positiva en el sistema inmunitario. Sus beneficios van mucho más allá, por lo que es un alimento que conviene tomar de forma regular. A continuación, te explicamos brevemente cuáles son algunos de esos beneficios:

  • Bajos en calorías. Depende de la variedad del yogur, pero por lo general no superan las 70 calorías. Esto lo convierte en un snack saludable y ligero.
  • Contiene proteínas de calidad. Es por ello que su consumo está recomendado a todo el mundo, pero especialmente a aquellas personas que realizan deporte de forma habitual.
  • Facilita la digestión. En primer lugar porque, al ser ligero, el estómago no tiene que hacer gran esfuerzo para digerirlo. En segundo lugar, porque contiene bacterias que protegen la flora intestinal y favorecen su estado óptimo.

¿Por qué no haces tus propios yogures?

Si llevas a cabo una vida saludable y te preocupas de tu alimentación, seguro que gran parte del tiempo que estás en el supermercado lo pasas leyendo etiquetas. La mayoría de los alimentos contienen un exceso de azúcar, aceite de palma o cantidades ingentes de sal. De hecho, hasta muchos alimentos que a priori parecen sanos no lo son tanto una vez que lees sus ingredientes.

Esto también ocurre con los yogures, por lo que recomendamos que elijas bien la opción que compras. Además, te animamos a que los hagas tú mismo en casa. Esta es la única forma de saber al 100% cuales son los ingredientes que contiene. Además, puedes añadir aquellos alimentos que más te gusten para personalizarlos al gusto de tu familia.

Elaborar tus propios yogures es tan sencillo que hasta puedes involucrar a tus hijos en este proceso. Será un divertido plan familiar y, además, el resultado será una merienda, snack o postre totalmente saludable.

El yogur con frutas es una combinación ideal para el desayuno o la merienda.

Receta de yogur casero

Existen recetas de yogur en las que no es necesario utilizar una yogurtera. De todos modos, es recomendable que compres una, porque el resultado es mucho mejor. Además, puedes encontrar modelos con capacidad para seis u ocho unidades por alrededor de 20 euros.

La receta es muy sencilla. Tan solo tienes que utilizar un yogur y tanta leche como quepa en los recipientes de tu yogurtera. También puedes comprar tan solo las bacterias que están presentes en el yogur; se pueden encontrar en cualquier herboristería.

Primero, calienta la leche para que esté templada. Luego, añade el yogur y remueve. Posteriormente, rellena los envases del yogur y deja la yogurtera encendida toda la noche. Al día siguiente, estarán listos. También puedes añadir a la mezcla de leche templada y yogur trocitos de fruta o una cucharada de miel o mermelada.

En definitiva, no caben dudas de que se trata de un lácteo sumamente beneficioso para el organismo, sobre todo si lo preparas tú mismo. ¡Haz la prueba y experimenta con tus sabores preferidos!

Huertas, R. A. P. (2013). Yogur en la salud humana. Revista Lasallista de Investigación.