Los higos son una excelente opción para deportistas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 3 enero, 2019
No se trata de la fruta más demandada, entre otras cosas, por su fama como producto muy calórico. No obstante, los higos son muy beneficiosos en la alimentación del deportista, por muchas razones y por sus diferentes beneficios.

A pesar de ser de los frutos más dulces y sabrosos que hay, no están entre los más utilizados. Además de deleitar el paladar, los higos son una excelente opción nutricional. La lista de los beneficios que traen consigo es sumamente amplia, especialmente para los deportistas.

Los orígenes de los higos no están del todo claros. Algunos investigadores sitúan al higo en el centro de Asia; otros más al este, sobre lo que hoy es Turquía. De lo que no hay dudas es que, todavía en la prehistoria, se extendió por toda la cuenca del Mar Mediterráneo.

Al menos desde el 9.000 a. de C., el higo se cultiva especialmente para el consumo humano. Posteriormente, en la Antigua Grecia, era recetado a los atletas olímpicos.

Algunas personas pueden ver con cierto recelo su ingesta, debido a su alto contenido de calorías. Sin embargo, si se consume fresco, el aporte calórico es apenas superior al de las manzanas.

¿Higos frescos o secos?

Caído directamente de la higuera, árbol responsable de su producción, es un fruto de piel suave, pulpa muy dulce y semillas crujientes. Su aroma, también meloso, resulta embriagante. Un 80 % de su composición es agua, además de contener entre 65,7 y 74 Kcal por cada 100 gr.

Los higos secos pasan por un proceso de deshidratación, en el que la cantidad de líquidos disminuye a un 30 % de su composición. Esto se consigue después de aplastar con las manos el fruto fresco y colocarlo en secaderos similares a los empleados con las uvas pasas. En esta presentación, su poder energético aumenta considerablemente.

Mucho más que energía

Las razones para llevar a la mesa este alimento van mucho más allá de su poder energizante. Se trata de un factor que para los deportistas es clave, con el fin de mantener y elevar el rendimiento. No importa aquí si se trata del fruto fresco o deshidratado.

Los higos pueden combinarse con recetas dulces.

Lo primero a destacar es su contenido de calcio: 35 mg en cada 100 gr en higos frescos, 162 mg en los deshidratados. No hay otra fruta que aporte mayores cantidades de este mineral, indispensable para el fortalecimiento de los sistemas muscular y óseo.

Por esta composición nutricional, el consumo de los higos es vital, tanto en la prevención de lesiones en los tejidos o fracturas como para ayudar en los periodos de recuperación y rehabilitación.

No obstante, este no es el único mineral que viene incluido. El higo contiene 17 mg de magnesio en cada 100 gr de la fruta fresca, así como 68 mg en el también llamado ‘higo pasa’. Este elemento es imprescindible para el correcto aprovechamiento del calcio por parte del organismo.

Asimismo, la lista incluye fósforo, hierro, potasio, sodio, zinc y manganeso. De este último, aporta el 26 % de la cantidad diaria recomendada para una persona adulta. También suma vitaminas C y K, así como varias del grupo B.

Higos para una buena salud

Además de todo lo anterior, esta fruta es un alimento con un enorme poder antioxidante, por lo que minimiza la acción de los radicales libres.

Al mismo tiempo, posee amplias propiedades antinflamatorias. Esto lo vuelve ideal para aliviar dolores y superar episodios de fatiga muscular después de una competición o arduos entrenamientos.

Los beneficios del higo sobre la estructura corporal no se limitan a los músculos y el esqueleto. Al ser rico en psoraleno, un compuesto utilizado en tratamientos contra afecciones como eccemas o psoriasis, su consumo también beneficia a la piel, el órgano más extenso del organismo.

El higo contiene abundante betacarboteno, por lo que es igualmente útil para la salud visual; del mismo modo, su aporte de fibra facilita la digestión y optimiza el tránsito intestinal. Estos son factores que convierten a los higos en un ingrediente eficaz para evitar episodios de estreñimiento.

Por otra parte, la ingesta de higo regula los niveles de colesterol, fortalece la circulación y combate la hipertensión arterial. Si bien su alto contenido de calorías genera dudas sobre la conveniencia de incluirlo en dietas que persigan disminución del peso corporal, su gran capacidad saciante termina por equilibrar este factor.

Ensalada de higos con jamón.

Cómo llevarlo a la mesa

En su forma natural, aumentar el consumo de este alimento es relativamente sencillo. Puede sumarse en algunas ensaladas de frutas (con albaricoque o plátano, por ejemplo); también en otras preparaciones similares junto a lechuga, queso ricota y jamón cocido.

Entre las muchas formas de consumir esta fruta, tomar los higos deshidratados es una excelente opción para una merienda entre comidas o un aperitivo antes del ejercicio. En definitiva, cualquiera de estas alternativas redundará en beneficios para la salud.

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